16 diciembre, 2016. Por

Josemi Carmona & Javier Colina

Nuevos ecos de la tradición
Josemi Carmona & Javier Colina

Ambos llevan años encontrando puntos ciegos, inexplorados o incompletos, entre la tradición flamenca y géneros que van del jazz a diferentes tipos de músicas cultas. Al fin y al cabo, Josemi Carmona y su guitarra y Javier Colina y su contrabajo han decidido hace años que su trabajo y principal objetivo es revitalizar a la tradición de nuevos avales, encontrados precisamente en la reconquista de lo antiguo, poniéndose a disposición de sus instrumentos, dejándose llevar por ellos.

Y eso es lo que han conseguido en De Cerca, un disco en el que cuentan con la insigne aportación de Bandolero en las percusiones y de básicos del neotradicionalismo como Jorge Pardo o La Negra, y que bien podría ser un concierto en la intimidad de un tablao, de un teatro, de un plató, de un salón, y que pone en contacto nuestras raíces con de algunos de los ritmos más finos del otro lado del Atlántico.

Poco más de media hora en ocho canciones que no sólo siembran nuevas buenas en los ecos de la tradición modernizada, con un Carmona componiendo para reencarnar posibles nuevas vidas (y vías) para subgéneros flamencos como la granaína, los tangos o las alegrías, poniendo en contacto la herencia de su propia saga y su propia marca como guitarrista (su padre es Pepe Habichuela) por la vía del club de jazz: no por nada dos de esos cortes se titulan Morente Habichuela y Tía Marina Habichuela.

Pero, sobre todo, este De cerca destaca no tanto por la capacidad de reinventar o visitar en 2016 palos flamencos tradicionales, sino por conseguir dotar de nueva vida a, por un lado, históricos boleros ultrarrománticos de Consuelo Velázquez y Carlos Eleta Almarán (esa Verdad amarga y esa Historia de un amor, correspondientemente) pero también aires salseros y rumberos como el de la mítica El incomprendido del puertorriqueño Ismael Rivera que dedican a El Pescaílla; y por otro, a cinematográficas piezas de música clásica o de concertistas de piano como Arthur Schwartz y María Grever.

La alargada sombra del palo flamenco no sólo no fragmenta, sino que une tradiciones, razas y culturas.

Josemi Carmona & Javier Colina