30 mayo, 2016. Por

Pianet

En el nombre del piano
Pianet: 'Tuve que desintoxicarme de los prejuicios de la gente acerca de lo que haces'
Pianet

Puede que aún no os suene su nombre, pero posiblemente hayas escuchado a Nauzet Hernández varias veces. Y es que desde que soltó lastre de su formación clásica en conservatorio, el tinerfeño ha sido un exitoso y muy conocido cantante melódico en Canarias hace menos de una década, para luego aterrizar en Madrid y comenzar una desintoxicación que lo convirtió en uno de los músicos más versátiles del circuito.

Tras haber pasado por un truncado proyecto con una banda de rock alternativo y tras unos años haciendo música para televisión y publicidad (labor que sigue realizando), el tinerfeño puso en marcha hace algo más de un año Pianet, un proyecto de música planeadora, con trazas de indietrónica y de britpop melódico pero también recreándose bajo la distintiva y aún poco explotada etiqueta de landscape music.

Un año después de su primer EP, llega Watercolor, un primer LP que ve la luz a través de Warner Music y que se antoja como el gran álbum revelación de la temporada, dispuesto a conquistar tanto la escena alternativa como la facción más abierta del circuito comercial. Hablamos con él no sólo de su trayectoria, sino también de lo que espera con este nuevo proyecto, que no supone otra cosa que el primer día del resto de su vida.

Notodo: Tienes formación de conservatorio, fuiste un conocido cantante melódico en Canarias, tuviste una banda de rock alternativo en Madrid, trabajas haciendo música para televisión… ¿lo que te faltaba era tener un proyecto de música alternativa?
Nauzet Hernández:
Todo forma parte de un proceso. Mi idea principal hace unos años fue salir de la isla haciendo lo que más me gustaba que era tocar y cantar, y cuando tienes esa idea te agarras a lo primero que encuentras. Y lo primero que fui encontrándome fue eso: la canción melódica, forma parte de mis inicios. Pero a medida que fui avanzando y formándome como músico, autor e intérprete me fui dando cuenta de que hacía cosas que no me gustaban.

He ido perfilándome hasta llegar a hacer lo que es hoy Pianet. Y aunque en su momento Lacara, que es el grupo de rock que tuve en Madrid, estaba convencidísimo de que era eso lo que más me gustaba, pasan los años, tu vida va girando de diferente manera y al final vas haciendo otras cosas; pero ni siquiera sé si Pianet es lo que me va a gustar hacer dentro de diez años.
“Aunque lo hagas bien, si no perteneces a un circuito determinado o haces una música determinada parece que cuesta abrirte puertas, que no vales ”
NTD: ¿Pero crees que de todos los proyectos que has hecho Pianet es el más personal, el que tiene más de Nauzet Hernández?
N.H.:
Sí, por supuesto que sí, porque al final este es el único proyecto de los que he tenido en el que he hecho un Juan Palomo: en los otros proyectos si bien tuve algunas canciones mías solo, yo no había estado encima de todos los frentes: grabar todos los instrumentos, componer cada nota y cada palabra que suena en el disco, autoproducírmelo, mezclármelo, masterizármelo… Cada una de las cosas que pasan en el disco son mías, y esa experiencia no la había vivido antes, claro que no.

NTD: Desde el nombre del proyecto ya se huele el concepto. Esa suma de "Nauzet + piano = Pianet". ¿Había un ánimo de tirar hacia un proyecto con unos postulados muy concretos?
N.H.:
Sí. Es cierto que el nombre es un juego de palabras, pero es que la primera idea que tenía cuando empecé a componer las primeras composiciones de esta última etapa era poder subirme a un escenario y poder defenderlas sólo tocándolas con piano y voz; lo que pasa que todo el rollo que llevo encima haciendo música para televisión, con tanto perfil de landscape music y tanta atmósferas y ese perfil tan paisajista, ha ido derivando a lo que es hoy Pianet, que no es solamente piano y voz, sino mucho más que eso. Pero la idea inicial era esa.

NTD: ¿Y no crees que puede llegar a restringir mucho el proyecto que haya una arista conceptual tan hermética como esa? ¿Ves que un siguiente disco de Pianet pueda tener una canción sin piano? ¿No estarías dinamitando el concepto?
N.H.:
No, porque yo creo que el piano forma parte de mí desde muy pequeño. Antes de cantar no porque, según dice mi padre, canto desde antes de saber hablar. Sí que es cierto que puede ser que limite, y de hecho hay canciones en el disco que no giran en torno al piano. Pero a mí me ayuda estar sentado al piano, y hasta me protege del llamado frontman. Con Lacara me pasaba que no me apetecía ser el número 1, y estar ahí adelante. Sin embargo, el piano me ayuda a estar ahí más concentrado, porque cuando sólo cantas estás más pendiente a otras cosas, pero cuando estás tocando y cantando estás sólo para eso y casi te olvidas de lo demás, y eso me gusta.
“La primera idea que tenía cuando empecé a componer era poder poder defender las canciones sólo con piano y voz ”
NTD: Dices que Pianet no habría sido posible sin una “desintoxicación de prejuicios acerca de lo que eres y lo que haces”. ¿A qué te refieres? ¿Te arrepentiste en algún momento de tu pasado?
N.H.:
No es por quitarme culpa yo, pero creo que es una presión más de la sociedad, de la industria, de ciertos contextos y entornos: parece que aunque hagas las cosas bien, si no perteneces a un circuito determinado o haces una música determinada parece que no vales.

Con Pianet yo decidí hacer lo que me gusta y ya está. Y tuve que desintoxicarme de los prejuicios que tiene la gente acerca de lo que haces, cómo vistes, de qué vas o quién es tu amigo, incluso. Yo decidí que en Pianet iba a hacer lo que me daba la real gana, y es lo que es. Y si funciona, guay; y si no, también.

NTD: ¿Tienes miedo de que si Pianet avanza comiencen a salir a colación canciones de aquella primera etapa tuya como músico?
N.H.:
No me gustaría porque yo soy el primero que lo escucha y no me gusta. Pero hay algo que juega a mi favor, y es que no creo que haya nadie que pueda decirme que está mal hecho. Puede que no te guste, como no me gusta a mí, que soy el dueño de ese proyecto; pero nadie con un poco de conocimiento tiene la capacidad de ser un bocazas y decirme que es una mierda.

Yo lo escucho ahora y no te digo que me arrepiento de haberlo hecho porque hubo momentos muy guays, no tanto desde el punto de vista creativo y musical pero sí lo que conllevaba en sí el proyecto de viajar, tocar con músicos interesantes y tener la posibilidad de vivir unos primeros años como músico desde un punto de vista tan exitoso siendo tan jóvenes. Hay cosas súper positivas de las que viví aquellos años.

NTD: La mitad de Watercolor está compuesto por canciones de Be Free. ¿Necesitabas sacar ese EP como el que busca un feedback propio, un “venga, lo que hago es de verdad y me gusta: voy a dar un paso más adelante”?
N.H.:
Sí. Sobre todo es el miedo a enfrentarte a un disco entero y que quizás no pase nada con el disco y tener que tirarlo a la basura siendo canciones que considero buenas. Fue una primera toma de temperatura para ver qué pasaba con las canciones de cara a la gente pero sobre todo de cara a mí mismo. Una vez superado eso es lanzarse y decidir que vas a hacer un disco.
“Tuve que desintoxicarme de los prejuicios que tiene la gente acerca de lo que haces, cómo vistes, de qué vas o quién es tu amigo ”
NTD: Haber grabado, compuesto, mezclar y masterizar tú todo… No sé si en algún momento tuviste miedo de perder la perspectiva, la distancia, la mirada ajena, la objetividad.
N.H.:
Sigo teniendo dudas. No sé si he hecho lo correcto. Pero creo que por una parte está guay, porque al fin y al cabo, para lo bueno o para lo malo la culpa de todo la tengo yo. Es una aventura. Pero no significa que Pianet sea un proyecto que siempre vaya a ser así, tan autosuficiente, y que es soy el único capaz de ser el ingeniero, el músico, el arreglista… No digo que vaya a ser así, pero el poco feedback que tengo es bueno. También es verdad que la gente que lo escuchó es gente que me conoce: el disco aún no ha salido y la sensación es buena.

¿Si tuve miedo? Lo sigo teniendo ahora. No sé si esto lo tendría que haber mezclado un ingeniero de verdad o si la guitarra la debería haber tocado un guitarrista de verdad. Hay cosas que yo me planteo, como que seguramente las técnicas que he usado o la instrumentación puede que no haya sido la idónea, pero uno intenta hacerlo lo mejor que puede, sabe y le dan sus conocimientos.

NTD: Aún no has hecho una presentación en sociedad, sino un par de conciertos medio privados, pequeñitos, como ensayos venidos a más. ¿Cómo te planteas los directos de Pianet?
N.H.:
La idea es ir con mi banda todas las veces que se pueda, aunque en el proyecto soy yo la cabeza pensante y visible y tengo que tener la capacidad de defender por mí mismo el repertorio. Lo que estoy haciendo hasta ahora va en base a la programación que pueda llevar, un teclado y jugar con todo eso.

El objetivo es contar para los directos con Rakel Robayna (NdeR: que toca también en Pequeña Piltrafas y Artabe) a los pads, ambientes y teclas; a Joshua Díaz (NdeR: batería de Hola a todo el mundo) en la batería; y a Álex Hernanz (NdeR: guitarrista de Georgina, A por ella Ray y Lucía Scansetti) a las guitarras haciendo toda su locura. El hecho de no llevar bajo da un punto medio exótico, hace que las canciones caminen diferentes, ni mejor ni peor, pero no necesitamos ese groove que da un bajista.
“Hay cosas en el indie que son más mainstream o más que el llamado mainstream ”
NTD: Antes mencionaste la idea o la etiqueta de landscape music, que es un género que no está tan difundido. De aquí te saco dos preguntas: si tuvieras que explicarle a alguien en qué consiste, ¿qué dirías que es? Y, ¿crees que hace justicia la etiqueta al proyecto?
N.H.:
Creo que es una etiqueta acertada, un tag que le va a Pianet. Yo lo entiendo como “música paisajista”, o que acompaña a paisajes. Y al final creo que por llevar tantos años haciendo música para televisión, documentales, spots publicitarios creo que en Pianet hay mucho de esa impronta.

Para mí es un proyecto muy luminoso, buenrrollero, con acordes que tiran más a mayores que a menores, con un punto nostálgico pero con una intención muy positiva, y la utilización de un tipo de instrumentación que evoca a ese tipo de atmósferas hace que sean un montón de factores que se acercan a esa idea de landscape.

NTD: Habiendo puntos comunes como has dicho entre la música que haces para televisión con algo de la personalidad de Pianet, ¿trabajas de manera muy diferente en cada ámbito? ¿Alguna vez te encontraste con alguna canción para Pianet mientras un fondo para un programa?
N.H.:
Normalmente suelen ser procesos diferentes porque las canciones de Pianet nace más de la melodía, de la unión entre piano y voz; en cambio cuando hago música para televisión depende mucho de si es un concurso, un reality show o un documental, y cuando es así voy más a tiro hecho, me evocan cosas muy concretas.

Es como el que hace un postre en su casa para dárselo a su familia y el que trabaja en una pastelería todos los días para que se lo coma la gente: para mí Pianet es el postre que hago en casa para mi familia.

Pero sí que ha pasado que algunas ideas que nacieron haciendo música para televisión que guardé como bocetos o posibles proyectos de canciones de Pianet. De hecho, hace muy poco hice un programa en el que un fondo que hice me inspiró para hacer Watercolor, el movimiento de piano con el que abro el disco.
“No encuentro una referencia en concreto de Pianet: se parece a muchas cosas y a ninguna en concreto ”
NTD: Hablando de los movimientos de piano, tú citas a Erik Satie como uno de tus referentes musicales, y hay quien pueda oír cosas de Debussy en esos movimientos. Luego, en el disco hay un peso importante de esos movimientos, que proceden de tu formación clásica, de conservatorio. ¿Hay un ánimo por reivindicar las conexiones que pueden existir entre la música clásica y la música pop, que conviven de manera tan natural en el disco?
N.H.:
Si escuchas la mayoría de las canciones pop de hoy en día y escuchas a Beethoven, aquel que no encuentre la similitud o no ha escuchado atentamente a Beethoven o no está prestando la suficiente atención: Beethoven tenía una idea y a partir de ella la desarrollaba pero la rueda casi siempre era la misma; y la mayoría de la música pop hoy en día se compone de la misma manera, hay una idea en un riff de guitarra o en una secuencia armónica y se desarrolla. Y luego está la otra vertiente, como Satie o Debussy.

Para mí Debussy era lo contrario a Satie, y eso que jugaban en la misma liga: Erik Satie no pudo aprobar el conservatorio, tuvo que irse de Schola Cantorum (NdeR: título, a su vez, de uno de los movimientos de piano del disco de Pianet) porque no les parecía que estuviera bien lo que él creaba; y era una escuela liderada por Debussy

NTD: Era un indie de la época…
N.H.:
(Risas) Sí, algo así. Y creo que lo que hacía, lo hacía queriendo: cuanto más veía que Debussy y el purismo clásico rechazaba sus piezas, más le gustaba meterse en esos jardines. Por eso el Gymnopédie, su obra más reconocida, es grande justamente porque es lo que más se sale de aquella época; aunque muriese sin ser reivindicado en su momento.

NTD: De todos modos, y aunque esta parte más clásica forme parte importante de Pianet, lo normal es que cuando la gente escuche el disco le vengan más a la cabeza desde Ben Howard a Coldplay, James Vincent McMorrow o Robbie Williams. No sé si crees que son referentes que están relacionados con la propuesta, y si piensas que Pianet está más cerca de ‘lo alternativo’ que de ‘lo comercial’.
N.H.:
Esa pregunta me la hago yo todo el tiempo. Primero, no encuentro una referencia en concreto de Pianet: supongo que es un proyecto que se parece a muchas cosas y a ninguna en concreto. No encuentro un grupo o artista que pueda decirte: “he absorbido la música de este y así suena Pianet”. Luego, el público no lo eliges tú, lo elige tu música: mis canciones son las que van a decidir qué público voy a tener.

Es cierto que hay una dirección del proyecto que es en qué medios te comunicas y todo este tipo de cosas que hacen que juegues una primera liguilla más o menos decidida por ti; pero yo creo que es la mayor complicación que tiene Pianet: no estar de manera explícita ni en el indie gafapasta ni en Los 40 Principales.
“Creo que Pianet va a acabar funcionando fuera de España, hay una vocación internacionalista ”
NTD: ¿Pero tú estás contento con la orientación hacia lo alternativo en vez de en radios donde sí ponen a Coldplay o Robbie Williams? Lo digo porque igual si Pianet fuera un proyecto británico, la aspiración no sería tanto la NME como sí la BBC…
N.H.:
Yo creo que estamos apuntando hacia los sitios en donde hay que ir en España. Creo que mi música tira más a los medios alternativos que al mainstream. El problema quizás es que no estoy muy convencido del circuito en sí: hay cosas en el indie que son más mainstream que el llamado mainstream.

Es complicado saber dónde debería estar cuando recién estoy empezando, pero si es por elegir creo que mi música casa más con lo que son los sonidos alternativos a lo que suena en España en circuitos comerciales, en los que no sólo suenan Coldplay y Robbie Williams sino un montón de cosas de las que me siento mucho más alejado.

NTD: Es la primera vez que compones en inglés. ¿Por qué? ¿Vas a acabar haciendo como tantos arrepentidos ilustres que una vez que cambiaron cosecharon más éxito, como Love of Lesbian, Sidonie, Xoel López…?
N.H.:
Yo, como soy un bohemio y un soñador (risas), creo que Pianet va a acabar funcionando fuera de las fronteras españolas y por eso no canto en español, porque considero que es un proyecto de aspiraciones internacionales. Nunca digas nunca, pero no está en mis planes ni mucho menos. Además, y esto lo dirá mucha gente, pero yo cuando empiezo a componer canto melodías más cerca de cadencias angloparlantes que en castellano. Hay gente que funciona al revés, pero yo lo hago de esta manera.
“Cuando empecé con Pianet quería era tener algo en lo que expresarme fuera de la música que hago a diario ”
NTD: Antes hablábamos de tus prejuicios y el de la gente con el tipo de música que hacías años atrás. Hablando estrictamente de Pianet, me ha pasado que comentando con otros periodistas y gente del circuito se refieren al proyecto como demasiado sensiblero o sentimentaloide o como “música para Starbucks”. ¿Crees que va a ser difícil pasar algunos filtros?
N.H.:
Puede ser que sea complicado pasar esos filtros, pero como te dije antes, no por eso voy a dejar de hacerlo: al final, levanté un proyecto como Pianet porque quiero hacer lo que me salga. Y que le guste a quien le guste. Aunque no tuviera ese punto sentimentaloide, tendría otro punto que generaría otro filtro que también sería difícil de romper, así que me da un poco igual.

NTD: Más que objetivos, ¿qué cosas te ilusionaría que pase con Pianet en esta primera fase del proyecto?
N.H.:
Lo que más me gustaría es tocar, y en cuantos más sitios y en mejores condiciones y con más gente se pueda, mejor. Realmente cuando empecé con Pianet lo que quería era tener algo en lo que yo poder expresarme fuera de toda la música que hago a diario. Luego me empecé a tirar la manta a la cabeza y ahora tengo un disco. Por eso no puedo tener grandes pretensiones. Pero ahora mismo lo que más ilusión me haría es saber que tengo un proyecto que ha empezado a rodar y que me gustaría que la gente pueda vivirlo de cerca, y esa cercanía no es otra que el directo.

Pianet