29 enero, 2015. Por

SFDK

Tiempo de valientes
Entrevistamos a SFDK con motivo de la publicación de Sin miedo a vivir, su nuevo disco
SFDK

Cuando hace veinte años un par de chavalitos sevillanos se ponían a rapear en los alrededores de un instituto sevillano, muy pocos podían pensar que se transformarían en estandarte de un género especialmente difícil en España como el hip-hop. Pasaron maquetas, fraseos y mutaciones en su rap, y SFDK siguen siendo uno de los pesos pesados del género en español.

Como prueba, su nueva entrega discográfica, Sin miedo a vivir, un álbum que los posiciona como un grupo que intenta salirse de los cánones puristas del fundamentalismo rapper y en donde, más que nunca, coquetean con ritmos caribeños y rastas. De todo eso y más hemos hablado con Zatu, voz y letrista del dúo sevillano.

Notodo: Las últimas apariciones discográficas, tanto en Lista de invitados como en Mala Juntera, no fueron apariciones al uso para SFDK. ¿Necesitabais replantear el proyecto, hubo alguna crisis?
Zatu:
Lo hicimos aposta porque llevamos veinte años con SFDK, y aunque saquemos disco nuevo cada dos años no quita que cada año y medio vamos a tu ciudad a tocar, con canciones nuevas pero otra vez como SFDK. Necesitábamos parar. Y aparcamos el barco grande y hemos estado saliendo en embarcaciones de recreo para seguir haciendo cosillas: montamos Mala Juntera, me hinché a hacer colaboraciones, escribí un libro… Pero todo eso era por darle tiempo a SFDK: necesitaba que descansara y que la gente nos cogiera con ganas. Pero sin crisis ninguna, vamos.
Sin miedo a vivir es mi mejor disco pero no es ni mi gran obra ni mi disco definitivo ”
NTD: En una entrevista promocional de Lista de invitados decíais que no sabíais qué cosas podíais aportar. ¿Habéis encontrado nuevas razones en Sin miedo a vivir?
Z:
Considero que este es mi disco con más carga lírica de todos los que he hecho. Hay poca paja o ninguna: todas las canciones van hacia algún lado. Se habla mucho de que es un disco social porque la portada es muy explícita: inmigrantes saltando la valla de Melilla y el Sin miedo a vivir en grande, y es normal que la gente lo asocie con ese sector; pero el disco habla de muchas más cosas, no es un disco de crítica social pura. Hay muchas pinceladas de ese tipo de cuestiones porque ahora tengo descendencia y cada vez me preocupa más las cosas de índole sociopolítica porque el día que me tenga que ir no me gustaría ver que está todo hecho una mierda; pero mi rap siempre ha sido más humano. Me ha gustado siempre estudiar y hablar sobre las personas. Nunca me ha gustado hablar de algo que ya se sabe, a menos que busques una manera diferente de hacerlo. Si yo tuviera una solución o supiera algo que los demás no ten por seguro que me sentiría con la obligación moral de contarlo.
“Creo más en la política ciudadana que en la de despachos y ministerios ”
NTD: Dices que no sois un público explícitamente político, si bien al principio teníais un corte más duro. ¿No te viste tentado que ahora, que se está reclamando mayor compromiso y que a algunos grupos les empieza a hacer tilín eso de la “nueva canción protesta”, a hacer un disco en torno a la problemática social?
Z:
En vez de hacer "rap protesta", te hablaría de los políticos como personas. Te hablaría de que somos españoles y tenemos 600 años de piratería a nuestras espaldas. Hablaría de buscar personas con vocación política. Hablaría de la manera de actuar que tiene la gente en nuestro país, de la manera de reeducar a la sociedad. Creo más en la política de barrios: ver qué pasa en las calles, echar una mano para arreglar las cosas. Creo más en la política ciudadana que en la de despachos y ministerios.
“El rap es lo mío: llevo creándolo toda la vida y me duele como si fuera mío ”
NTD: Decís que el gran concepto de Sin miedo a vivir es la valentía. ¿Te ha resultado fácil escribir sobre eso?
Z:
La portada y el título cazan y van de la mano, pero Sin miedo a vivir también es una manera para que la gente se anime a dar ese paso que no habían dado nunca. Yo voy camino de los 40 y no quiero perderme nada, ni que la gente deje de perderse cosas. El título nace de una visita que hice a un hospital, al área de oncología infantil que había una chavala a la que le gusta nuestra música y me preguntó cómo se iba a llamar el disco, y teníamos unos cuantos barajados, pero ahí lo vi claro. Y Sin miedo a vivir representa más eso que cualquier tipo de rollo político.

NTD: En los últimos discos habéis trabajado por separado Óscar (Acción Sánchez) y tú. ¿Volvisteis a trabajar juntos u os gustaron algunos tics de hacer las cosas cada uno por vuestro lado?
Z:
El otro proyecto lo concebimos como discos independientes para que se complementen, pero este hemos vuelto a currar mano a mano. Aunque yo siempre digo que los discos de SFDK son un 80% de Óscar y un 20% míos, porque él además de hacer los ritmos y ser el beatmaker es el productor y decide cuántas vueltas son de estrofa y dónde se entra con el estribillo, cuántos segundos tengo que rapear y hasta hace algunos estribillos. Sí que hay veces que yo vengo ya con letras más redondas, pero él es el que suele dirigir y su trabajo es mucho mayor que el mío.
“En vez de hacer "rap protesta" intentaría que mis letras sirvan para reeducar a la sociedad ”
NTD: Es el disco con ritmos más reggae y dancehall de todos. ¿Es el camino por el que va a ir tirando SFDK?
Z:
Quizás ahora se nota más porque es el que más colaboraciones tiene de gente que proviene de ritmos rastas. Es algo con lo que me siento cómodo: siento que sueno bien y el reggae está sonando un momento especialmente dulce y de mayor expansión, como lo sentimos nosotros hace quince años. Están en ese momento del descubrir y el crear a partir de postulados de género. No sé si será el camino por el que irá SFDK, de momento no nos lo planteamos, peo sí que ahora mismo no me molestaría hacer un disco con colaboradores especializados enteramente en reggae o raggamuffin.

NTD: ¿Y os sentís más cerca de la escena reggae que de la del hip-hop?
Z:
La veo más sana. El mundo del rap está muy quemado y lleno de envidias. Todo el mundo tiene su lucha en vez de dejar ser libre a los demás y que cada uno haga lo que quiera, que hay sitio para todos. Y no tanto por la competición entre grupos o MCs, que es buena para intentar ser mejor: es casi peor la actitud del público, que intentan hacer bandos, empiezan a salir los fundamentalistas y los dogmáticos, y te pierdes cosas cuando empiezan a salir los prejuicios. Y sí que el mundo del reggae lo veo más sano. Pero claro, lo veo de lejos: el rap es lo mío y llevo creándolo toda la vida y me duele como si fuera mío. A mí no puede venirme un niño de 18 años a cuestionar qué hago o qué dejo de hacer: yo lo invito a que se sume, a hacerle su sitio y que haga su movida, pero yo he plantado algunas bases, de alguna manera, y me duele que se estropee, se ensucie, se enturbie. Yo vengo de una época positiva, en la que si no estábamos todos a una no lo levantábamos: no había industria de discos para el rap, no había conciertos, yo vendía las maquetas de los grupos de Zaragoza y allí vendían las nuestras, y no me gusta ver lo negativo y turbio como sí parece que se estila ahora por parte de algunos.
“Mi rap siempre ha sido más humano, me gusta estudiar y hablar sobre las personas ”
NTD: No sé si esta actitud que tenéis de rechazar la lucha de bandos en el rap y la apertura hacia nuevos sonidos o el inicio de proyectos paralelos, más plurales, forma parte también de la nueva imagen que queréis dar a vuestro discurso: quitaros el sambenito de “puretas” del rap español, como sí os consideran muchos.
Z:
Claro. Es que nosotros somos grandes culpables de que haya gente que nos considere como puristas o puretas. Yo era el que más: rechazaba estribillos de r&b o que canten tías en grupos de tíos… éramos los más cerrados, los peores. Y sí que es mi manera de redimirme. Lista de invitados era mi carta de perdón: unir a artistas de todo tipo y con la idea de que la gente se quite ese sambenito que años atrás utilizamos como bandera, obrando mal.

NTD: En este camino al aperturismo, no sé hasta qué punto estás al tanto de algunos proyectos que parecen acercarse a sonidos relacionados con el pop alternativo o el indie: Suite Soprano, Catarata, C. Tangana, Fluzo
Z:
Sí, los conozco. Fíjate que yo vivo de esto y son mi competencia, y yo estudio todo lo que pasa. A mí me gustan muchos de ellos. Suite Soprano, concretamente, es uno de los grupos que más me llamó la atención de la gente nueva. De hecho, mucha de esta gente nueva me dice más, porque tiene otro patrón de rapeo, sirve para lavarme los oídos: yo soy fan del rap y me gusta que haya gente que me diga cosas diferentes a las que digo yo. Los que hacen el mismo rap que yo no me gustan tanto.
“Somos grandes culpables de que haya gente que nos considere como puretas del rap ”
NTD: En ese sentido, propuestas como la de Tito MC o Lory Money ni las valoras…
Z:
(Risas) Eso son bromas que hay en internet y acaban pasando por algo serio porque la gente les da bombo…

NTD: ¿Pero crees que le hace daño al hip-hop?
Z:
Yo creo que no, que todo el mundo sabe lo que es. No llegan a tener ni la trascendencia ni a despertar el interés de nadie a quien le guste de verdad el hip-hop. Son bromas y hay que tomárselas como tal, es algo divertido, incluso.

NTD: Ya superasteis los veinte años hace un par de años. ¿Hasta qué punto se encuentra motivación para seguir adelante?
Z:
Nosotros siempre fuimos de metas cortas, de un año o dos. Era imposible que nos planteásemos que veinte años después seguiríamos aquí y con la trascendencia que hemos conseguido. Nunca hemos planteado un objetivo largo porque las decepciones nos hubieran derrotado. Nos gusta luchar meta a meta, y eso es lo que nos hace que sigamos haciendo cosas todo el tiempo, impulsándonos todo el rato.
“El mundo del rap está muy quemado y lleno de envidias ”
NTD: ¿Hay cosas que sentís que os quedan por conseguir como SFDK?
Z:
Yo pensé que este disco iba a ser mi gran obra. Creo que es mi mejor disco pero no es mi gran obra ni mi disco definitivo. Empecé trabajando en un concepto de disco como de historias. No había un “yo”, sino historias de terceros y personajes, aunque se nutran de vivencias personales. Tenía casi medio disco hecho hasta que me recordaron que Nach tiene un disco doble, Ars Magna / Miradas, que uno de ellos tiene este concepto, el de historias, aunque de corte más social el suyo. El mío era más duro, más tarantinesco, más sangriento, más drogas. Pero yo soy muy cerrado a la hora de repetir lo que hizo otro, aunque luego los rollos sean diferentes. Me pierde la frescura. Así que cuando el disco de Nach esté más lejano le daré una vuelta a este concepto que tenía perfilado.

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