Andy Jarman es un tipo inquieto. Es una suerte que la música le tentara hace años, que se cruzara en su camino una guitarra. Y que, además, resida en Sevilla desde el comienzo de los años noventa, porque ver a este londinense sobre un escenario en nuestro país es habitual y toda una recomendable experiencia. Fundó, por ejemplo, la discográfica independiente Colectivo Karma. Burning Sand es su segundo disco al frente de Southern Arts Society, su última reencarnación tras liderar bandas como A Popular History of Signs y, ya en España, Strange Fruit y Aquaplane. Si en ésta última Jarman coqueteaba con la electrónica, en su última formación, que debutó en 2005 con disco homónimo, ese coqueteo es un flirteo de los de manual. Con mucha clase, eso sí, que al londinense –sempiterna chaqueta, esmerado look, elegancia a raudales- le gusta mezclar con cautela.
Burning Sand es, lo reconoce él mismo, el primer trabajo de su actual grupo como tal, el primero en el que el protagonismo se ha repartido en la banda y el fruto de una previsión de la que no gozaba su predecesor. Un álbum en el que predominan las melodías y en el que las guitarras son, no el requisito, sí el resorte que garantiza la emoción. A Jarman siempre le sedujo la armonía, la búsqueda del tema perfecto, y para ello no renuncia a las atmósferas deliberadamente pop. Ni a la psicodelia o, si es preciso, a la americana. Ni al burbujeo electrónico. En Burning Sand cabe todo eso y más; ahí están las colaboraciones de ilustres como, entre otros, Roger Quigley, de At Swim Two Birds o Gary Olson, de Ladyburg Transitor. Para el que no tenga suficiente, el trabajo es un reconocido mapa de referencias a España, desde la portada del disco, basada en un cartel de la Guerra Civil, a temas como ‘Lanlocked Sailor’ o ‘This Town’, en la que Sevilla es la protagonista.
Artista: Southern Arts Society
Álbum: Burning Sand
Género: Rock
Discográfica: Green Ufos
Año: 2008
