Mike Sniper es uno de los tipos más activos de la escena independiente actual. No sólo porque no puede parar crear y en menos de 3 años tiene como Blank Dogs tres álbumes (oficiales) completos, incontables singles y epés en vinilos, casetes y cede erres editados en algunos de los sellos más interesantes del indie hoy (Woodsist, Hozac, In the Red, Italians Do It Better o Sacred Bones, entre otros); sino porque es adalid, tutor, mentor y catalizador de algunos de los mejores proyectos musicales de la contemporaneidad. El músico (u hombre orquesta, porque Mike Spiner se lo toca todo), otrora parte integrante del canibalismo punk de DC Snipers, sitúa en Captured Tracks (sello que nutre y dirige desde hace unos años) la capitalidad de la inspiración independiente a lo largo y ancho del globo desde donde se dictan gran parte de los postulados del qué y del cómo de la modernidad musical a base de reminiscencias garage, lo-fi, shoegaze, indie y la heterogeneidad renaciente de las distintas waves. Y ya sea como creador o como jerifalte, como curador o como diletante, su papel en la historia del indie en la primera década del siglo XXI es uno importante.
En el seno de su propio sello publica ahora Land and Fixed, el tercero sus discos largos, y con él inunda ese edén estético al que iban apuntando sus anteriores largos On Two Sides y Under and Under; y su último epé (Phrases), concediendo un cambio significante en la producción y en el sonido epílogo. Uno en el que el synth-punk y las guitarras jangle son el soporte de vahídos vocales (fragmentados y tiznados), y donde la creatividad hace del eclecticismo del sonido el acierto, una vez más, de sus composiciones mixtas. Uno donde la cold wave francesa se entiende con el post punk británico, el indie rock americano y el indiepop internacional. Donde lo adverso y difícil es lo consumible y satisfactorio porque se reinterpreta y expía para el oído en una combinación posible de centelleantes sintetizadores vintage, guitarras resplandecientes en sonidos gélidos, plásticos y metálicos, cajas de ritmo machacadas y un acertado envoltorio de (una nueva) baja fidelidad. Donde un sonido traslúcido de diversa tolerancia y ángulo despide al tiempo contagiosas intenciones pop. Donde Sniper suma doce canciones de transiciones estilísticas bien ensambladas y un sonido dolorido y magullado, pero de efecto analgésico final. De vibración constante y órbita marciana y lunar. Vanguardia sonora y futurismo lo-fi.
Artista: Blank Dogs
Álbum: Land and Fixed
Género: Post-punk, synth-punk, new wave, lo-fi
Discográfica: Captured Tracks
Año: 2010
