2 Septiembre, 2016. Por

Fiera

Aljarafe
Fiera, el brazo armado de Pony Bravo que hace post-punk con tubos de PVC
Fiera

Un riff de bajo circular, recto, nervioso; y un trastero abierto a la cacharrería proto-punk. Esa es la fórmula matemática de Fiera, el brazo armado en facción ¿post-punk? ¿machine-pop? ¿avant-garde? ¿no wave? ¿jam experimental? que se sacaron de la manga Pony Bravo desde sus inicios y que, seis años después de un glorioso debut que sonaba a álbum de culto desde el primer segundo, regresan con un artefacto que vuelve a poner en contacto esa curiosa alianza entre el punk negro más maquinero, los instrumentos naturales, la economía de medios y una explícita inyección de beats electrónicos domésticos.

La culpa la tiene Aljarafe, un ejercicio en el que Pablo Peña y Darío del Moral (bajista y guitarrista en Pony Bravo, respectivamente) toman los mandos de un proyecto que ha decidido seguir construyendo desde postulados de rock industrial pero manchándose las manos con la grasa del techo de las tascas del extrarradio de los sonidos de vanguardia, como unos Chicote del punk antipunk.

No es raro que se hable de Einstürzende Neubauten, The Fall, The Ex o Pere Ubu al buscar referencias a la hora de hablar de Fiera, un grupo capaz de entremezclar riffs post-punk de bajo con tubos de PVC o placas de chapa. Lo curioso de este segundo ejercicio reside en ese acercamiento minimalista y bajo en fidelidades de los magnéticos beats electrónicos, algo en lo que han tenido mucho que ver la productora barcelonesa Ylia, el gallego Hevi y Raúl Pérez, mano derecha de la crew de Pony Bravo y el Niño de Elche, y que los acerca más que nunca a una de las mejores cosas que le ha pasado al beat español: Los Pitufos Maquineros.

El resultado son nueve canciones de un sonido tan homogéneo como impredecible, algo que también se ha aludido a otros grupos del underground español como Derribos Arias, 713avo Amor, Mar otra vez, Fluzo, Apenino o Beef, combos con los que comparten parte de su genética sonora, lírica y conceptrónica.

Desde ahí se permiten licencias como cantarle al Encantador de perros (César Millán), construir un proto-punk en círculos inmediatamente bailones para Ortega Cano (Tan Agustito), juguetear con un falso tecnopunk no wave (Grönö), una machine-salsa de seis minutos y una sola nota (Alegría en la nuca), un funk tecnodélico con el groove de una falsa base rap (Valeriana), un nervioso himno maquinero en loop adrenalínicamente robótico (Cóncavo Converso), poniéndose tétricos en un ritual psicotrónico (Mono de trabajo), cantando las claves de su dieta a viva voz (Disciplina) o acercándose al rock de trastero y frenopático (Chapa y pintura).

GALERÍA DE IMÁGENES

Fiera

+ INFO

Artista: Fiera

Álbum: Aljarafe

Género: 2016

Discográfica: Humo

Año: 2016