1 marzo, 2016. Por

Melange

Juventud de la madurez
Melange: 'Preferimos el carácter de la música popular española que el de la inglesa'
Melange

Se hablará de psicodelia, se hablará de neofolk, se hablará de rock, se hablará de reconstrucción de las tradiciones, se hablará de la incapacidad para definir a uno de los proyectos más atractivos e indescifrables de la escena independiente en los últimos años, con miembros de ilustres grupos de la escena alternativa más plural, como Lüger, Rip KC, Mohama Saz, Bucles o Reserva Espiritual de Occidente, entre otros.

Puede que aún no lo sepáis, pero Melange (que cogen su nombre de la novela Dune, de Frank Herbert) están a punto de publicar el que será uno de los álbumes del año: un ejercicio debut que encuentra al ahora quinteto (fueron cuatro en la grabación) poniendo en contacto folclores, tradiciones anglo con folclorismo español, viajando a través de las músicas antiguas para dominar un artefacto del siglo XXI: un álbum tan árido como folclórico, tan rockero como neotradicionalista, tan culto como fresco.

Antes que cualquiera lo haya hecho, nosotros nos sentamos a hablar con Melange: con cuatro de sus cinco componentes (Miguel Rosón, Mario Zamora, Daniel Fernández y Sergio Ceballos; sólo faltaba Adrián Ceballos) y su mánager (Javier Ferrara), en los estudios Fantom Power de Enrique Borrajeros “Borra”, donde se grabó parte del álbum. Hete aquí el resultado.
Entrevista: Alan Queipo

Notodo: ¿Es Melange una evolución de otros proyectos en los que militabais algunos de vosotros como Lüger o Rip KC o ha tenido una génesis completamente original?
Daniel Fernández:
El bloque duro de canciones viene por Miguel [Rosón], que no era ni de Lüger ni de Rip KC. Y entonces, a partir de ahí y de todo el material que tenía, hemos ido sumando y aportando cosas, desde estructuras o arreglos hasta canciones, porque componemos todos en Melange, pero el punto de partida y el hilo conductor es Miguel.
Mario Zamora: Él puso sobre la mesa unas seis u ocho canciones tocadas con guitarra y voz y a partir de ahí comenzamos a construir todos, a aportar matices y texturas, adaptando algunas a nuestra manera y otras siguiendo las máximas que él tenía en la cabeza para las canciones desde el principio.
“Va a ser difícil definirnos con una etiqueta para hacer justicia al proyecto ”
NTD: Se habla del disco como si fuera la "narración de un camino" y hasta tenéis como una de las etiquetas del disco la idea de “soundtrack of the mind and body”. ¿Concebís el disco como una especie de banda sonora de una película imaginaria?
Miguel Rosón:
Podría ser algo así, sí. No es una historia lineal ni una historia súper conceptual, pero sí son un grupo de canciones que tienen un hilo común que las une; y el orden en el que las hemos ordenado sí que tiene una imaginería muy cinematográfica.

NTD: ¿Pero lo ordenasteis como un disco con una serie de estados de ánimo que van apareciendo y desapareciendo? ¿Es un disco que sólo se puede “entender” escuchándolo entero?
M.Z.:
A mí me parece un disco conceptual en lo que se refiere a que es el resultado de un proceso de diez meses o un año de ensayos, de creación y de grabación. Es un disco de proceso, en ese sentido. Fueron meses muy prolíficos, y en diez meses ya teníamos quince canciones y decidimos entrar a grabarlas todas.
D.F.: Yo, personalmente, lo emparento mucho a la manera de evolucionar tanto musical como personalmente de nuestro núcleo o grupo de amigos, que al final es lo que somos, también. Me refiero a que hay cosas que a nivel personal o laboral que no queríamos hacer ya no las estamos haciendo; y este disco es un reflejo de esa búsqueda de bien personal, a distintos niveles, de intentar “salir del pozo”. Y en Melange se refleja esa búsqueda de las cosas que te apasionan, que te motivan, que hacen que no te sientas estancado. Es un disco muy reflexivo, en ese aspecto, y también invita a que el que lo escuche se abstraiga y pueda reflexionar también en sus historias.
M.R.: Tiene un rollo de cambio, de evolución, de movimiento, de proceso…
M.Z.: Es como un interludio, como un reflejo de una especie de “juventud de la madurez”, una exposición muy centrada en ese proceso de cambio, como si te ubicaras en el centro de algo que ha estado pasando y el momento justo antes de que comience a pasar otra cosa.
“El ejercicio de estilo técnicamente no aporta nada ”
NTD: La palabra “cambio” está teniendo una connotación política últimamente. No sé si hay algo de eso, también…
M.R.:
No, es más personal, está por encima de todas esas cosas.

NTD: Si tuvierais que decir cuál es la mejor manera para escuchar este disco y consumirlo de la manera más adecuada, ¿cuál diríais que es esa manera?
M.R.:
Yo creo que nunca lo acabas de consumir, pero como cualquier cosa que escuches: lo más importante es saber escuchar, cómo lo haces y qué predisposición tienes para hacerlo.
D.F.: El disco está muy pensado en cuatro caras, que al final es como se va a escuchar cuando la gente tenga el vinilo en su casa: Cara A, Cara B, Cara C y Cara D; y cada una de las caras va ligada a la otra pero también tiene cierta independencia, cierto estado de ánimo concreto; no es un disco instantáneo, de singles. Escucharlo tanto así, de manera independiente, como todo del tirón creo que es la mejor manera de disfrutarlo y de que te pueda llegar esa transmisión de reflexión que hay en las canciones.
M.Z.: Es una hora y cuarto, prácticamente: yo las dos veces que me lo he escuchado hasta ahora ha sido del tirón, sin hacer nada más.
Sergio Ceballos: Yo vengo fresquito de Austria, y no participé en la grabación del disco pero me incorporo en esta nueva etapa de la banda, así que desde fuera y con cierta neutralidad y distancia, escuchando el disco con mis amigos austriacos, todos ellos me decían que les parecía un disco para escucharlo fumado (risas). Me dijeron que si lo escuchas así (porque yo no fumo) te lleva como a otra dimensión, que extrema todavía más esas facultades reflexivas.
M.R.: A mí unos colegas me dijeron que lo escucharon del tirón como si estuvieran viendo una película, sentados en el sofá.

NTD: Recién decíais que no es un disco de primera escucha. ¿Asumís que es un disco difícil, entonces?
M.R.:
Hay temas que entran más fácil y otros que entiendo que hay que hacer cierto esfuerzo para entender su dinámica. Pero es normal en un disco de más de una hora, de cuatro caras y quince canciones.
D.F.: Terminas cogiendo más detalles cuantas más escuchas le echas: es un disco elaborado, con muchísimas horas de curro, y detalles que quizás no se te quedan en la primera escucha te van a llegar en la siguiente, estoy seguro.
M.Z.: Igual a priori no es un disco de mucha inmediatez, pero en cuanto entras lo es. Quizás afecta que generalmente en lo social ha habido bastante dispersión: la gente ya no ve cuatro películas pero sí cuatro o cinco capítulos de una serie de televisión; y en la música también triunfan más los discos de 35 o 40 minutos. Nosotros seguimos pensando que si esto es el producto de un período de trabajo de diez meses es por algo. ¿Se podría haber separado, podría haber menos canciones, durar menos, economizar más los arreglos y detalles? Sí, pero no sería Melange. Ya que lo hicimos del tirón, también queríamos grabarlo del tirón, editarlo y que la gente lo escuche del tirón.
M.R.: Sí, la idea era soltar todo el material que teníamos…
M.Z.: Y ahora sí que “borrón y cuenta nueva”.
“Preferimos el carácter de la música popular española que el de la inglesa ”
NTD: Hablando de “borrón y cuenta nueva”, a mí me parece un disco muy del siglo XXI, pero sin embargo prácticamente todas las referencias que se citan son de los años 60, 70 u 80. ¿Tenéis miedo que se os etiqueta como una banda revival?
D.F.:
Al jazz nunca nadie se anima a llamarlo revival, aunque se sigan repitiendo y replicando los patrones de hace ochenta o noventa años. Sin embargo, el rock cuando mira un poquito hacia atrás, ya es susceptible de ser “revival”. ¿Por qué?

NTD: De hecho, volviendo al tema de si hay gente que puede tildarnos de retro o revival, yo creo que no va a pasar: no tenemos ningún miedo de eso. La música es un poco atemporal, y algo que es moderno muere súper rápido, y algo que no lo es perdura más.
S.C.:
De todos modos, ¿qué no es retro? ¡El hip-hop que está de moda lo escuchaba yo cuando era pequeño con ocho años!
M.R.: Ayer me pusieron a Tycho en el coche y creía que era Orbital
M.Z.: Hay cosas que yo escucho que tienen treinta años que me parecen hechas como en 2025, que retuercen los géneros, van por delante de muchas de las cosas más modernas que existen hoy en día. Por poner un ejemplo: mis padres, que no escucharon música en su vida porque han pasado de todo, me decían que les sonaba a la vez muy fresco y también de su época; pero sin identificarlo con nada en concreto porque no tienen la cultura musical ni la referencia para compararlo con nada. “Nos suena a la música que me ponían mis padres pero a la vez nada caduco”, me dijeron. Las etiquetas son un poco de coña, a veces: ahora se ha puesto de moda hablar de “psicodelia”, y de repente te encuentras una canción de pop o de garage de toda la vida, pero le metes un pedal y dices que haces psicodelia.
M.R.: Como decía Adri: “¿quién cojones sabe ya lo que es la psicodelia?” (risas).
“Cuando haces música para los demás, mal asunto ”
NTD: Vosotros la tenéis como una de vuestras etiquetas…
M.R.:
Hombre, claro: nosotros hemos escuchado muchos grupos que son psicodélicos. Pero es una etiqueta súper amplia, que engloba muchísimas cosas.
D.F.: Es innegable de dónde venimos…
S.C.: Pero, en conjunto, todos los temas no siguen un cliché común. En el mundo de la música suele etiquetarse a las bandas reduciéndolas a un único estilo, y en algunos casos entiendo que es fácil hacerlo, pero nosotros no seguimos un patrón concreto: te podemos recordar a muchas bandas, pero de generaciones, raíces, estilos y tradiciones muy diferentes entre sí. Yo a veces no escucho a grupos que hacen algún tipo de “neo”-lo que sea, porque prefiero quedarme con el original.
M.Z.: El ejercicio de estilo, salvo que seas muy muy bueno, técnicamente no aporta nada.
M.R.: Y luego hay cosas que te pueden parecer psicodelia por las tonalidades o los modos de las escalas y en realidad es una escala sefardí o bereber. Ahí nosotros hemos tirado mucho del folclore y de la música antigua.
M.Z.: A todos nos flipa el rollo de música medieval y renacentista: Sergio y Miguel tocan esa música hace muchísimo, y a Dani y a mí nos gusta esa música desde hace mucho tiempo.

NTD: Gran parte del disco lo grabasteis en el estudio Producciones Peligrojas, en Los Tablones, en la Alpujarra granaína. ¿Buscabas una adherencia del entorno, que se pegue un poco de ese ambiente tan particular en la música?
M.R.:
En principio no, fue algo más circunstancial: Carlos [Díaz] nos invitó a grabar allí en verano, en la sierra de Granada en un sitio de puta madre, con piscina y muy bien atendidos. Y grabamos baterías, bajos, guitarras, sintes y algunas percusiones, casi todo en directo, allí en cinco días; y luego vinimos al estudio de Borra [NdeR: los estudios Fantom Power, de Enrique Borrajeros, donde hicimos la entrevista] a añadir algunas recordings.
D.F.: Esto ha ido todo tan rápido porque tanto Carlos Díaz y su socio José A. Sánchez en Granada como Borra en Madrid pusieron las condiciones para que podamos hacerlo todo tan inmediato. Y eso que sus agendas son bastante apretadas. Además, son gente que se involucraron mucho en el proyecto, apostaron en cierta medida por él y pusieron todo el cariño del mundo. No sonaría ni la mitad de bien si no hubiéramos trabajado con gente que puso tanto de ellos en el disco.

NTD: Buscando referentes nacionales, en cuanto hablas con alguien es normal que aparezcan nombres como los de Triana, Cánovas, Rodrigo, Adolfo y Guzmán, Vainica Doble, Lole y Manuel… Esta especie de andalucismo moderno de hace tres o cuatro décadas, ¿forman parte real de vuestros referentes?
M.Z.:
Igual sin querer, pero sí que hay puntos comunes y matices compartidos. No buscábams acercarnos, pero al final sí que te suena.
M.R.: Sí, pero otra cosa es la fortuna que nosotros tengamos en conseguir acercarnos a esa peña, que es un nivel muy alto. ¡Ya me molaría a mí sonar como Lole y Manuel! (ríe)
D.F.: Algo que llevábamos un poco jodidos y que al final quedamos muy contentos es con las letras, y tengo clarísimo que haber escuchado a este tipo de grupos que mencionas ha ayudado mucho a poder empaparnos de ese halo común.
M.Z.: Nos hemos quitado un poco el prejuicio de componer en español: yo personalmente sólo había hecho para Reserva Espiritual de Occidente y me sonaban de aquella manera, y el resto había sido en un inglés bastante cuestionable o instrumentales; y al final fue como… “¿Qué cojones? Si somos españoles y nos sale de manera natural hablar así, vamos a dejar de ser deudores de lo anglosajón”. Y al final aportando todos cada uno por nuestro lado, se perfiló un trabajo producto de curro conjunto, que lo hace más bonito aún, si cabe.
“Nos gustaría completar la "experiencia sonora" tocando en un circuito de salas distinto ”
NTD: ¿Os molestaría que se hable de Melange como un grupo de neofolk más que como un grupo de rock?
M.Z.:
No nos molestaría, pero creo que va a ser difícil etiquetarnos con una sola historia para hacer justicia al proyecto. Se encuentran muchas cosas: desde Canterbury hasta jazz, músicas del Medievo y Renacimiento y algunas modalidades y escalas que hay ahí, mucha música sefardí o celta, folk africano o bereber… Se puede tirar por un lado o por el otro, y es cierto que hay mucha profundidad en esa mezcla de folclores y tradiciones, pero como también hay muchas aristas de géneros anglosajones o españoles.

NTD: ¿Y veis puntos comunes con proyectos que también han ido apostando por la actualización o readaptación de ciertas músicas tradicionales españolas como pueden ser el Niño de Elche, Pony Bravo, Soleá Morente, Sílvia Pérez Cruz?
M.Z.:
Del Niño de Elche nos ha sorprendido el disco, aunque tampoco me ha flipado. De Soleá no me ha gustado mucho la propuesta. Pero sin más, en realidad.
S.C.: De todo el minutaje que tiene el disco, cosas de flamenco hay algunos guiños, pero muy sueltos; no sé hasta qué punto es algo trascendente dentro del disco.
M.R.: No nos animamos a decir con propiedad que nuestra propuesta busca actualizar el flamenco. Al sonido incorporamos algunos guiños y detalles, pero fruto de las referencias que utilizamos. Yo escuchaba Pata Negra de pequeño, e igual te sale; pero si bien no tengo una premisa muy fija, pero me gusta más la idea de tirar de las cosas que tenemos aquí antes que recurrir a rollos ingleses. El carácter que tiene la música popular en España a cierto nivel es muy amplio.
M.Z.: Y tiene una garra y una capacidad de transmitir superior.

NTD: ¿Había una intención velada de la destrucción del género, sea rock, neofolk o el que fuese, para cimentar una historia completamente nueva?
D.F.:
Ninguno de los cinco componentes de Melange tiene ningún tipo de prejuicio a nivel musical. Nada, cero. Nos retroalimentamos de lo que conocemos, y hacemos propio el gusto del otro, encontramos las cosas que pueden enriquecernos a nivel musical y creativo de las cosas que vamos descubriendo.
M.R.: Y la manera de reinterpretar cosas nos sale muy natural en nuestra música. Ser irreverente y transformar una cosa que viene de lo tradicional al final es algo que muchas veces queda metido como con calzador. A mí me gusta la idea de quedarme con un trozo muy pequeño de temas que me molan, y exprimir lo que considero lo mejor de las canciones. Luego a lo mejor el resto de la canción es un peñazo. Pero descubrir cosas que te emocionan, aunque sean muy pequeñas, y levantar algo más grande que sea más emocionante es algo que nos mola. Quizás ahí sí que entra esa faceta de “destrucción” por la que nos preguntas. Separar la paja del grano. A través de eso es como puedes revisitar cosas que se consideran clásicas pero que creo que muchas veces no están del todo digeridas.
“Es un disco para escuchar como si estuvieras viendo una película ”
NTD: ¿Hasta qué punto en las sesiones de grabación hubo margen para la improvisación?
M.R.:
En el estudio fue bastante masticado todo. En el trabajo previo sí que hubo partes de engorile que nos llevaron a crear partes nuevas que no estaban planeadas, y que acabaron estando más elaboradas instrumentalmente. Hubo algún tema en el que jugamos algo más, y alguna canción que no se pensaba grabar que al final entró; pero en realidad estaba todo muy ensayado.

NTD: ¿El disco lo vais a sacar vosotros en Discos Tere? ¿No hubo ofertas?
M.Z.:
No dio tiempo a que hubiera feedback, prácticamente. Aún así, tuvimos ofertas y hemos estado recapacitando acerca de cómo hacerlo, pero no es que nos autoeditamos por una cuestión de filosofía.
Javier Ferrara: Realmente se ha empezado a conocer un poco al grupo y a su formación cuando el disco ya estaba grabado. No hubo un trabajo previo. A lo mejor lo hemos hecho mal, pero no es que la banda haya empezado a dar bolos en cuanto se formaron. Realmente, el primer concierto como tal, más allá de uno que dieron para amigos a modo de ensayo general, será el sábado 2 de abril en la sala El Sol, aquí en Madrid. Ya sabemos que es un grupo que tiene miembros de Lüger, de Rip KC, de Mohama Saz, etc.; pero es otra banda, y de momento prácticamente no hay referencias. Esta es su primera entrevista, de hecho.
“Nuestras canciones no siguen un cliché común ”
NTD: ¿Os gustaría moveros de alguna manera en concreto? ¿Dónde visualizáis el producto Melange?
M.Z.:
Por soñar dónde nos gustaría sonar, nos gustaría huir un pelín del circuito cerrado de salas, que quizás está algo más manido y que no tiene la mejor acústica, y buscar la posibilidad de tocar en algún auditorio, o al aire libre en algún jardín botánico o algún tipo de escenario diferente. Buscar otro escenario para completar la “experiencia sonora”.
M.R.: La idea es hacernos nosotros nuestro propio circuito, estar predispuesto para este tipo de historias que dice Mario. A mí, personalmente, me gustaría poder hacer cosas con algún tipo de complemento audiovisual, como de cine en directo…
M.Z.: Para la presentación del disco se prepararán unas proyecciones en las que está trabajando Alejandro Marote y Jaime. Nos gustaría intentar poder acercar lo máximo posible esta propuesta que tenemos a un entorno afín con ella.

NTD: Y en cuanto a circuito, ¿os veis más cerca de algún tipo de escena?
S.C.:
El disco es tan abierto que podemos encajar en muchos circuitos distintos, y eso es muy bueno. A nosotros con Rip KC en la última época nos pasaba eso, nos llamaban de todo tipo de sitios: desde festivales de psicodelia a sitios de rock moderno o post-rock o en el ViñaRock, y eso era porque era una propuesta muy abierta, y no te encajas en una escena para poder “ser más auténtico”.

NTD: Es poder estar en todos sitios y en ninguno, también…
S.C.:
Sí, totalmente.
M.Z.: Pero creo que vamos a poder estar a gusto en cualquier sitio donde nos llamen. No tenemos prejuicios elitistas de ningún tipo.

NTD: ¿Qué creéis que va a pasar con el disco; y qué os gustaría que pase?
D.F.:
Yo ya estoy contento con cómo suena el disco y con lo bien que está hecho, y con eso ya me vale.
“En el disco se refleja un ánimo de cambio, de búsqueda de cosas que te apasionan y te motivan ”
NTD: ¿Y en cuanto a repercusión, fuera de lo políticamente correcto?
D.F.:
(Ríe) No lo sabemos, la verdad.
M.Z.: Que se haya grabado es un puntazo; que vaya a salir ya es otro puntazo. Si encima hay una pequeña respuesta nos damos por satisfechos. A título personal nunca he estado tan a gusto tocando con una gente: da gusto tocar con ellos, porque a poco que hagas todo suena, y hay una comunión personal muy guapa.
M.R.: Yo no me planteo demasiado qué va a pasar porque es una putada tener expectativas con respecto a las cosas que haces de manera tan natural. Creo que planificar las cosas en torno a fracciones de éxito es un peligro para cualquiera que haga algún tipo de trabajo creativo. Yo cuando hago algo me tengo que quedar a gusto yo primero: así que si mola, genial; pero si no mola, también, porque hemos hecho algo que nos apetecía y nos gusta sin ningún tipo de concesión de qué hacer para gustar más a cierta gente.
M.Z.: Mal asunto cuando haces música para los demás.
S.C.: Pero para el bolsillo no (risas).

Gira:
02.04
: Madrid. El Sol

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