3 junio, 2015. Por

Standstill

Rompiendo un silencio así
Hablamos con Enric Montefusco, líder de Standstill, horas antes de iniciar la gira de despedida
Standstill

Qué difícil. Qué difícil debe ser asumir que es el momento de decir adiós a aquello que ha sido tu vida. Y qué complicado es tratar de entender por qué Standstill ha tomado la decisión de poner fin a su carrera. Son 19 años de inquietud y búsqueda; de valor y riesgo; de tirar de la cuerda y de caminar con el viento de cara. Pero el tiempo ha hecho su trabajo y la ilusión ya no es la misma. La banda que mostró el camino a muchos se aparta de él. Y nos deja a ellos y a nosotros caminando a la deriva, huérfanos. Deseando que este comunicado sea un mal sueño y que tras un tiempo separados, vuelvan y nos demuestren una vez más, que es posible defender una manera propia de hacer las cosas.

Lo cierto es que Standstill ya lo ha demostrado todo. Han sobrevivido a cambios de idioma, integrantes, formato. Su música ha evolucionado al margen de toda tendencia. La honestidad y la autenticidad han sido inseparables de su trayectoria; y la calidad de sus canciones ha estado a la altura de lo magnífico del concepto. Siempre han cuidado el contenido más allá del continente haciendo discos y orquestando espectáculos que probablemente estén tan por encima que se escaparon. Y la verdad es que este adiós respira una vez más esa implícita grandeza, porque podrían haber continuado haciendo canciones juntos. Y probablemente habrían sido igual de buenas. Pero si la energía no era la misma, continuar sería ser partícipes de un engaño. Y esta relación de casi 20 años no entiende de mentiras ni enfados.

Hablamos con un emocionado Enric Montefusco sobre la despedida de Standstill. Emocionado, pero por encima de todo valiente al aceptar y afrontar preguntas sobre algo que a día de hoy ya sabemos que se ha acabado.
Entrevista y foto central: Wilma Lorenzo

Notodo: Si esta entrevista resulta difícil y extraña para mí, ¿cómo afrontas tú estas últimas acciones como Standstill? Desde esta charla hasta el concierto de La Riviera o las últimas citas que tenéis por delante.
Enric Montefusco:
Es extraño. Es un lugar muy nuevo para mí, para nosotros; porque siempre hemos relacionado al grupo con la ilusión, el futuro, el horizonte y todas las cosas buenas que están por llegar. Y por primera vez lo relacionamos y hablamos en nombre de Standstill desde el pasado casi, desde el conocimiento de que es algo que no va a existir más. Es muy extraño y no me gusta. Es circunstancial y no estoy acostumbrado. Desde luego no es algo que me agrade, pero está bien poder explicar un poco esta situación y que la gente sea partícipe de este momento; que lo entienda y podamos compartirlo con ellos. Pero no es desde donde me gusta comunicarme con nadie.
“Nos separamos por la falta de energía y de fe necesarias que te lleva a no ser capaz de seguir haciendo proyectos tal y como nosotros lo entendemos”
NTD: La idea es poder explicar el por qué y poder así decir adiós. Podríais haberlo hecho después, con la gira terminada, pero yo creo que no habría sido justo. Ni para el público, ni para vosotros mismos.
E.M:
Yo creo que sobre todo para público. Hombre, sin duda nosotros nos vamos a llevar -ya nos estamos llevando- muchísimo cariño de la gente y eso es muy impresionante y muy bonito; pero no lo hemos hecho por nosotros. Tampoco lo necesitábamos. Creo que más bien se trata de ofrecer a la gente la oportunidad de vernos una última vez y despedirse de la banda. Decidimos comunicarlo antes de los conciertos para hacerles partícipes de este momento. Si nos han acompañado hasta aquí, que nos acompañen de verdad hasta este momento de despedida.

NTD: Hace unos días comunicabais este parón indefinido a través de vuestra web y redes sociales. ¿Cómo fue redactar ese mensaje, dar a enviar y ver cómo esa sensación y esa necesidad se materializaba en una realidad?
E.M:
Es muy personal y muy emocionante escribir algo así. No fue nada fácil. Por un lado te remueve completamente hacerlo explícito y por otro lado también te libera. Si has tomado la decisión por algo es; y dar, literalmente, el siguiente paso y empezar a vivir en la siguiente fase, es algo que necesitábamos todos. De modo que se trata de un sentimiento muy fuerte, muy impactante y muy difícil, pero por otro lado te arroja ya a una nueva etapa. Y siempre es bueno y positivo afrontar las decisiones cuanto antes, más si ya has asumido por dentro que eso es lo que tienes que hacer.
“Standstill es una banda que se suele pelear con los contextos en los que se nos mete ”
NTD: Cuando uno dice adiós después de tanto tiempo es porque los aspectos negativos pesan más que los positivos. ¿Qué desequilibraba esta balanza?
E.M:
Es difícil, muy difícil definir nada en concreto. Son muchas cosas, es más, todo lo que pueda decir no dejan de ser racionalizaciones a posteriori de una energía que falta o de una cosa que sabes que no está bien. Y no solo yo: todos. Uno puede intentar acercar, ponderar o entender cuáles son los factores, que son varios, sin duda; y hay algunos que están muy claros; pero la razón última es la falta de energía necesaria y la falta de fe que te lleva a no ser capaz de seguir haciendo proyectos tal y como nosotros entendíamos el grupo. Y como no queríamos cambiar la filosofía del grupo, ni rebajar las expectativas, ni rebajar el alma que hay en cada proyecto nuestro, había que hacerlo.

NTD: ¿Falta de fe en qué?
E.M:
En que esta es la manera en la que se tiene que seguir luchando por lo que cada uno cree que debe luchar. Ahí cada uno tiene su viaje personal y su lucha. Pero cuando falta esa energía y esa sensación de que están las cosas por llegar… Y no hablo de repercusión, creo que hablo de otra cosa, porque en cierta manera estamos contentos con el lugar en el que estamos. Nunca ha sido una cuestión de cantidad de público. No va de eso. Va de si es por aquí o no es por aquí por donde hay que seguir volcando todo, que es lo que hemos hecho con este grupo: volcarnos totalmente. Cuando hay dudas sobre eso, no se pueden empezar proyectos como los que hacemos nosotros, porque te exigen demasiado y hacerlo a medias no es algo que nosotros valoremos, ni podríamos hacer.
“No somos, ni fuimos, ni íbamos a ser un grupo que encaje en lo que los parámetros de lo que la industria musical está ofreciendo ”
NTD: Llama la atención. Vosotros sois los pioneros y siempre habéis presumido de tener vuestra forma propia de hacer las cosas. Muchos grupos se han fijado y os han tenido como referentes, ya no solo musicales, también extramusicales. Y ahora que parece que la escena de la que formáis parte y fuisteis iniciadores está en un gran momento, vosotros desaparecéis.
E.M:
Sin duda nosotros no somos, ni fuimos, ni íbamos a ser un grupo que encaje en lo que los parámetros de lo que la industria musical está ofreciendo. Los festivales, el marco del festival…

NTD: Pero con Cénit en cierto sentido os adecuabais a ese marco.
E.M:
Sí, pero ha sido muy mu complicado llevar a cabo Cénit. Ha sido una pelea económica, logística y técnica muy complicada. Todo en contra. Y estamos muy contentos porque pese a eso lo hemos hecho, la gente lo ha visto y lo ha valorado; pero hacer eso con nuestros medios, que no son muchos, es muy complicado. Porque no tenemos a nadie, somos nosotros. No tenemos dinero ahorrado, ni a nadie que nos ponga el dinero. Es dinero que nos tenemos que inventar cada vez. Tenemos que levantar proyectos de la nada constantemente. Y eso es complicado financiarlo y es complicado llevarlo a cabo. Que los promotores valoren, o aún valorándolo, que puedan realizarlo, es una utopía. Y más cuando los festivales están pensados para otra cosa. Llegas tú con un pitote que no se puede permitir el festival y que además, no es eso lo que busca, busca otra cosa. Otro registro, otro tipo de actuaciones. Y ahí hay cierta fricción. Nosotros nunca íbamos a ser una banda de estadio. Creo que somos otra cosa. Somos otra cosa que se suele pelear con los contextos en los que se nos mete. Nos sentimos atrapados y en esa lucha es donde hacemos cosas diferentes y actuamos con valor. En ese sentido la escena no es para nosotros. Ahora se puede llegar a más gente, sí; pero no sé si nosotros hubiéramos llegado a esa gente o si la función de Standstill era llegar a esa gente. Yo creo que no lo era.
“Que seamos amigos entre nosotros no quiere decir que nuestro futuro pase por trabajar juntos ”
NTD: Paradójicamente fuisteis los iniciadores.
E.M:
Claro, cuando uno lucha contra las inercias y lo que se supone que tienes que hacer; haces las cosas de forma diferente y abres caminos a otros. Y esos otros lo aprovechan, lo aprenden y giran hacia donde les interese. Hay gente que ha cogido algunas cosas de nosotros y lo ha enmarcado en un festival o en un lugar en el que estaban más cómodos que nosotros. Y eso me parece bien.

NTD: Y si lo hicisteis una vez (y dos y tres), os abristeis camino, luchasteis y os reinventasteis, ¿por qué no hacerle frente una vez más?
E.M:
Porque vamos a seguir. Todos vamos a seguir. Pero por separado.
“Vamos a seguir. Todos vamos a seguir. Pero por separado ”
NTD: Precisamente eso es una de las cosas que más llaman la atención: verte en la grabación de Egon Soda.
E.M:
Es que es complicado. Que yo sea amigo de ellos no quiere decir que nuestro futuro pase por trabajar juntos. A veces se mezclan las cosas y es sano separarlas. Son cosas diferentes y cada uno tiene un camino propio, eso es así. Y el milagro es haber aguantado tantos años y creo que es bonito dejarlo así y ahora. Por las razones por las que lo dejamos y no porque estemos enfadados, ni por cosas raras ni feas. Hemos llegado hasta donde hemos llegado.

NTD: ¿Cuándo nació esta sensación y quién se atrevió a verbalizarla?
E.M:
Es anecdótico. Cuando se llega a decir eso es porque hay una energía y una sensación que no es de una persona, es del grupo.

NTD: ¿Te sientes satisfecho con todo lo realizado con Standstill?, ¿hay algún «y si…» o algo que sientas que ha quedado por hacer?
E.M:
No. Nunca me he dejado cosas por hacer; costara lo que costara en su momento; por muy arriesgado que pudiera parecer; por muy costoso económicamente que pudiera ser. Y precisamente por ese motivo creo que todos nos vamos muy tranquilos y muy contentos por el trabajo realizado y con la sensación de haber hecho lo que debíamos en cada momento. En ese sentido me siento afortunado de haber hecho tantas cosas, haber llegado a tanta gente y haber actuado a nuestra manera siempre. Creo que es un lujo poder hacerlo así. Y para no perder esa buena sensación también en parte lo dejamos. Para mantener limpio esto. Hemos hecho siempre lo que queríamos hasta el final.
“Siempre relacionamos al grupo con la ilusión, el futuro, el horizonte y las cosas buenas por llegar”
NTD: Me gustaría que me dijeras cuándo conociste a cada miembro que hoy forma parte de Standstill y con qué te quedas de cada uno.

(Silencio)

E.M:
A Piti lo conocí porque pusimos un anuncio buscando guitarrista. Cuando empezamos éramos un trio; él no estaba y necesitábamos un guitarra porque yo en ese momento tocaba y cantaba, pero en realidad quería solo cantar, por lo menos en directo. Pusimos un anuncio buscando guitarrista y apareció Piti y era justo lo que queríamos. Fue como cuando encuentras a alguien que no conoces y está en el mismo punto que tú, comparte las mismas cosas que tú, tiene la misma energía, la misma inquietud… Encontrar a alguien muy muy parecido y muy afin; que entiende de una manera muy profunda y muy similar las mismas cosas. Y así como lo conocimos hemos seguido hasta el final. Como alguien que entiende la música y la vida de una manera muy parecida. Aunque tengamos, obviamente, diferencias de gusto; en el fondo compartimos realmente las cosas importantes y eso es lo que nos ha hecho aguantar tantísimo tiempo.
“Para llevar a cabo cada proyecto teníamos que inventarnos el dinero, levantarlos de la nada constantemente ”
(Silencio)

E.M: Y de Piti me acuerdo por ejemplo, del momento en que unos años más tarde dejaron el grupo dos miembros. Hablo del 1999; ya parezco un abuelo hablando de batallitas. Íbamos a dejar el grupo porque nos quedábamos él y yo solos; éramos los dos únicos que teníamos esa energía de la que te hablaba antes y el resto se descolgaban, no tenían la misma implicación y no funcionaba. Y en el momento de estar él y yo solos, y preguntarnos: "qué hacemos, ¿seguimos o lo dejamos?". Vio la luz esa complicidad de decir, "venga, para adelante".

(NdeR: Tras un silencio, Enric se emociona, abandona la entrevista y regresa después de unos minutos).

E.M: No sé si voy a poder con esta pregunta.

NTD: Vale, no te preocupes, continuamos. Al ver la reacción de la gente, ¿no habéis tenido una sensación de remordimiento? No solo os despedís entre vosotros, es una adiós a mucha gente.
E.M:
Es estremecedor vivirlo. De alguna manera uno lo intuye, pero de intuirlo a vivirlo es muy fuerte. Y por otro lado bonito y gratificante el recibir eso de vuelta. A veces uno pierde la perspectiva de lo que aporta y lo que da. Y también es una de las cosas que nos hace, entre comillas, irnos tranquilos y bien, pensando que hemos ayudado a la gente.
“Hemos hecho siempre lo que queríamos hasta el final ”
NTD: Siempre os habéis caracterizado por luchar por aquello en lo que creéis. En Vivalaguerra habláis de no rendirse. Entendiendo que esto no es una redención sino todo lo contrario, ¿por qué estás luchando cuando tomas esta decisión y hacia donde miras de cara al futuro?
E.M:
Por lo mismo. Por exactamente lo mismo. A nivel personal, intentar entender quién soy para después compartirlo porque tengo esa necesidad de hacerlo. Y que en ese camino haya gente a la que eso le ayude y por lo tanto seamos cómplices de algo tan complicado como eso. Hasta ahora eso pasaba por el grupo Standstill y ahora tomará otra forma, ya veremos cuál. Pero en el fondo es lo mismo, con otros compañeros, pero lo mismo. Y ellos igual, exactamente igual. La sensación que hay cuando alguien comparte esa energía en un directo o en cualquier disco que puedas sacar, es de lo que vivimos. Muchas personas nos llegamos a comunicar con los demás a través de la música. Cada uno tiene sus canales y este será siempre el mío e intuyo que también el del resto de miembros del grupo.
“Siempre es bueno y positivo afrontar las decisiones cuanto antes, más si ya has decidido que eso es lo que tienes que hacer ”
NTD: Me gustaría terminar recordando el momento más dulce, aquel con el que te quedas de todas las experiencias vividas durante estos 19 años de Standstill.
E.M:
Yo creo que todas las épocas han tenido el común denominador de haber estado buscando algo especial. Tener un reto por delante, una ilusión tremenda, inquietud y energía desbordante por vivir, crecer y conseguir alcanzar ese reto. Eso ha pasado en todas las etapas y ha mantenido al grupo vivo y lo ha hecho tirar hacia delante. Y creo que hubo una época en la que eso fue muy muy explícito, que fue cuando empezamos a girar por Europa en 2001, 2002 y 2003, que vivimos en la carretera prácticamente. Con giras de cuarenta días seguidos en cuarenta ciudades diferentes por todo Europa. Esa sensación de juventud, de vida, de crecer, de conocer y de expandirse, es lo más bestia que hemos llegado a vivir. Lo que hemos vivido después era lo mismo pero de otra manera. Ahí apareció de una forma muy fuerte y violenta casi, dejar nuestros trabajos y lanzarnos a la aventura. Esa sensación es irrepetible.

Gira:
03.06: Madrid. La Riviera
21.06: Boltaña. Boltaña
26.06: Arbúcies. popArb
27.06: Barcelona. Music Hall (25 Aniversario BCore)
04.07: Valencia. Azotea del Barceló Hotel
04.07: Alicante. Azotea del Edificio Vinos Alicante
31.07: Aspe. Aspesuena
11.09: Bilbao. Kafé Antzokia
03.10: Barcelona. Apolo

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