2 noviembre, 2016. Por

Hans Laguna

Manual de fotografía
Hans Laguna compone un cóctel de dub mediterráneo, indie de autor y folktrónica andrógina
Hans Laguna

Hubo un tiempo en que parecía que el Mar Mediterráneo podría sonar de otra manera y tendría una segunda oportunidad mediática para resarcirse de los excesos de sus pinchadiscos y de sus políticos. Un tiempo en el que se habló de la idea de “pop mediterráneo” como una suerte de ciclón particular, que bebía de un agua concreta y que parecía conectada por la reivindicación de figuras de autor como la de Julio Bustamente, escondido y escudriñado al culto minoritario. Tiempos en los que proyectos como Tórtel o Litoral irrumpían en un escenario en donde otras opciones trendy acabaron comiéndole la tostada; llámese femme folk, llámese indie mainstream, llámese nuevo tecnopop, llámese nova cançó catalana. Tiempos en donde volvimos a olvidarnos al día siguiente que algo podía pasar.

Pero algo siguió pasando. No sólo con proyectos como el mentado Tórtel, sino con una facción mucho más madura del ¿mal? llamado indie de autor, esa etiqueta de aire juliobustamantística que pueden portar tan bien símbolos noventeros como Fernando Alfaro o Joaquín Pascual pero también referentes contemporáneos como El Petit de Cal Eril, Emilio José o Remate, entre otros ‘cantautores raros’. En esa liga, pero con un aderezo indudablemente protagonista en su sonido que es el de géneros como el dub, la canción folclórica y la experimentación electrónica, es en el patio de juegos donde se interna a vivir un Hans Laguna que ha conseguido articular uno de los mejores cancioneros de 2016.

Y es que Manual de fotografía supone el escalón más alto (pendiente de seguir edificando pisos superiores en próximas entregas… o no) de un camino que comenzó a perfilar hace casi cinco años, cuando vio la luz Primeras marcas, su primer disco de “canciones” más formalmente dicho (antes y durante, como en Oteiza, publicado en 2013, exploraba el territorio de la música experimental y el arte sonoro) y que tuvo su escalón intermedio y preámbulo de su nueva conquista en Deletrea. Un camino que ha encontrado en este Manual de fotografía un compendio de instantáneas singulares, tan cerca del cuarto de máquinas más leve como de la canción de autor más andrógina. Un preciosista y minucioso álbum de imágenes tan sólido como líquido, tan luminoso como intromisivo.

En las diez canciones del álbum lo vemos inventarse un metrónomo con aires de nana con percusiones de caballeriza (Camisa hawaiana), jugar a unas suerte de saetas-reggae que sirven tanto para pedir el aguinaldo como para fumarse un porro (Cantar y pasear, Contradicción y Año de luz), deconstruir y rehace los aires de bohemia sucia de Tom Waits por la vía folclórica (Por primera vez), perfilar una falsa cumbia con sonidos industriales y una atmósfera tan narcótica como reflexiva (Mejor), arrancarse con una suerte de nana-bolero-western (Mi nariz), componer un crescendo que se debate entre la canción folk de baja fidelidad o la gema synth-soul con caja de ritmos (Cosas que antes), viajar junto a Nacho Vegas a una suerte de apología del folk hippie más psicolisérgico (El bosque) y hasta epilogar el disco con una nana en trance psycho-folk (Bienvenido).

GALERÍA DE IMÁGENES

Hans Laguna

+ INFO

Artista: Hans Laguna

Álbum: Manual de fotografía

Discográfica: El Genio Equivocado

Año: 2016