8 junio, 2016. Por

Bowie y nuestro indie

Cómo descubrieron a David Bowie
¿Cuál es el primer recuerdo bowieano de Zahara, Niños Mutantes y Julio de la Rosa?
Bowie y nuestro indie

Para todo hay una primera vez, pero no todas tienen que ver con follar. Aunque, si hablamos del caso de la primera vez que nos acercamos a David Bowie, a su música, a sus películas, a su figura, a una fotografía suya, a su nombre… la carnalidad y pasión que suele suceder ese primer encuentro marca, y más si eres artista.

Aprovechando que la plataforma de shows on demand Juntémonos organiza dentro de unas semanas, el sábado 1 de julio en Madrid y el domingo 2 en Barcelona (para los que podéis comprar vuestra entrada), unos conciertos rindiendo culto y pleitesía a la obra y figura de Bowie, hemos escrito a tres de los artistas que se subirán a ambos escenarios y les preguntamos si recuerdan cuál fue su primer acercamiento al Duque Blanco.

JUAN ALBERTO MARTÍNEZ (NIÑOS MUTANTES)

"Mi primer recuerdo de Bowie no fue precisamente el del amor a primera vista. No me gustaba su look ni su música de finales de los 80, que fue con la que lo conocí. No soportaba su pelo cardado con kilos de laca, y sus pelis me parecían un horror. De hecho el de los 80 sigue sin ser mi Bowie.

Pero luego las cosas cambiaron. A mí Bowie me llegó estando en el Instituto, por dos vías indirectas. Las versiones de Bauhaus de Ziggy Stardust y de Nirvana de The man who sold the world me hicieron perder prejuicios y me zambullí en el pasado de ese tipo que en los 80 no me gustaba. Y sin darme cuenta me volví loco por Bowie. Primero le robé el vinilo de Ziggy a una amiga (no se lo he devuelto aún, han pasado 20 años y además se me ha roto, tiene un bocado, ¡lo siento!). Luego me compré vinilos en tiendas de segunda mano, los primeros que compré que no eran discos nuevos. Siguen siendo los favoritos de mi colección. Mi Bowie está en los 70, al principio, entre el hombre que vendió el mundo, Ziggy, Aladdin Sane y, sobre todo, Hunky Dory (mi favorito).

Y si me tengo que quedar con una canción sería Life on Mars, que me sigue poniendo los pelos de punta como la primera vez que la escuché".

"El primer recuerdo que tengo de Bowie es de niño, husmeando entre los discos de mis hermanos mayores, Ahí estaba la portada del Aladdin Sane, y yo aprendiendo inglés con un diccionario en la mano. Aladino Cuerdo no era un buen título para un disco, pensaba yo a tan tierna edad. Una década más tarde, descubrí el juego de palabras que encerraban aquellas dos palabras y, con ello, su verdadero significado. Se pronuncia igual, pero bastaba con separar un par de sílabas: "A lad insane" (un tipo trastornado).

Bowie decía tener un hermano loco y ese disco era una forma de homenajearle. Así, aquel título adquiría otra dimensión. Huelga decir, que desde entonces, mi canción favorita fue ésa que le da título al disco. Aún me emociono mucho con la trastornada parte de piano."

"Descubrí a Bowie en plena preadolescencia gracias a la maravillosa película Dentro del laberinto. Para mí era un señor peculiar y extraño que me atraía de una manera que entonces no sabía explicar. Yo aún no lo sabía, pero Bowie formó parte de mi despertar sexual.

El disco Hunky Dory llegó a mi vida con 19 años y se instaló en ella hasta ahora. Fue el primer disco suyo que escuché y el único de su discografía que sonaba en mi casa hasta hace bastante poco.

Si tuviera que quedarme con una canción sería Life on mars? porque la manera que tiene de conectarme con esa adolescente que un día se enamoró de él, por cómo está estructurada, lo mucho que ha influido en mi manera de componer".

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