7 noviembre, 2016. Por

Lewis Del Mar

Todas las playas de invierno
Lewis Del Mar, o la folktrónica neoindie que nació en una playa de Queens
Lewis Del Mar

Lewis Del Mar no es el nombre de un escritor decimonónico que creó postulados literarios que sentarían precedente en la literatura americana. Hablamos del proyecto que acaban de poner en marcha Danny Miller y Max Harwood, inspirados por la popular playa de Rockaway, en el neoyorquino barrio de Queens y que acaban de articular el que supone un sorpresivo debut discográfico que presenta su candidatura a uno de los mejores discos del año.

Desde aquella playa, con más afluencia ciudadana en invierno que en verano, consiguieron elucubrar un sonido repleto de contacto entre géneros y meticulosos despistes interreferenciales. Resulta curioso cómo, sin sonar a nada especialmente nuevo, Lewis Del Mar suenan a algo desconocido. Grupo coetáneo y contemporáneo de otras bandas con un registro similar como alt-J, Dirty Projectors, Broken Bells, Cold War Kids o Glass Animals, entre los juegos de máquinas y el olor a madera; pero también se acercan con sigilo y solvencia a las cadencias negroides, de aire soul y r&b; aunque sea innegable que quedan querencias del sonido de John Frusciante, Mark Everett o Beck.

Cuando crees que estás escuchando un grupo con aires de folk de tintes kraut (ya raro de por sí), el dúo norteamericano se sale por peteneras, coqueteando con trazas de jazz sin perder las melodías de corte r&b, embruteciendo sus facciones mecánicas con instrumentos que bien podrían ser restos de un trastero pero también jugando con pistas electrónicas y, a su vez, no teniendo claro si, como Hozier o James Bay, podrían sonar en radiofórmulas de todo el mundo; o, como alt-J o Glass Animals, su territorio es el folktrónico.

A través de las diez canciones del homónimo debut nos invitan a menear las caderas sinuosas en una especie de soul de aires triphoperos, con armazón mecánica con tanto de la Charlotte Gainsbourg de IRM como de una jam de kraut torturado (Tap Water Drinking), opositan con fuerza para retirar a alt-J y Dirty Projectors de la puja por el folk mecánico (Loud(y)), juegan con un falso folk tan cerca de Hozier como de Matt Simons (Malt Liquor), inyectan percusiones de aires latinos casi reggaetoneros o cumbieros en riffs folky y melodías r&b (Such Small Scenes y 14 Faces), suenan con una luminosidad tropifolk que parece tratar de inmaduros a Crystal Fighters o Ramón Mirabet (Painting (Masterpiece)), se unen en una especie de mezcla entre Nicolas Jaar y el Californication de Red Hot Chili Peppers (Puerto Cabezas), encienden la máquina de indietrónica r&b (Islands) y hasta se permiten licencias para ponerse ñoños rollo Sam Smith (H.D.L.) o para jugar a ser curiosas mezclas de Bon Iver y Anthony Kiedis (Live That Long).

GALERÍA DE IMÁGENES

Lewis Del Mar

+ INFO

Artista: Lewis Del Mar

�lbum: Lewis Del Mar

G�nero: Folktrónica

Discogr�fica: Columbia / Sony Music

A�o: 2016