26 Octubre, 2016. Por

Enric Montefusco

Meridiana mente
Enric Montefusco: 'Siempre he huido de todo lo que fuera previsible o demasiado identificable'
Enric Montefusco

No es el primero que prefiere quemarse que enmohecerse. Enric Montefusco y sus excompañeros en Standstill decidieron hace justo un año que, a pesar del riesgo que conllevaba, era el momento de echar el cierre a una carrera impoluta y exitosa de 18 años para poner en práctica nuevos horizontes creativos, nuevas motivaciones.

La de Montefusco, otrora líder, principal compositor y cara visible del grupo barcelonés, se llama Meridiana: un primer álbum en el que, “cansado de los estándares del indie”, reinicia su sonido en un claro acercamiento a las músicas populares en un ejercicio que mezcla compromiso, emoción y algunas de las mejores canciones que compusiese nunca.

A su paso por Madrid, quedamos con el músico catalán en la cafetería del Círculo de Bellas Artes para hablar del primer día del resto de su vida.
Entrevista: Alan Queipo

Notodo: Hace unos días dijiste que Todo para todos era la primera canción que compusiste para Meridiana, y también que nació sin saber muy bien hacia dónde iba a ir lo que luego se transformó en este disco. ¿Realmente el disco nació de manera tan natural, virginal, sin ideas preconcebidas?
Enric Montefusco:
No sólo eso, sino que no sabía si iba a ser para el nuevo disco de Standstill o para el mío. Mi manera de componer siempre ha sido muy virginal, como dices, en el sentido de que abro las compuertas y al principio no sé ni para qué ni cómo ni con qué forma las voy a terminar, y así fue. De hecho, todavía no habíamos acabado con el grupo y ya estaba con ideas de este tipo. Si no nos hubiéramos disuelto posiblemente muchas de las canciones de Meridiana hubieran formado parte de un hipotético nuevo disco de Standstill.

NTD: Pero al final os separasteis. No sé si ya trabajando en Meridiana tenías claras cosas que querías mantener y cosas o tics que querías eliminar de lo que era la idiosincrasia sonora de Standstill.
Enric:
Yo siempre me he intentado desprender de todo lo que fuera previsible o demasiado acotado e identificable. Toda mi carrera, artísticamente hablando, ha sido una huida de ese tipo de cosas.

En Standstill había conseguido ser libre de prácticamente todo. Lo único de lo que no era “libre” era de los miembros con los que compartía grupo, con los que directamente contaba en cada proyecto. Es la única diferencia y razón por la que soy más libre: que ahora he podido contar con la gente que he querido para cada canción, pensando en los músicos que mejor le iban, y el disco creo que lo refleja.
“En Standstill había conseguido ser libre de todo menos de mis compañeros de grupo ”
También me ha permitido alejarme, además, de las estéticas del pop y del rock, que son muy interesantes pero ahora mismo siento que ya he explorado lo que tenía que explorar ahí. Ser libre en cuanto a formación me ha permitido llevar más lejos esas ideas de búsqueda en otros lugares.

NTD: Mencionas mucho la idea de libertad. No sé hasta qué punto los últimos años de Standstill fueron una cárcel o supusieron algún tipo de yugo creativo.
Enric:
Es curioso: por un lado, siempre me he sentido libre, y cada vez más, y creo que eso se notaba en cada disco y espectáculo que hacíamos con Standstill; pero por otro lado quizás sí que había algo del proyecto en sí que es inevitable que te condicionara por muy libre que quieras ser. No puedo negar que ahora, en un sentido artístico más amplio, me siento más libre: firmo ajo mi nombre con un horizonte nuevo y sin un “pasado” bajo esta marca, y eso me hace sentir mejor y más ilusionado.

NTD: ¿Consideras realmente que la gente va a ser capaz de reiniciar la idea de “líder de Standstill” y que es un empezar de cero bajo una marca nueva, que en este caso es tu propio nombre?
Enric:
Probablemente no. Es evidente, además, porque este disco podría haber sido el siguiente de Standstill, con sus matices; pero todo esto forma parte de un camino, y en tanto que firmo bajo un nombre nuevo, que además es el mío, me siento aún más cómodo y libre que antes.
“Siempre me he intentado desprender de todo lo que fuera previsible o demasiado identificable ”
NTD: Dices que podría ser el nuevo disco de Standstill pero sí que hay cambios en la estética sonora: te alejas de patrones del rock y el disco huele más a madera, es más orgánico y menos eléctrico. ¿Por qué te interesaba incorporar violines, acordeones, bombos legüeros…?
Enric:
De alguna manera, tanto por un poco de cansancio de la estética pop-rock-indie-etc, como por un poco de coherencia con el contenido mismo del disco me apetecía acercarme a la música popular. Me apetecía coger elementos clásicos, que son el acordeón, el violín o percusiones, cosas muy orgánicas y muy de madera, como tú dices; porque creo que transmitían de la mejor manera lo que hay en este disco, y además a mí me resultaban especialmente estimulantes porque hasta ahora había contado con una formación de rock que, por muy buenos que fueran, no podíamos llevar a cabo canciones con este tipo de instrumentaciones.

NTD: Leyendo alguna crónica del concierto de Vic se mencionaba la influencia, de por ejemplo, Tom Waits. ¿Trabajaste con algún tipo de referente, disco o modelo sonoro para Meridiana?
Enric:
No, pero es inevitable escuchar cosas que te pueden recordar a otras concretas. Pero personalmente no me interesaba tanto escuchar a un autor como a una sonoridad de género, como es en este caso la música popular, aunque también tenga sus propias figuras más representativas. Me interesa la gente con una voz propia y con compromiso, como Tom Waits, por ejemplo, pero tampoco diría que es de los artistas que más he escuchado. Me gusta la gente que intenta tratar temas comprometidos socialmente y a la vez lo liga a lo íntimo y lo personal. Eso es lo que me interesa ahora y eso tiene su propia historia y sus propios referentes e intento aprender de ellos.

NTD: ¿Se puede decir que lo que une todas las canciones del disco es ese carácter humano al que apelas? No sé si hablar de la idea de “disco humanista” o “disco humano”, incluso. ¿Lo trabajaste como disco de concepto?
Enric:
Yo creo que lo de humanista es más en el cómo enfoco el tema que el tema en sí. Me da la sensación de que por primera vez he llevado a la superficie un poco más el tema social, cultural y político que el sentimental o el histórico-personal o autobiográfico, aunque haya una parte autobiográfica, pero sólo lo he sacado en la medida que eso reflejaba temas culturales y sociales, que esa es “la cosa” de este disco…
“Por primera vez llevo a la superficie más el tema social, cultural y político que el sentimental o el histórico-personal ”
NTD: ¿Crees que es un disco de canción protesta?
Enric:
Yo es que creo que siempre he hecho canción protesta (ríe). Siempre he protestado de cosas, pero ha ido tomando una diferente forma: al principio gritaba mucho y estaba muy enfadado y lo hacía con una manera muy gritona, y esa protesta ha ido cambiando de forma: ahora tiene otra, no creo que tenga una similitud muy evidente con la canción protesta tal como se entiende, pero hay cosas en común, cimentadas en el compromiso y cierta actitud crítica, aunque aspiro a tener una voz propia en todo esto.

NTD: Muchas veces al hablar de canción protesta se ideologiza al artista…
Enric:
Precisamente he intentado evitar de raíz esa categorización porque es muy reductiva y aplana mucho el discurso. Te reducen a “el rojo”: y sí y no a la vez. Es todo muy complejo, hay cosas con las que me distancio y otras con las que me siento más cercano. Creo que lo interesante de esto es no poner tu discurso al servicio de un partido o de una ideología: al contrario, la labor de un artista es tener una voz propia y estar a la contra de todo siempre y mostrar el reverso de todo, incluso de eso; y voy a luchar porque esa voz se entienda.

NTD: No harías como Nacho Vegas, en ese sentido.
Enric:
Me parece muy respetable lo que hace, pero mi camino creo que es otro.
“La originalidad es la herramienta que tenemos para que el mensaje sea puro y no esté contaminado ”
NTD: El rui de L’oblit es tu primera canción en catalán. ¿Cómo te sentiste componiéndola y decidiendo que forme parte del disco? Sobre todo teniendo en cuenta la connotación que se le está dando a esta cuestión…
Enric:
Hacerla me salió de una manera muy natural: yo en mi casa incluso hablo catalán. Aunque es verdad que mi “lengua cultural”, en la que veo películas, en la que leo o voy al teatro es en general el castellano y supongo que ese es el motivo por el que artísticamente me sale con más facilidad el castellano. Pero en un tema tan íntimo como este, en el que por un lado la temática de la canción, como por este momento personal firmando bajo mi nombre me ha salido muy natural probar de hacer un tema en catalán y así ha sido. El futuro verá si en próximos discos sigo componiendo más o menos o nada en catalán.

NTD: Dijiste hace unos días que estabas un poco “cansado de los estándares del indie”. Es cierto que quien escuche el disco igual lo identifique más con Devendra Banhart, Jorge Drexler o Rodrigo Amarante que con Izal, Vetusta Morla o Love of Lesbian. ¿Tú con quién te ves compartiendo ‘zona’?
Enric:
A mí siempre me han atraído los artistas fuera de corriente: gente que tiene una manera particular de ver el mundo y van con ella, y a veces el viento sopla a favor y otras en contra dependiendo de las formas, pero me merece el máximo respeto la gente que está fuera de etiquetas y escenas y que tiene una voz particular. En ese sentido para nada me siento más cerca de Drexler que de un grupo indie: sólo en la medida que Drexler esté fuera del mainstream y un grupo indie fuera de lo indie. Me interesan las voces propias.
“La labor de un artista es tener una voz propia y estar a la contra de todo ”
NTD: ¿Qué es lo que te cansó del circuito indie? Porque hay un ejercicio de moverte…
Enric:
[Piensa un rato] A mí lo que me cansa un poco es todo el mundo de las tendencias, de la última novedad, de querer sorprender por sorprender, de los revivals en lo más superficial… Para mí lo importante son los contenidos, los valores y la originalidad: la originalidad es la herramienta que tenemos para que el mensaje sea puro y no esté contaminado por los referentes que asociamos a cada tema. Para mí es importante que cuando alguien se enfrenta a un tema que yo propongo lo haga de una manera virgen y no manchado o condicionado por todo lo que pueda representar un género o una estética. Yo estoy en ese camino; y por ese camino puedo transitar por festivales indies sin problema. A mí lo que me interesa es la gente, y me parece igual de importante alguien que viene a un festival como alguien que escucha el disco en casa y que no ha pisado ni pretende pisar un festival en la vida. Aspiro a llegar a todos, con un poco de suerte.

NTD: Con Standstill le disteis a los shows una proyección escénica muy singular, con espectáculos entre el teatro y el concierto, casi. No sé cómo te has planteado los directos de Meridiana, y si el espectáculo Tata Mala que estrenaste hace unos meses es un proyecto hermano del disco y que puede tener una convivencia común o si cada uno va por su lado.
Enric:
Es bastante complementario. Por primera vez mis proyectos escénicos, en este caso Tata Mala, no es una presentación del disco: es independiente, un texto que ha escrito mi mujer y que me gusta muchísimo y por eso creé la pieza, pero no depende del disco, y al revés. Y ahora los directos los planteo de otra manera, precisamente porque mis inquietudes escénicas están cubiertas por ese otro proyecto, y haré directos cuidados pero sin llevar a cabo toda esa parafernalia que llevábamos en los shows de Standstill. Es un equilibrio nuevo pero que tiene que ver con este nuevo momento.

NTD: La publicación de Meridiana coincide casi con Estaría muy bien, la grabación del último directo de Standstill. ¿Es casualidad? ¿No te da miedo de que se puedan llegar a solapar y uno eclipsar al otro?
Enric:
Ha venido así, y creo que es bonito ver cómo un año después de esa despedida, que en el fondo fue triste para todos, ver que la vida continúa y que hay un disco fantástico que defender; no sólo yo sino todos mis compañeros de grupo, que están todos en proyectos muy interesantes y por qué no. Salen ambas cosas y son complementarias, enriquece el uno al otro y transmite la idea de que las cosas se acaban para bien: para empezar otras y continuar el camino por bifurcaciones diferentes, que no opuestas.
“Me gusta la gente que intenta tratar temas comprometidos socialmente y a la vez lo liga a lo personal ”
NTD: ¿Qué te gustaría que pase con Meridiana y qué crees que va a pasar con él?
Enric:
No tengo ni idea. Mis aspiraciones son puramente artísticas: intentar que un disco o un espectáculo refleje una manera de pensar, una sensación y un posicionamiento. Aspiro a identificarme con ello, que dado lo exigente que soy no es nada fácil para mí. Una vez conseguido esto, el resto está fuera de control: no quiero tener expectativas porque ni es lo más importante para mí ni tengo control sobre esto. Tengo la sensación de que todo forma parte de un mismo camino, y que la gente que me entendía hasta ahora me seguirá entendiendo, y que habrá algunos que se bajen del carro y otros subirán. Que sea lo que Dios quiera, y que esto de lo que hablo sea compartido y compartamos estos temas tan delicados y tan bonitos.

NTD: ¿Te da vértigo este “año cero”?
Enric:
No más que con la presentación de otros discos anteriores. En cada disco había un riesgo y un vértigo, y ahora también, pero estoy aquí como hace tres años estaba e una situación parecida, en realidad: presentado un disco [Dentro de la luz] con una estética muy extraña y hablando sobre temas un poco raros, con una sensación de vértigo y riesgo no muy diferente. Quizá la diferencia es que ahora estoy más ilusionado y excitado, en el sentido que estoy más “vivo”. Y creo que esa es la mejor señal que se puede tener.

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Enric Montefusco