16 noviembre, 2015. Por

Amaral

Un refugio en otra dimensión
Amaral: 'Siempre nos hemos sentido fuera de la industria del disco y del show business'
Amaral

Cuatro años, la gira más larga de su historia y muchos miles de kilómetros por todo el mundo han pasado desde que Amaral publicase Hacia lo salvaje, el que fue su sexto álbum y primero bajo su propio sello, Discos Antártida. Pero no sólo eso ha pasado desde 2011 a 2015 en el universo creativo de Eva Amaral y Juan Aguirre: un montón de nubes en un entorno hostil en uno de los períodos más negros de la democracia española.

Como causa y efecto, Nocturnal, sin ser un disco político, habla de la búsqueda de la luz en un mundo ensombrecido, una sociedad oscurecida, “un país sin corazón”. Nosotros nos hemos citado con Eva y Juan en un café madrileño para hablar de su nuevo disco, de su estatus como grupo, de los viajes, de los cambios y de los trazos de luz oscura que nos dejan uno de sus álbumes más plurales hasta la fecha.
Entrevista: Alan Queipo / Fotos centrales: Javier Soto Azpitarte


Notodo: Da la sensación de que no sólo por el sonido, sino también por el título del disco, de las canciones, de esa atmósfera de crisis existencial, es el disco más oscuro. ¿Pasó algo en estos años de tránsito entre Hacia lo salvaje y Nocturnal?
Eva Amaral:
Han pasado un montón de viajes, porque la de Hacia lo salvaje fue la gira más larga de nuestra carrera. Y fue precisamente durante la gira cuando hemos estado componiendo canciones y donde nos han venido un montón de ideas; esos viajes han alimentado nuestra creatividad, ver otros paisajes y países. Lo que refleja son distintos estados de ánimo, porque al fin y al cabo vamos componiendo las canciones durante períodos largos: componemos como necesidad vital, no hacemos todas las canciones en un mes. Y las canciones son el reflejo tanto de esos viajes como de la vuelta de ellos. Toda esa atmósfera de desequilibrio, de viajes, de falta de sueño, de jet lag, ha inspirado el disco: y si bien hay muchos momentos sombríos, son canciones que buscan la luminosidad.
“No comulgamos ni con la mitad de los usos y maneras de la industria del show business
NTD: No sé si el hecho de haber compuesto el disco durante la gira hace que lo viváis como una especie de “diario de viajes”; aunque sea un viaje de cuatro años.
Juan Aguirre:
Personalmente no lo vivimos ni como un diario de viajes ni como una road movie, o al menos no tenemos consciencia de que sea así: cada canción nace de un sentimiento concreto, todas hablan de encuentros entre personas y de los sentimientos que pueden surgir de esos encuentros, desde amor hasta pasión, empatía, atracción física, falta de comprensión, inadaptación al medio o al mundo que te rodea… Es un crisol de sensaciones, y precisamente ese es el punto común que tenemos. No había un afán de narrar los viajes, aunque muchas de las canciones nacieron en salas de espera de hotel, aeropuertos, aviones, mirando por la ventana por carretera o en pruebas de sonido.

NTD: En alguna entrevista, cuando os preguntaron de qué iba el disco, decíais que el disco hablaba del “amor como tabla de salvación”. Aun así, no sé si por el ‘efecto Ratonera‘, hay un componente político que también se puede encontrar. No sé si vosotros tenéis más interés de que se hable de esa lectura ‘romántica’…
E.A.:
En realidad, el disco habla más que del “amor” desde el punto de vista romántico lo hace desde la empatía o todos los valores, sensaciones y conceptos que mencionó Juan hace un ratito: ese amor desde las múltiples lecturas que puede tener entre los humanos, pero en una sociedad que a veces puede ser hostil, complicada y en un mundo en donde el futuro puede resultar incierto. Son historias de seres humanos en su entorno: nosotros no podemos abstraernos del entorno en el que vivimos, ni dejar de contar la manera que tienen de vivir las personas que conocemos o las historias que nos inspiran. El mundo es hermoso porque la naturaleza lo es y la gente hace que sea así, pero asumimos que no vivimos en una sociedad ideal, y eso es lo que queríamos transmitir en el disco.
“Estamos orgullosos de nuestros siete discos, con sus contradicciones, sus virtudes y sus defectos ”
NTD: No sé si también el hecho de quitar Ratonera, que de alguna manera entendimos como un “adelanto” de lo que sería el disco, es una manera de intentar restarle peso político al disco.
E.A.:
Realmente lo que sucedió es que esa canción ya estaba grabada, tuvo su tiempo de recorrido de más de un año, y entendíamos que contaba claramente a lo que se refería y que tuvo su momento fuera del disco. A la hora de armar la lista de canciones de Nocturnal nos encontramos con muchas canciones e ideas, y queríamos mostrar las más posibles; y dejar alguna fuera para meter una canción como Ratonera, que ya había sonado lo suficiente, nos parecía absurdo.
J.A.: Yo creo que hay mucha gente que pensó que era la primera vez que habíamos escrito una canción así. Nosotros no la vivimos como una “canción protesta”, sino una canción que transmite el sentimiento de hartazgo que estábamos viviendo en relación a cuestiones sociopolíticas, y necesitábamos hablar de ello para ser sinceros con nosotros mismos, pero no era la primera vez: nos pasó en el primer disco cuando escribimos Rosita; en el segundo cuando metimos El mundo al revés; en Estrella de mar cuando escribimos Salir corriendo; en el cuarto cuando escribimos Revolución; etc. No es la primera vez ni será la última que hablábamos del mundo que nos rodea, pero eso no nos convierte en ‘cantantes protesta’. Una canción, para ser verdadera, tiene que reflejar un sentimiento humano puesto en un contexto: es muy importante que la canción tenga una humanidad que no sólo la haga atemporal, sino que no suene a panfleto, que no sean sólo consignas, sino valores. Lo digo porque hubo mucha gente que nos acusó de oportunistas y de que nos sumábamos al carro del ‘compromiso político’, cuando considero que somos un grupo que siempre ha sido honesto y coherente y que siempre hemos dicho lo que pensábamos a través de nuestras canciones, sean sobre la cuestión que sean. Estamos orgullosos de nuestros siete discos, con sus contradicciones, sus virtudes y sus defectos.
“Crecimos desubicándonos continuamente: es una buena manera de no dejarte arrastrar hacia ningún lado ”
NTD: ¿Tuvisteis miedo de que tras el aluvión de Ratonera se os identifique con algún tipo de movimiento o agrupación política en concreto?
J.A.:
No tenemos ningún miedo porque creemos en cada verso de lo que escribimos: si no lo creyéramos no seríamos capaces de salir a un escenario y tocar nuestras canciones. Siempre hemos dado las gracias por el apoyo de la gente, el ‘boca a boca’ que nos hizo crecer, la presencia mediática que hemos tenido en todos estos años y también por las críticas; porque entendemos que un grupo es su sonido, su mensaje y sus canciones pero también sus contradicciones.

NTD: En cuando al sonido de Nocturnal se está hablando como uno de los discos con más matices sonoros, incorporando incluso más teclados, sintetizadores, nuevas texturas. ¿Habéis estado escuchando cosas concretas a la hora de mezclar que creéis que han influido?
J.A.:
Hemos escuchado música muy variada, como solemos hacer; pero quizás la mezcla permite que se escuchen muchas más capas de sonido diferentes. Nosotros trabajamos sin filtros ni limitaciones estilísticas de ningún tipo ni de pertenencia a ningún género concreto; y luego, sean canciones lentas o rápidas, lo que conecta nuestras canciones es la energía con las que las interpretamos. Consideramos que la música tiene un punto de celebración colectiva y de elevación: nos gustaría conseguir que el sitio donde toquemos se eleve sobre la tierra y que la gente que ha estado en el concierto vuelva a su casa siendo feliz, y así encaramos el hecho de tocar, nuestro oficio.
“Si bien en Nocturnal hay muchos momentos sombríos, son canciones que buscan la luminosidad ”
NTD: La producción la trabajáis vosotros solos con Chris Taylor, que es músico en directo de vuestra banda y que forma parte del seno de la banda. En varias ocasiones dijisteis que no sabéis lo que es el “sonido Amaral”, pero sin embargo cada vez asumís más cuestiones a nivel interno. ¿Es una manera de crear un buque con una personalidad cada vez más identificable?
E.A.:
En realidad no hay un afán por afianzar una supuesta identidad. De hecho, en este disco, si bien no es que quisiéramos destruir esa identidad, sí que nos gustaba la idea de marcianear en el estudio, jugar con nuevos matices, hacer otras cosas. Al final acaba aflorando una personalidad que suponemos que es la nuestra, pero siempre con la mirada puesta en la evolución y el crecimiento del grupo, sin cerrarnos a nada ni limitar nuestra creatividad a patrones que se entiende que son los que forman parte de nuestra personalidad como banda. Evolucionamos de manera natural.

NTD: Volvéis a publicar el disco en vuestro sello, Discos Antártida. ¿Cómo se vive con esa sensación de independencia total, no sólo editando el disco en vuestro sello sino también produciéndolos y hasta haciendo la imagen del arte?
E.A.:
No nos hemos sentido de forma distinta a cuando grabábamos los discos, primero con Virgin, luego con EMI y luego con una versión de EMI que no se sabía muy bien lo que era (risas). Nosotros estábamos en esa burbuja en la que siempre hemos tenido el control creativo, pero también de lo que había dentro del proyecto alrededor de la música, pero que formaba parte de Amaral; y hemos tenido la fortuna de que la gente que estaba en estas compañías cuando nosotros estábamos allí comprendían que así es como queríamos gestionar el proyecto, y ellos mismos creo que consideraban bueno potenciar esa actitud nuestra. ¡Eso, o que era más cómodo para ellos llegar con todo hecho! (ríe). Y con Discos Antártida hemos seguido haciendo lo mismo: estar encima de todo. No sé si llamarnos perfeccionistas o inseguros, pero el hecho de pensar que nunca todo acaba de estar bien nos hace estar pendientes de todo lo que pasa con el proyecto.
“La canción ha de tener humanidad, que no suene a panfleto ni a sólo consignas, sino a valores ”
NTD: ¿Pero no pasó nada en la época de Gato Negro / Dragón Rojo? Fue una época donde comenzasteis a alejaros un poco de la idea de radio fórmula, tiempo después hicisteis vuestro propio sello, comenzasteis a acercaros a la escena alternativa…
J.A.:
Siempre hemos sentido que estábamos fuera de la industria del disco: no comulgábamos ni con la mitad de los usos y maneras de la industria del show business, por llamarlo de alguna manera. Crecimos bajo la influencia de bandas que, independientemente de quién llevara sus discos a las tiendas, eran autónomas. Por ejemplo, una de las bandas que vi en Zaragoza siendo más joven fue Fugazi, y aunque nosotros venimos más del folk y las guitarras de doce cuerdas y ellos, en principio y en un sentido abierto, eran una banda de hardcore, a mí me impactó mucho su filosofía, de catarsis colectiva y de honestidad total, y creo que cuando llegamos a Madrid y un sello nos propuso grabar, llevábamos mucho tiempo tocando en el underground de Zaragoza y manteniendo esa filosofía, le pese a quien le pese.

Cuando luego el proyecto explotó y se fue a la estratosfera nosotros agarramos las riendas de los caballos y nunca renunciamos a nuestra filosofía. De hecho, cuando Virgin desapareció nosotros seguimos funcionando exactamente igual que cuando éramos maqueteros: nos daba igual que pusieran nuestra música donde quisiesen y quién nos escuchaba, procuramos sonar con la potencia con la que nos gusta sonar, en las canciones hablábamos exactamente de lo que queríamos hablar sin ningún complejo, componíamos canciones durísimas de cuestiones de dependencia afectiva como Sin ti no soy nada (que considero que es una letra durísima y que me resulta cuando menos curioso cómo se convirtió en una canción tan popular)… Creo que la base de que estemos aquí y ahora es que el tiempo acabó dándonos la razón: dicen que los zaragozanos somos obstinados y cabezotas, y creo que cuando cogimos el timón queríamos estar en el lugar donde estamos hoy. Todo el ruido sobre la supuesta independencia o no es irrelevante: lo importante es que canciones como Concorde, Antártida o Big Bang a día de hoy siguen sonando vigentes. Lo demás es literatura.
“Nos gustaría conseguir que el sitio donde toquemos se eleve sobre la tierra y que la gente vuelva a su casa siendo feliz ”
NTD: Sea o no desde que publicáis los discos con vuestro propio sello, ahora estáis más enlazados con la escena alternativa, entráis en el circuito de festivales y hay etiquetas como ‘indie mainstream’ que, aunque contradictoria en sí misma, habla de ese diálogo entre ‘lo alternativo’ y ‘lo comercial’. ¿Vosotros sentís que hay cada vez más acercamiento entre los diferentes circuitos?
J.A.:
Es algo que a nosotros se nos escapa. No queremos asumir esa responsabilidad. No se puede decir que hayamos sido ‘indies’ en ningún momento, porque creo que no funcionan con nosotros las etiquetas y que no somos muy clasificables; pero sí que en el comienzo de nuestra carrera éramos ‘underground’: salíamos a tocar a otras ciudades y nos venían a ver cuatro personas…

NTD: Veo que os gusta más la idea de ‘underground’ que de ‘indie’…
E.A.:
Es que es un hecho. ‘Indie’ no sé ni lo que significa a estas alturas. Pero ‘underground’ es más claro: “una cosa que conoce poca gente”. Y nosotros fuimos eso durante un tiempo, hasta que poquito a poco comenzamos a crecer gradualmente hasta que con Estrella de mar dejamos de pertenecer en el underground, evidentemente. Pero nuestra filosofía y nuestro funcionamiento sigue siendo el mismo, sea tocando en un estadio para decenas de miles de personas como dando un concierto en una cafetería mirando a los ojos a la gente.
“Creemos en cada verso de lo que escribimos: si no, no seríamos capaces de subir a un escenario ”
NTD: ¿Sentís que de unos años a esta parte, quizás desde la gira de Hacia lo salvaje, cuando miráis a vuestro público es más plural que años atrás?
E.A.:
Siempre fue muy plural, una mezcla bastante llamativa. No sé si al resto de grupos le pasará igual, pero si te das un paseo por donde está el público ves la diversidad: de edades, de estética, de forma de entender la vida… No sabemos cómo pasa esto, pero es algo que siempre nos ha sorprendido, y nos gusta que sea así.
J.A.: Nosotros, de todas formas, hemos crecido desubicándonos continuamente, y creo que es una buena manera de no dejarte arrastrar hacia ningún lado. De hecho, nos gustan músicas muy distintas entre sí. Es curioso que se habla mucho del estatus de la banda y poco de las canciones: el estatus no nos pertenece, no lo controlamos. ¿Qué más da el estatus, si el grupo es negro o blanco? ¿Por qué nadie nos pregunta qué significa Antártida? ¿Qué es esa canción: indie, mainstream, experimental…?

NTD: ¿Qué es Antártida?
E.A.:
(Ríe) A mí no me gustaría que me preguntasen quiénes son mis amigos, la verdad…
J.A.: Lo que quiero decir es que los compartimentos están bien para las tiendas de discos, pero más allá de eso no nos hemos preocupado la verdad, porque no nos importa, y nos hemos mantenido bastante ajenos a los comentarios: nos da igual dónde nos ubica porque lo que más nos importa es hacer música, que la gente la escuche y dar buenos shows.
“Todo el ruido sobre nuestra supuesta independencia o no es irrelevante: lo importante son las canciones que siguen sonando vigentes ”
NTD: Hablando de dar buenos shows, ¿qué se podrá esperar de la gira de Nocturnal? Se ha comentado la posibilidad de hacer conciertos acústicos los dos solos: no sé si planteáis una bicefalia de gira eléctrica y acústica, con atmósferas diferentes.
E.A.:
Estamos preparando la gira con la banda el año que viene, y cuando sepamos fechas concretas diremos. Ahora mismo no queremos dar muchas pistas porque como estamos montando el show y armando el repertorio preferimos no meter la pata, que aún queda un tiempo hasta que arranquemos. Y la idea de los conciertos acústicos siempre está por ahí rondando…

NTD: ¿Os veis haciendo un MTV Unplugged?
E.A.:
Ah, mira, qué bonito.
J.A.: Nunca hicimos una gira de manera formal en formato acústico, pero siempre hemos tocado en acústico cuando hemos podido.
E.A.: Siempre hemos intercalado algún que otro acústico cuando nos han propuesto hacer algo que nos ha apetecido, sin planearlo demasiado, pero han sido cosas más improvisadas. Seguramente antes de que arranque la gira tocaremos en algunos garitos en diferentes ciudades, medio por sorpresa. Eso va a pasar.
J.A.: Lo que sí podemos adelantar es que nos gustaría hacer un espectáculo de carácter unitario: que cada canción tenga su propio acompañamiento lumínico-escénico, y que el show tenga un valor añadido a las canciones. Queremos hacer algo especial porque después de hacer una gira tan espartana como Hacia lo salvaje nos gustaría hacer algo más concreto y conceptual. Estamos perfilando detalles y dándole vueltas a algunas ideas aún.

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