6 junio, 2013. Por

Deerhunter

Monomania
Deerhunter pasan del sueño etéreo a la carnaza garagera más bruta en Monomania
Deerhunter

Despertarse dando de hostias a todo lo que se te ponga delante. Ese es el deporte que Deerhunter han decidido practicar: y es que tras los entrenos de dream pop etéreo de álbumes como Microcastle o Halcyon Digest o de proyectos en paralelo en los que militan Bradford Cox o Lockett Pundt como Atlas Sound o Lotus Plaza, respectivamente, en Monomania han decidido (literalmente) pasar del estado narcótico y perenne que imploraban pretéritamente en auténticas odas al sueño y al dreampop más aperturista y menos trivial; a una auténtica apología del reviente, de la visceralidad y el salvajismo del recién levantado de la siesta. Deciden quitarse de esa etiqueta de poppies extravagantes, excéntricos y raros y mutar su proyecto en un acto de simplificación y dejadez sincronizada, utilizando sus legañas como púas de guitarra.

Y es que Monomania es un cuidado tratado de garage-punk destartalado, chatarrero, que no se corta en gritarle al micro, en articular palabras imposibles, en librar batallas melódicas que solapan estructuras circulares con el aspecto lúdico de un grupo que se pone a romper cosas en el local de ensayo. Y casi como homólogos del rock alternativo practicado por Pavement o Sebadoh en los ’90 pero con la rabia garagera de la nueva ola de San Francisco y grupos como Thee Oh Sees, Ty Segall o Harlem, despliegan un arsenal de canciones pop saturadas, con los volúmenes extremados pero el trasfondo melódico, aunque intervenido por una radial on fire, intacto.

Por momentos conectan una suerte de versión country agarajada (Pensacola) o alternan a Daniel Johnston con Folk Implossion (Punk) y durante todo el disco van reagrupando el disco en pequeñas subsecciones breves pero que amplía la gama de colores de un álbum que hace gala de una falsa sencillez, exponiendo diversas vertientes de rock gamberro: se ponen tiernos y melódicos en un acto de cercanía pop para guardar en robustos cancioneros que pueden sobrevivir tanto a una perspectiva dreamy como acústica o brutalista (Neon Jynkyard o The Missing), embrutecen con rock macarra riff circulares casi autómatas (Dream Captain o Blue Agent), recuerdan las líneas rítmicas más marcadas de The Strokes (Sleepwalking o Back to the Middle) y hasta se encienden brutos en una suerte de colapso entre el noise-pop noventero y el rock alternativo zarrapastroso de Dinosaur Jr. o los Pavement más colocados (Leather Jacket II o Monomania). Las vísceras del sueño a flor de piel.

Deerhunter

+ INFO

Artista: Deerhunter

�lbum: Monomania

G�nero: Garage-dream

Discogr�fica: 4AD / Everlasting Records

A�o: 2013