En buena posición le dejó el anterior trabajo a este jovencito de Madison, tocándonos por una naturalidad calma y melindrosa entre un folclore místico de baja fidelidad y una ligera psicodelia pop policromada con la que irrumpía en el ámbito, más que fértil, henchido, del novismo lofi, y donde a bien tuvimos localizar un trabajo sobresaliente que le hacían asomar poco a poco y ratificando lo que serían sus primeros trabajos en cedé-erres y casetes descoloridas, unas habilidades perfectamente equilibradas entre el amateurismo y la experimentación pop y un ejercicio ensayístico prominente. Hundiéndonos, casi, nos dejó, en una plácida caída sobre capas mullidas y flotantes de un estadio mental espumoso, hipnótico y letárgico, donde daba gusto zambullirse. Mare, se llamaba, y fue publicado en ese gran sello, otrora citado por este dominio y casa también de Big Troubles, Forest Swords o Ducktails, Olde English Spelling Bee, que sacaba a relucir lo mejor de una psicodelia lo-fi de orígenes e intenciones distintas en un florecer a muchos ojos y oídos incrédulos de un sonido narcotizante que parecía que nunca pudiera tener tanta preponderancia modal. Julian Lynch se erigía así (después de haber formado parte de las génesis de Family Portrait, los mismos Big Troubles, Titus Andronicus, Wet Dream o Real Estate) describiendo un evolucionismo estético con la estela a seguir de su primer álbum, también editado en el citado sello, Orange You Glad, como una de las promesas mejor amparadas por un neohippismo musical arty de contagios jazzísticos en una experimentación constante, cosquillosa e inspirada, tanto en su parte compositiva como en la tarea letrista de sus acurrucados versos, musitados y distraídos. En cualquier caso, a sus veintiséis años, este prodigioso estudiante de etnomusicología, no especialmente virtuoso en la técnica, aunque no por ello menos multiinstrumentalista, compositor y cantautor lisérgico poco al uso, nos ofrece un catálogo que articula, desde el concepto y la atmósfera de un paisajismo sonoro, compactados, un fenómeno acústico, acusmático y electroacústico, explorador de hibridaciones posibles y resultados mántricos, lúdicos, mágicos. Exprimiendo el sonido, disfrazando su origen, revisando modulaciones, excitando compresiones, calibrando vibraciones, acariciándote el oído.
Siguiendo a Mare y en transición hacia el amparo de un nuevo sello (Underwater Peoples) y siguiendo con esa construcción latina (con cuya acepción equina también jugaba desde la portada de su anterior trabajo), llega ahora con Terra exponiendo un magnífico ejercicio telúrico de este paisajismo que señalamos. Entre posibles nanas, deliciosas ralentizaciones y falsetes vocales, tropeles rítmicos y devaneos jazzísticos, Julian Lynch es capaz de generar un espacio sonoro inequívoco donde un mestizaje bien avenido entre sintetizadores, acordes de guitarra, cajas de ritmo, teclado y la exploración tímbrica y melódica de instrumentos de viento que protagonizan esta aventura terrosa y parda, se convierten en los mejores aliados de un viaje sensorial opíparo, suculento, exquisito. Una poiesis donde la investigación es definición de un lugar de gracia intermedio entre el ambient de los 70, el folk desvencijado y descolorido, el anverso pospop y una psicodelia tímida que brotan con una naturalidad tangible, terrenal, posible, al tiempo que se antojan como portadoras de un secreto trascendente y de una intención metafísica. Y es precisamente en ese lugar y por ese desprendimiento de toda petulancia ostensiva, en la neutralización musical, en la naturalidad emergida, donde Lynch encuentra el acierto en estos diez temas que perfilan un producto arrullador, humanístico, entre la antropología y la musicología que encuentran su mejor expresión especulativa y demostrativa en su propia diégesis etnomusicológica. En piezas sublimadas como Fort Collins, Water Wheel Two, Ground, Back, Clay Horses o Canopy. Y en esa suavidad, ahora patente, después contraída, con la ejercita su ensayo telúrico con el que se nombra, procura y significa. Bendita tautología.
Artista: Julian Lynch
Álbum: Terra
Género: Lofi etnomusicológico
Discográfica: Underwater Peoples
Año: 2011
