11 abril, 2016. Por

León Benavente

Máquina valiente
León Benavente: 'Repetirnos hubiera sido aburrido y cobarde'
León Benavente

Años en el alambre, haciendo todos los tipos de mili existentes del circuito alternativo estatal, un tonel de proyectos en el que ejercían de actores secundarios y otros tantos que capitanearon, y una cosa en común: la máquina no acababa de arrancar.

Tuvieron que ocupar un punto geográfico y crear ese artefacto llamado León Benavente hace tres años para conseguir hacer de géneros como el krautrock o el rock industrial de autor una posibilidad masiva: ahora, símbolos del circuito independiente, el cuarteto es uno de los reclamos centrales de prácticamente todos los festivales.

Han conseguido trascender generaciones, escenas y circuitos; y ahora se enfrentan al duro examen del segundo disco. Un ejercicio en el que arriesgan y vuelven a ganar, manteniendo los gags centrales marca de la casa pero incorporando nuevos sonidos e inquietudes. Hablamos con Abraham Boba (voz y teclado) y Luis Rodríguez (guitarra) sobre 2, que acaba de ver la luz y ya comienza a forzar la máquina como sólo ellos lo saben hacer.

Notodo: Decís que “corréis riesgos” por “el bien de la canción”; o que al menos lo hicisteis en este 2. ¿A qué tipo de riesgos os referís?
Abraham Boba:
Ha habido decisiones que hemos tomado, como por ejemplo que el primer adelanto del disco iba a ser Tipo D, la canción que más iba a descuadrar a la gente porque era un tipo de canción que no habíamos hecho en nuestro debut; y hay algunas canciones que se tomaron para hacer el disco, que sin que sea nada premeditado, tiene mucho que ver con salir de los caminos que ya conocíamos y explorar otras vías. Con esto no digo que hayamos hecho nada “experimental”: seguimos haciendo canciones, que es el formato que nos interesa; pero hubo veces que cuando estábamos componiendo no sabíamos ni adónde íbamos y lo único que sabíamos era que queríamos recorrer otros caminos que con el primer disco no habíamos tocado.
“Si tuviéramos la clave del éxito seríamos unos managers cojonudos ”
NTD: Da la sensación de que es un disco que tiene más temperaturas; y que aunque siga siendo un disco de rock con variaciones parece que hay algunos pilares de cambio: rock con más peso de sintetizadores; canciones cantadas desde otra perspectiva; algún guiño al hip-hop. ¿Hay algo de esto?
A.B.:
No lo teníamos claro desde el principio: fueron surgiendo y trabajando en ello. Tú empiezas a hacer una canción y no sabemos muy bien por dónde te va a llevar. Las ideas a veces tiran para un lado, pero a veces no puedes dejar que la canción gane todas las partidas: hay veces que tensas tanto la cuerda intentando no llegar hacia un lugar y porque no sea parecido de dónde vienes acabas perdiéndote por el camino o haciendo una mala canción. Pero, sin que fuese nada premeditado, queríamos hacer un disco distinto: son cosas que surgen como inquietud de los cuatro y por un afán de no repetirse. Lo que está hecho en el primer disco ya está hecho ahí y no queríamos que volviese a aparecer en el segundo, pero al fin y al cabo seguimos siendo las mismas cuatro personas haciendo canciones, y eso es precisamente lo que define el estilo del grupo más que cualquier etiqueta.
Luis Rodríguez: Más que una ruptura lo que nos interesaba era una evolución: mantener la personalidad y lo que veníamos haciendo antes pero sin replicar patrones exactos, sino más bien lo contrario, encontrarnos desde una nueva perspectiva. Repetirnos hubiera sido aburrido para nosotros y un poco cobarde.

NTD: Lo que tiene un primer disco, y vosotros lo decíais, es que no hay un marco referencial comparativo. No sé si el hecho de que ahora sí lo haya, y además con tanto éxito, hizo que trabajaseis con un margen menor de libertad.
L.R.:
Creemos que no. Es algo que va a estar ahí presente y está claro que el otro disco y lo que generó va a estar ahí, pero intentamos aislarnos para hacer lo que realmente queremos hacer, que son las canciones, intentando que la repercusión del primer disco no condicione el resultado de lo nuevo que te pones a hacer. Sabemos que hay gente que va a opinar sobre este segundo disco teniendo el otro como filtro, pero nosotros siempre intentamos mantenernos al margen, aunque teniendo presente lo que hubo atrás.
“A veces tensas tanto la cuerda intentando no llegar hacia un lugar que acabas haciendo una mala canción ”
NTD: Sin embargo sí que hay frases medio irónicas como la de “quiero que esto sea un hit”. Da la sensación de que para bien y para mal la presión la sentisteis…
A.B.:
Sí, por supuesto. De hecho, esa frase viene un poco de ahí. Al principio, sobre todo cuando el grupo comenzó a quedar claro que le gustaba a la gente y a la prensa, que salía en las listas, que tocábamos en sitios más grandes, había una conversación muy recurrente en la que nos decían: “no sé cómo vais a hacer el segundo disco porque el primero son todo hits” (risas). Ojalá hubiese una fórmula para que las canciones tengan éxito y sean buenas, que es lo que al final queremos todos los que nos dedicamos a esto; pero nosotros también trabajamos mucho con la idea de disco o de colección de canciones mucho más que con el de singles o canciones independientes que se puedan convertir en hits o ese tipo de cosas que nos da un poco igual.

NTD: Si bien en el primer disco había poca referencia comparativa, en este, además de la comparación con el primero, hay una buena retahíla de nombres propios en las letras, que forman parte de la cultura popular pero también inquietudes vuestras. ¿Es una forma de dar pistas, también?
A.B.:
Totalmente. Son inquietudes mías y del grupo y del contexto en el que estamos y en el que se encuadran las canciones. Es algo que a mí personalmente siempre me ha gustado hacer a la hora de escribir: estar hablando de una o de diferentes ideas y amarrarlas al suelo, de alguna manera; y eso muchas veces se traduce en la introducción de nombres propios o, como en el primer disco, las referencias geográficas de España. En este caso, igual cambiamos las geográficas por los guiños a referentes pop, pero al fin y al cabo tanto unas como otras son como anclajes de la canción. La canción al final es algo tan abstracto que encontrar cosas que te lo baje y te lo coloque frente a la cara a través de algunos guiños ayuda a poner en situación aquello sobre lo que quieres hablar.

NTD: Me acuerdo cuando comenzó a sonar Tipo D, el comentario inmediato fue decir que era muy parecida a Toro, de El Columpio Asesino. Vosotros dijisteis que, si acaso, se parecía más a Babel. ¿Os molesta que haya gente que diga que estáis repitiendo un patrón?
A.B.:
En absoluto nos molesta. Lo de Babel fue una opinión de Luis, que puede ser verdad. Yo la verdad es que tampoco veo que se parezca demasiado a Toro. Puede que tenga cierto aire, pero del mismo modo que hay canciones de El Columpio Asesino que te remiten a Parálisis Permanente
“Mucha gente nos decía: “no sé cómo vais a hacer el segundo disco: ¡el primero son todo hits!”
NTD: Igual es esa parte como del “sonido alarma” pausada: el “pee, pee”, “pee, pee”…
A.B.:
Claro, sí, nosotros también vemos que exactamente es eso. Pero es como decir que una canción se parezca a otra porque lleva un ritmo de batería constante de cuatro por cuatro, y hay miles de ellas. De todas formas, no es algo que nos parezca mal en absoluto: El Columpio Asesino es un grupo al que admiramos muchísimo y además son buenos amigos, y no tenemos ningún problema en citarlos como referencia. De hecho, hay muchísimas cosas en las que nos han influenciado, pero ninguna de ellas tiene que ver con replicar patrones de canciones exitosas suyas, aunque mucha gente lo ha comparado.

NTD: En otra de las canciones preguntáis “¿alguna vez has sentido algo tan grande como volver a escuchar tu disco favorito?”, y mencionáis a los Smiths, la Velvet y Can; pero a la vez decís en otra canción que sois “gente necesaria” y que no os vais a marchar. ¿Sentís que podéis ser el disco favorito de alguien después de estos primeros años en los que igual sí mucha gente pudo haber sentido con vosotros ese “algo tan grande” al que hacéis referencia?
A.B.:
Hombre, esperemos que sí. A mí elegir un disco favorito siempre se me ha hecho bastante difícil, y creo que a cualquiera de nosotros si nos gusta la música sería bastante complicado poder elegir alguno, siempre tienes varios…
L.R.: Y varían con el tiempo…
A.B.: Sí. Igual no creo que tenga tanto que ver con cuestiones de referentes concretos: los Smiths, Can y la Velvet están ahí porque son referentes, no son los únicos pero sí que sirven bien para poner en contexto, y cada uno los puede cambiar por los discos que los ha marcado en sus inicios. Pero la pregunta nos la hemos hecho todos, sobre todo a medida que pasa el tiempo, más de una vez.
“Repetirnos hubiera sido aburrido y cobarde ”
NTD: Decís que palabras como “contrato, amigo, dinero, edad, música, trabajo, ego, vanidad” han cambiado de significado. ¿En qué sentido han cambiado, y cuál lo ha hecho de manera más radical?
A.B.:
Para nosotros en todos: todas esas palabras han ido teniendo otro significado, sobre todo a raíz de lo que nos ha estado pasando a lo largo de estos tres años, y todas las decisiones que hemos ido tomando para lanzar este disco y todo el trabajo previo que se hizo. Son conceptos muy importantes y que van evolucionando: no quiere decir que cambien ni para mejor ni para peor, pero sí han cambiado de significado.
L.R.: En mayor o menor medida algunas. Yo creo que en “amistad” seguimos bien; ”vanidosos” somos poco; el “trabajo” sí ha cambiado porque ahora hay mucho más flujo de trabajo en todos los sentidos… Nosotros también hemos cambiado, como diría Sole Giménez de Presuntos Implicados (risas).

NTD: ¿Con qué creéis que es que habéis dado en León Benavente que, de alguna manera, no habíais dado en vuestros anteriores proyectos, al menos a nivel de aceptación popular?
A.B.:
Nunca lo puedes saber. Supongo que si hubiésemos tenido la fórmula la hubiésemos utilizado antes de conocernos en nuestros proyectos pasados…
L.R.: Yo creo que está relacionado directamente con el momento vital que estamos los cuatro: ocurrió ahora por muchos motivos que no dependen de nosotros, pero la parte que nos atañe a nosotros tiene que ver con el momento en el que se nos pasó por la cabeza hacer esto, cómo estamos nosotros musicalmente, cómo estamos adaptándonos a la nueva situación de la banda, cómo nos enfrentamos a estos nuevos retos… Hay muchos factores.
A.B.: Desde luego, la mayoría de los factores no los puedes comprobar: no puedes saber casi nunca si un proyecto va a tener éxito o no, si vas a poder estar tocando uno, dos años, unos meses… si la gente va a seguir yendo a nuestros conciertos o no. Hay muchísimos factores que influyen y es mejor no tenerlos demasiado presentes a la hora de trabajar y hacer las canciones porque si no es bastante probable que no avances.
L.R.: Y todo se distrae de lo que nosotros consideramos importante, que son las canciones. Si tuviéramos la clave de cómo hacer para tener éxito seríamos unos managers cojonudos.
“Hay muchas cosas en las que El Columpio Asesino nos han influenciado, pero ninguna tiene que ver con replicar patrones de canciones exitosas suyas ”
NTD: Siendo un proyecto que nació de una manera tan particular, casi todos vosotros tocando en otros proyectos en paralelo en su momento, si la cosa no hubiera funcionado con el éxito que funcionó, ¿seguiría existiendo León Benavente?
A.B.:
Hombre, nunca se sabe, pero también es cierto que todos los miembros del grupo llevábamos mucha mili encima, habíamos estado en muchos proyectos y es probable que si no hubiésemos podido tocar en directo o un mínimo de lo que creíamos que podíamos hacer es probable que como mínimo nos hubiéramos replanteado la historia…
L.R.: O al menos con esta intensidad. Yo creo que sí: somos gente que tenemos bastante vicio por la música, prueba de ello es que sin haber tenido un proyecto anterior a León Benavente lo suficientemente fuerte en alcance como para poder dedicarte a la música con garantías tangibles, nosotros ya estábamos ahí: bien tocando con Nacho [Vegas] o de la manera que fuera, seguíamos haciendo música. Nosotros estamos en lo que estamos porque disfrutamos tocando y haciendo canciones. Bienvenido sea el éxito y el trabajo, pero en definitiva nosotros estamos aquí por lo otro.

NTD: Ya se habló en el primer disco de la carga contextual que tienen las letras, muchas de ellas apegadas la situación social y política. En este disco vuelve a haber algunas canciones que reflexionan acerca del poder. ¿Os gusta u os molesta esa asociación que hay de León Benavente a la “canción política” o como uno de los pilares de una posible “nueva canción protesta”?
A.B.:
Lo que pasa es que el primer disco de León Benavente salió en un momento en que fue como una especie de coincidencia, y por otro lado algo normal porque al final cuando haces canciones de lo que te nutres es de tu día a día y de lo que vives, en que había una situación en España (que sigue estando) estaba muy presente en todos. Aparecimos en un momento en el que algunos grupos empezaron a dejar de mirarse el ombligo y a hablar de lo que había alrededor; y nosotros también lo hicimos, a nuestra manera. A partir de ahí nos catalogaron como un grupo de canción protesta, política o lo que sea. Yo creo que son canciones que hablan de las relaciones de los seres humanos con todo lo que les rodea, sea a nivel personal, social o político: a mí personalmente son los temas que me interesan a la hora de escribir. Y me gusta sobre todo hacerlo desde un formato grupal: cuatro personas exponiendo una misma idea y que tenga también coherencia con la música.
“No consideramos que por estar en una multinacional nuestra música sea un producto ”
NTD: Relacionado con esto, seguís trabajando con una plataforma más independiente como Marxophone/Emerge, pero en este disco también formáis parte del catálogo de Warner. No sé, siendo un grupo que se moja tan explícitamente en temas sociopolíticos, cómo lleváis vuestra categoría de “producto” de una empresa multinacional…
A.B.:
Ahí depende mucho de si tú realmente crees que tu música es un producto o si significa lo mismo por mucho que pongas tu firma en un contrato con una multinacional. Nosotros en principio no teníamos ningún interés en firmar nada con nadie: el primer disco lo autoeditamos, no teníamos contrato con nada ni nadie; pero para este disco decidimos hacerlo también por probarlo: llevamos muchos años en la música y hemos probado todo tipo de plataformas, desde discográficas independientes a la autoedición, y habíamos estado en muchos sitios menos en una multinacional. Estuvimos bastante tiempo discutiéndolo y viendo las opciones y al final acabamos haciéndolo. Pero no consideramos que porque esté una multinacional metida de por medio nuestra música sea un producto; de hecho, tenemos total libertad y control para hacer lo que queramos a nivel artístico, con lo cual no supone ningún trastorno ideológico ni nunca nos veremos como un producto, en ese sentido.

NTD: Volviendo al tema de referencias, la nota de prensa la escribe Agustín Fernández Mallo, en el disco colaboran Joseba Irazoki y Banin de Los Planetas… hay una amalgama generacional muy concreta. No sé cómo lleváis moveros en un circuito en el que el público, sobre todo de festivales, es más joven, que mira a esa generación con cierta distancia…
L.R.:
¡Cuánto eufemismo! (risas)

NTD: No os estoy llamando viejos, ¿eh? (risas)
A.B.:
No, te entendemos perfectamente. Sí, puede ser lo que dices. Tampoco te sabría decir exactamente cuánto público hay de nuestra quinta y cuánto público más joven hay en los festivales. Sí que tenemos el termómetro de las salas, que creemos que sí tenemos un público más de nuestra generación en un sentido más amplio, de 30 a 60 años. Puede que en festivales no suceda eso, por la tendencia que hay de que sea un público más joven, pero también eso es lo bonito de tocar ahí.
L.R.: Y cuando haces festivales y vuelves a las salas creo que también tiene cierta incidencia, y notas que el festival ha servido como escaparate para luego ver en salas un segmento más joven. Si tocas con honestidad y con huevos lo normal es que puedan empatizar con lo que cuentas gente de todas las edades.
A.B.: Hemos visto de todo en estos años. La mayoría gente de nuestra generación, pero también hemos visto a adolescentes…
L.R.: ¡Y menores! Recuerdo en Sevilla cuando estábamos tocando Ser brigada y veíamos a un niño de 10 o 12 años en éxtasis total: lo subimos al escenario y estaba flipando. Dicen que uno se está dando cuenta de que se va haciendo viejo cuando ves en la tele a los presentadores y a los políticos y son más jóvenes que tú…
A.B.: ¡Eso ya te ha pasado hace tiempo! (risas)
“Aparecimos en un momento en el que algunos grupos empezaron a dejar de mirarse el ombligo y a hablar de lo que había alrededor ”
NTD: ¿Pero veis que hay sinergias con grupos de generaciones más jóvenes, que no hay un corte ni una distancia entre los que lleváis en la escena más de diez o quince años y los recién llegados?
A.B.:
Sí, yo creo que hay muy buen rollo. Con la mayoría de los que coincidimos en festivales son gente joven, y hay muy buena relación entre todos. Sí hay diferencia pero no son diferencias tan grandes: no hay grupos con dinosaurios del rock con gente de 70 años tocando antes que unos chavales de 15.
L.R.: Lo bueno de la música, a diferencia de por ejemplo el fútbol que si pasas de cierta edad te quedas fuera: aquí todos estamos haciendo lo mismo.

NTD: En estos años César y Edu dejaron Tachenko y Schwarz. Parece que de lo único que no os queréis independizar es de seguir siendo la banda de Nacho Vegas
A.B.:
Es que las cosas van surgiendo a medida que uno va avanzando los proyectos. No es que nadie vaya dejando proyectos, se han dado algunas incompatibilidades en algunos casos, pero el caso de Nacho siempre hemos intentado acoplarnos muy bien a los calendarios e intentamos seguir ahí porque es donde nos conocimos, el origen de este grupo y porque nos encanta tocar con él porque es un compositor de canciones increíble: llevamos muchos años y es una especie de familia.
L.R.: El caso de Edu y César fue por incompatibilidades de calendario y de poder tener cierta regularidad. Yo creo que si hubieran podido compatibilizar el trabajo de León Benavente con el de Tachenko y Schwarz, aún seguirían tocando con ellos. De hecho, hay una relación muy buena de con los grupos; sólo que había una carga de trabajo con León Benavente que hacía imposible poder mantener todo.

Gira:
22.04: Palma de Mallorca. La Red Club
23.04: Ibiza. Sueños de Libertad
06-07.05: Murcia. SOS 4.8
13.05: Alicante. Sala Stereo (Fiesta presentación Low Festival)
14.05: Córdoba. Sala Hangar
19.05: Madrid. Joy Eslava (Escenario Eslava)
24.05: Tarazona (Zaragoza). Culturefest 16.1
27.05: Sevilla. Teatro Central
03.06: Albacete. Sala Clandestino
04.06: Valencia. Teatre Musical
01.07: Ojén (Málaga). Ojeando Festival
02.07: Arnedo (La Rioja). Fárdelej Festival
29-30.07: Benidorm (Alicante). Low Festival
04.08: Salobreña (Granada). Festival Tendencias
05-06.08: Santander. Campa de la Magdalena (Santander Music 2016)
11-13.08: Aranda de Duero (Burgos). Festival Sonorama
12-14.08: Ponteceso (A Coruña). V de Valares
09.09: Isla Cristina (Huelva). South Pop Festival

León Benavente