30 noviembre, 2016. Por

Suuns

¿Cuecen indietrónica doom o enriquecen a Radiohead?
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Cuando los periodistas solemos etiquetar (bien o mal) a los artistas, los grupos, los cantantes, los discos, las canciones, los movimientos o las pintas (maldita manía) suele haber puntos en común entre esas dos o tres etiquetas, diferenciadas apenas por matices: que si pop o que si folk, que si hipster o posmoderno, que si retro o vintage, y una larga retahíla de espacios híbridos.

Con Suuns, o al menos con su flamante Hold/Still, no se da el caso.

La banda canadiense que capitanea Ben Shemie en la sobriedad de ese oscurantismo ritual que le da el portar desde hace casi una décadas herramientas de géneros como el krautrock, la psicodelia, el art punk o la indietrónica (o rock electrónico) ha ido publicando ejercicios dignos de reverencia: tanto de cancioneros neo-artys y temblorosos como el de Images du Futur (una mezcla de Marilyn Manson, Swans y Dirty Projectors) o exploraciones algo más extremos como el EP largo que compusieron junto a Jerusalem In My Heart en su ejercicio más experimental.

Ahora la cosa cambia: lo nuevo de Suuns se debate en una zona casi performática, la del pop repleto de inyecciones digitales y en donde los cables se funden con la facción más bruta del rock; y la del homenaje a los momentos más icónicos de Radiohead. Vosotros, ¿con cuál de los dos Suuns os quedáis?

¿UN GRUPO DE INDIETRÓNICA-DOOM?
Descargan monotonales en una especie de ritual noise, con tanto de experimento de rock maquinero como de doom metálico (Fall), satura los graves en una balada electroclashera tan cerca de los Chemical Brothers como de Cycle (Instrument), consiguen crear tensión pop a través de la repetición con aires que van desde Demdike Stare a Haxan Cloak (Resistance), juegan con riffs de rock progresivo en una atmósfera de mística maníaca (Translate), aburren con una suerte de colisión entre ultrasonido noise y canción folk (Brainwash) y se vuelven tenebrosamente sexys a ritmo de minimalismo soul (Mortise and Tenon).

¿UN GRUPO TRIBUTO AL KID A?
Por otro lado, los encontramos reytilizando las intervenciones (o inyecciones o coqueteos o pulsaciones) indietrónicas del Kid A de Radiohead como un campo de juego para crear bandas sonoras repletas de robotiquísima mística tensa: Careful, Nobody Can Save Me Now o Paralyzer son tres de los ejercicios más lúdicos, y en el caso de esta tercera de ellas casi como una parodia o deconstrucción de Everything In Its Right Place. Aunque donde realmente consiguen solvencia y personalidad es, curiosamente, cuando se inventan una especie de Frankenstein con trozos de Thom Yorke y Michael Gira en una de las mejores canciones del año (UN-NO).

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