14 mayo, 2015. Por

Mumford & Sons

Wilder Mind
Mumford & Sons cambian La casa de la pradera por la de las tinieblas en Wilder Mind, su nuevo disco
Mumford & Sons

Si eres de los que creía (y quería) que el sonido de Mumford & Sons permaneciera incandescente, en línea de cuatro, repleto de sonoridades acústicas y esa sensación de estar en una suerte de campamento de verano alrededor del fuego cantando canciones energizantes, te vas a llevar un chasco. Si, por el contrario, confiabas en que el cuarteto liderado por Marcus Mumford iba a comenzar a formalizar de una manera más explícita de lo que demostraron en Babel su alianza por el formato pop-rock contemporáneo, con riffs eléctricos, quitándose de la guitarra acústica y tirando de teclados y atmósferas neo-indies, los londinenses siguen siendo tu banda.

Aún no tenemos claro de qué bando somos nosotros tras escuchar a conciencia Wild Mind, pero lo que está claro es que el retiro (ellos lo llamarán “apertura”) del sonido folk-rock de los londinenses se hace patente. En reemplazo, una devoción algo más explícita al sonido de bandas que, si miramos tres décadas atrás, os sonará a U2 o 10,000 Maniacs; y si lo hacéis a antes de ayer, lo hará a The Temper Trap, Gotye o Noah and the Whale, proyectos que también han mutado el sonido de la intimidad salvaje en una alegoría eléctrica que se mueve por derroteros tan cerca de la new wave según el siglo XXI como de los bosquejos oscuros más eléctricos.

Se acabó el banjo y esa sensación de estar protagonizando una escena de La casa de la pradera. El sentimiento general es el de cambio general de un registro de campiña inglesa por el de un polígono industrial urbanita y neo-occidental. Aún así, los británicos salen airosos. Y es que Mumford & Sons triunfan, sobre todo, cuando se escuchan trazas de su “etapa acústica” adaptados a su nueva situación sonora (Only Love –la mejor canción del disco-, Just Smoke, Snake Eyes o una Ditmas que suena a Kings of Leon vs. Sam Smith), dando un paso adelante en la construcción de una personal más amplificada, restando equívocos a las comparaciones y confusiones que sufre su repertorio con el de bandas como Of Monsters and Men o The Lumineers; cuando orbitan por derroteros de indietrónica trascendental (Monster); o cuando comulgan en una suerte de dark wave góspel para iglesias neo-indies (Hot Gates).

Algo más tímidos e indeterminadas son otras aportaciones sonoras, en los que los vemos moverse por territorios de indie-rock épico y eléctrico para multitudes (The Wolf), sumergiéndose en un halo de oscuridad, teclas e intromisión (Wilder Mind), coqueteando con la neo new wave de Editors (Believe), tirando de bases gravitantes y ritmos tan solemnes y contemporáneos como oscuros y tenebrosos (Tompkins Square Park) o investigando una nueva línea de canción folk acústica más cerca de la intimidad americana que de su épica folk-rockera (Cold Arms). Hiato y arriesgada toma de contacto para un grupo que veremos si decide tirar por el camino de las mutaciones eléctricas desde su sonido más personal, o experimentando derroteros hasta ahora no explorados.

Mumford & Sons

+ INFO

Artista: Mumford & Sons

�lbum: Wilder Mind

G�nero: Neo-indie

Gira:
09.07: Bilbao. Bilbao BBK Live

Discogr�fica: Universal

A�o: 2015