Ikons

Serv036

Sólo con mirar de frente la portada del primer disco de Ikons, te imaginas un grupo de aspecto bíblico, descriptivo, espectral y homogéneo. Quizás más cerca de la ciencia ficción que de lo que realmente te vas a encontrar en los nueve temas con los que te van a golpear a continuación. Y nada más lejos de la realidad: Ikons es otro de los milagros suecos que ha nacido en el nuevo milenio dispuestos a hacer lo que les apetece. Hacen rock avant-garde, en ocasiones más cercanos al macarrismo ilustrado británico de finales de los ’80 y principios de los ’90 y, en otras, patean piezas de currado trabajo incidental totalmente instrumentales.

Service Records es un semillero inagotable de talento escandinavo. Siempre atentos al pop y repartiendo una perspectiva sonora prudente y sofisticada, ha bautizado desde sus inicios a piezas en creciente ascenso como The Tough AllianceJens Lekman o Lake Heartbeat. En esta ocasión, Ikons se despega de aquel cantautor indietrónico o del pop baleárico para meter cizaña en el rock de nuevo cuño. Crear un disco impredecible no es fácil. Ikons lo consigue, porque a medida que van pasando las canciones no sabes si van a cantar, a deslizar cuatro minutos de minimalismo psicotrónico o si van a entregarnos un rock and roll chulesco al mejor estilo Black Rebel Motorcycle Club. Los suecos se presentan como una banda sonora en constante movimiento, aportando cuota melódica incisiva desde el bajo, las teclas o las guitarras. Todo acaba sonando dulce y, cuando piensas que no van a decir ni “mu” en todo el disco, una voz a lo Dave Gahan, bien grave y expresiva, acaba pariendo piezas atrapadas en un sonido post-drone de melodía lúbrica. Slow Light los confirma como una banda de rock global, lanzando llamaradas de reverb envueltas en bonitos mantras de synth pop, sostenidas por un beat de bajo firme, pero permisivo con el sonido general. Ikons es un grupo, en cierta medida, experimental e inclasificable pero, sin embargo, en la mayoría de sus piezas acaban sonando a grupo post-garagero cultivado. En Honey o Guns es donde empiezan a asolar los aires de grupo indie de los ’90, recordando a Primal Scream o a los mencionados Black Rebel Motorcyle Club. Imperiot se emparenta rítmicamente con aquellos éxitos olvidados de New Order, pero con una voz más mod que new wave. Incluso, canciones como The Hawk (cañita dura, rock and roll de toma y daca) o Bye suenan a los primeros Oasis, aquellos del exitoso Definitely Maybe que tanto echamos de menos desde entonces. Rock bien educado, culto y barriobajero a la vez, Ikons atienden al personal con el descaro de una banda de jóvenes despreocupados. A lo que nosotros contestamos: Suecia, patria querida.

Bookmark and Share

¿lo has escuchado?
escribe aquí tu opinión


código de seguridad
(introduce el código que aparece a la izquierda):
nombre (obligatorio):
e-mail (obligatorio, no aparecerá publicado):
comentario:

nuestros proyectos


notodo.com es un proyecto de