25 septiembre, 2015. Por

Roberto Devereux

Teatro Real. Madrid
Roberto Devereux o su majestad la araña Isabel I de Inglaterra en el madrileño Teatro Real
Roberto Devereux

A las costas de Irlanda lo llevó una orden mía
porque yo quería alejarlo de Londres…
Ahora vuelve de allí acusado de traición;
pero yo temo encontrarle culpable de otro crimen…
Si descubriese una rival, ¡ah!
¡Entonces mi venganza sería terrible!

Una Isabel I de Inglaterra ya madura entona estas frases, enamorada como está del joven Conde de Essex. Pero, ay, él no lo está de ella, sino de Sara, recientemente desposada con el mejor amigo del conde, el Duque de Nottingham. Desde el principio está el conflicto claro, y desde el inicio la tragedia resuena en la sala, augurando tormenta de las buenas. Una historia de celos clásica y claustrofobia en la siempre movida y sangrienta época de los Tudor. Y con este título, el Roberto Devereaux de Donizetti, el Teatro Real da el pistoletazo de salida a su temporada lírica. Un comienzo muy, pero que muy potente.

La ópera de Gaetano Donizetti es una pieza muy poco presente en repertorio operístico internacional. Y la verdad es que no se llega a comprender del todo. Porque tanto musical como argumentalmente presenta una capacidad de subyugación bastante elevada. Y esta producción de la Welsh National Opera de Cardiff potencia, además, los elementos más oscuros de libreto de Salvatore Cammarano para disfrute de aquellos aficionados de tendencias más siniestras. A la orquesta, que estará conducida en el foso por Bruno Campanella y Andriy Yurkevych según el día, se le une la puesta en escena de Alessandro Talevi, director de origen sudafricano que se ha movido tanto entre los grandes teatros líricos como en los escenarios del teatro más experimental. Y dos repartos con nombres prestigiosos en estas lides: en el papel de la Reina, Mariella Devia y
 Maria Pia Piscitelli; interpretando por su parte al Duque de Nottingham, Ángel Ódena y 
Alessandro Luongo; en el de Sara,
 Silvia Tro Santafé y
 Veronica Simeoni; y en el de Roberto Devereux, o conde de Essex,
 Gregory Kunde y el español
 Ismael Jordi.

Alessandro Talevi opta por una puesta en escena repleta de claroscuros, localizaciones semejantes a unos desiertos almacenes en fábricas abandonadas, con fondos acristalados donde se avistan sombras y esclavas manos fantasmales. Y con unos figurines (tanto éstos como la escenografía son obra de Madeleine Boyd) de ciertos aires entre sado y steampunk. Una puesta en escena muy darks que se ve coronada con la aparición de la reina Isabel en un trono metálico que se transforma en una inmensa araña. Alucinante. Maravilla ese concepto de puesta en escena en el que la Reina es de hecho la viuda negra, la araña que atrapa a todo aquél que se acerca (como sus súbditas son atraídas hacia esa especie de altar luminoso de la primera escena). Una reina caracterizada por cierto con un parecido más que razonable a una blanquecina y excesiva Vivienne Westwood. El hecho de que todos vistan de negro, menos puntualmente las dos féminas protagonistas (de saturadísimos colores que incitan a la violencia), potencia esa asfixia de la corte Tudor. Isabel fue la quinta y última monarca de la Dinastía Tudor. Hija de Enrique VIII, su madre, Ana Bolena, fue ejecutada cuando ella tenía tres años. Y aunque Roberto Devereux no trata este tema, la carga sangrienta de esta dinastía pesa sobre los hombros del personaje y la ópera de Donizetti se introduce en la atormentada psicología de la reina.

El caso, que los aplausos arreciaron en el ensayo general de este comienzo de temporada operística, celebrando la labor de unos espléndidos intérpretes, coro y orquesta y una puesta en escena (aunque tal vez a los más clásicos no les llegue a convencer del todo) cuya oscuridad fascinará a más de uno. Y que logra sumergir al espectador en este asfixiante e hipnótico universo de trágicas pasiones. Para disfrutar con una historia bien oscura, lírica y sangrienta… "¡Resuenan gemidos y gritos en el cielo! ¡La luz del día empalidece! ¡En el lugar del trono se erige una tumba! A ella desciendo, fue abierta para mí. ¡Dejadme sola, os lo ordeno!"

Roberto Devereux

+ INFO

Nombre del montaje: Roberto Devereux

Dirección musical: Bruno Campanella (Sep. 22, 25, 28 · Oct. 1, 4, 8) Andriy Yurkevych (Sep. 24, 27, 30 · Oct. 3, 7)
Dirección de escena: Alessandro Talevi
Escenografía y figurines: Madeleine Boyd
Iluminación: Matthew Haskins
Coreografía: Maxine Braham
Dirección del coro: Andrés Máspero
Producción: Welsh National Opera de Cardiff
Coro y Orquesta: Titulares del Teatro Real

Direcci�n: Pza. de Isabel II, s/n. Madrid

Precio: De 11 a 214 €. Taquilla último minuto: 90% descuento para menores de 30 años y 60% para menores de 36

Venta de entradas: www.teatro-real.com