10 septiembre, 2010. Por

Dúo Cobra

Déjate morder
Dúo Cobra hace de la canción pop un trabajo epistolar para mentes abiertas
Dúo Cobra

Un, dos, tres… ya. Seguramente hayan dicho eso los Dúo Cobra antes de grabar su disco. Básicamente se trata de un relato poético musical cercano a la performance teatral, intensa, dramática, plagado de imágenes de cine, una banda sonora de la vida en un tono trágico, con perspectiva y aspecto grave, lento, corriendo detrás del ritmo. Suena a noche, a televisión encendida y a conversación a pie del balcón. Suena a música de autor y a cabaret de pueblo. Suena lejos, cerca… ni puñetera idea de a qué suena, pero nos gusta. Y mucho.

Situación: Dúo Cobra se conocen desde hace varios años. Son Álvaro y Álvarez. Se pasean por el mancheguismo pueblerino y la modernidad europeísta con una subversión que ha hecho de la canción su fiel y despiadado contrapunto. Graban este disco hace dos años, en 2008. En 2009 lo mueven (un poco). En 2010 aparece Repetidor Disc (bendito nuevo sello que es un semillero inagotable de talento por explotar) y los “ficha”, por llamarlo de alguna manera. Así llega a nuestros (y vuestros oídos) una de las obras más vastas y sinceras de las últimos años. Once piezas que sonarían de vicio en el museo del cognac, que revisan la chançon francesa, a Bill Callahan, la bossa susurrante de Tom Zé, la electrónica purista de luthier, la canción de autor revisitada y de nuevo cuño (Nacho Umbert, ya tienes compañía), el folclore de patriarca y la canción acústica minimal. Con Déjate morder (para descargar si gustáis desde aquí) crean un concepto que, a simple vista, se te hace abstracto, pero una vez muerdes tú se te antoja demasiado cercano, como hecho en casa. Cada canción acompañada por una postal personal y un videoclip creado por La Follable (posiblemente los vídeos más naif y bellos que se hayan visto en los últimos meses -o años-). Así es que suenan vecinos charlando, una telenovela brasileña, un partido de ¿balonmano, quizás?, una voz casi en barítono regalando baba y expectación y una horda inagotable de letras que son poesía y prosa pura. Cerca de aquella experimentación medio spoken word de Lydia Lunch pero sin el punk, de Ajo y Mastretta pero sin tanta orquesta, de 713avo amor pero más concretos, de Hernán Trenes Hacia Fuera pero no sólo centrados en la palabra y de Bradien aquel afán de hacer pop con elementos de electrónica purista. Panayonqui 76 se perfila como su eterno himno. Todo me apetece crea el jazz de autor sexy (muy Gainsbourg). Volandito hace del ruido una pieza líquida para modelar. Y Los colegas son los colegas hace de los sonidos sintéticos la nueva manera de crear pop robótico. Un compendio que varía el trasvase generacional de la canción mínima, ampliando el radio de la utilización de objetos para encumbrar nuevos sonidos, apelando a la globalización de las fronteras sonoras y poniendo la caspa a disposición del público para crear un sonajero.

Dúo Cobra

+ INFO

Artista: Dúo Cobra

Álbum: Déjate morder

Género: Pop lirista

Discográfica: Repetidor Disc

Año: 2010