2 marzo, 2016. Por

Sonido Caño Roto

¿El Motown español?
¿Es el Sonido Caño Roto la Motown de España? Pasamos revista a una escena histórica
Sonido Caño Roto

Una España de posguerra; un Madrid que se llena a causa del éxodo rural, la pobreza, la marginación y el hambre; y un caldo de cultivo adecuado para hacer de lo lúgubre un género musical más que conocido y quizá uno de los más revolucionarios a nivel nacional, la rumba de Caño Roto.

Fue José Luis de Carlos, en nombre de la compañía discográfica CBS, quién acuño el termino Caño Roto, el mayor responsable del éxito y la fusión de este género con el soul y el rock americano. En Notodo.com pasamos revista a una de las escenas más ricas que dio nuestro país, y que muchas veces queda socavada por la idea de los quinquis de los 80 o de la rumbita caló. ¿Fue la zona más marginal del madrileño barrio de Carabanchel nuestra Motown?


Las Grecas: anticipando movimientos

Las hermanas Edelia y Carmena con su Gipsy Rock sentaron precedente para la aparición de este renovador género musical. La fórmula De Carlos & Galvao transformó a dos habituales hermanas de los tablaos madrileños de Manolo Caracol y Lola Flores en la exitosa fórmula de Las Grecas. Con su particular y pionera mezcla de rock y flamenco, Te estoy amando locamente, su primer single, cosecho medio millón de ventas. El éxito cosechado por las hermanas dio como resultado cuatro álbumes de estudio: Gipsy Rock, Mucho más, Tercer Álbum y Casta Viva.

Sin embargo, no todo fue luz y color para este dúo madrileño: la adicción a las drogas y al alcohol acabaron por disolver el grupo a mediados de los 70 y con la trágica muerte de Tina. Carmela continuó utilizando la "marca" Las Grecas durante algunos años con otra acompañante, apodada Malicia, pero tampoco funcionó muy bien la combinación, que acabó con la utilización del nombre por parte de Malicia sin la colaboración de ninguna de las dos hermanas. A pesar de los pesares, Las Grecas nos dejaron cuatro LPs en cuatro años y un largo recorrido que intentaremos seguir a lo largo de este artículo.


Los Chorbos: el autentico ‘sonido caño roto’
Cuatro jóvenes músicos, entre los que se incluían un Manzanita de 19 años, con ganas de desmontar los esquemas tradicionales del flamenco. A la fuerza de la juventud y las nuevas ideas que traían estos muchachos del poblado de Caño Roto se sumó el visionario productor José Luis de Carlos; y, gracias a él, el increíble instrumentista y músico Johnny Galvao. A primera vista cualquiera podría imaginar que fusionar una rumba o un fandango con el soul era como juntar leche con el chorizo: ¿era posible mezclar el estilo de Isaac Hayes con las voces gitanas?

El descomunal talento de estos muchachos nos demostró que si que lo era: pedales wah-wah, riftf-funks, bajos eléctricos y órganos hammond acercan los palos tradicionales del flamenco al sonido Motown. Sin embargo, la manera de cantar, las guitarras españolas y las tradicionales palmas hacen de esta fusión una inconfundible ‘marca España’. Un género que no se podría imaginar en ninguna otra parte del mundo y que deja verdaderas joyas como esta especie de rumba instrumental donde el ingenio de la guitarra española se despliega a lo largo de cuatro minutos sobre una base de guitarra funk.

La banda desapareció y no reapareció hasta 1989, cuando sus miembros se volvieron a juntar con un ya famoso Manzanita para crear Caño Roto ataca de nuevo, un álbum de carácter mucho más comercial y donde quizá se reutilizan las fórmulas que hicieron triunfar a Manzanita de una manera mucho menos transgresora que su anterior propuesta.


Manzanita: una carrera en solitario
Muchos recordarán a Manzanita como aquel cantante que versionara Un ramito de violetas de Cecilia o por su mítica La quiero a morir. Sin embargo, es mucho más que eso. Para empezar, José Ortega Heredia (así se llamaba) era el sobrino del mítico Manolo Caracol y con tan solo once años ya tocaba por toda Europa acompañando nada más y nada menos que a Enrique Morente.
La carrera artística (si es que hasta esa fecha había tenido poca) de Manzanita como tal comienza en 1978, con su primer single, Rumba Escabrosa, un tema al estilo Enrrolle con la luna que hiciera con Los Chorbos pero con una base totalmente diferente y una guitarra única y personal. Este single le dio la oportunidad de firmar con CBS un contrato discográfico y sacar su primer y conocido álbum de estudio: Mucho ruido y poco duende.

“Me decían que era el primer cantautor gitano. Llegué a un tipo de público muy progre, a la gente de la Universidad… Todo eso me ayudó mucho”.

Tras el éxito de Manzanita y el reconocimiento por parte de un púbico socialmente acomodado se sucedieron los éxitos y llegó a sacar otros seis discos de estudios con la multinacional CBS: Espiritu sin nombre, Talco y bronce, Cuando la noche te envuelve, Mal de amores y La quiero a morir. En el año 1986, Manzanita abandona CBS para firmar con Ariola (RCA) y publica sus últimos tres LPs: Echando sentencias, En voz baja a las rosas y Sueño de amor.

“Me metí en la iglesia, pero vi que la canción y la guitarra eran mi vida y volví. no hay ningún arte que esté más cerca de dios que la música y la pintura. y aquí estoy”

Manzanita se retiró de la música dedicándose a vender productos en un puesto con su familia y a cultivar su devoción por Dios y a la iglesia evangélica. No obstante, en 1998 nos regaló un álbum de estudio, Por tu ausencia, y en el 2001 publicó Locura de amor. Murió a la temprana edad de 48 años por un paro cardíaco. Seguro que allá donde pronunciemos su nombre oiremos la aflamencada versión de Un ramito de violetas o su inconfundible La quiero morir; sin embargo, también hemos de recordarle como lo que era: un enorme instrumentista y uno de los primeros artistas con el coraje y el valor suficiente para coger los palos más tradicionales del flamenco y llevarlos a terrenos entonces desconocidos.


El Luis: soul gitano
De ascendencia gallega y residencia argentina, Luis comenzó temprano su andadura en el flamenco. A la temprana edad de veinte años volvió a España, donde fascinado por el éxito de Las Grecas, para quienes había compuesto alguna canción, probó suerte en la industria musical de la mano de un aliado infalible, José Luis de Carlos, quien se ocupó de producir para la compañía CBS los tres LP’s de El Luis: El Luis, Solo y Gitano Soul.

Nada más aterrizar en Barajas, un coche de la CBS recoge a El Luis, que llega directo a los estudios, donde es capaz de grabar de una sola vez todas las tomas de guitarra y voz de su primer álbum de estudio, donde queda patente un extremo sentido del ritmo. Con su primer álbum de estudio, Luis consiguió un Disco de oro y una buena acogida por parte del público, pero no conforme sólo con contentar al gran público, compuso un segundo álbum mucho más revolucionario (en el que se vuelve a repetir la mágica fórmula de Carlos & Galvao) donde no sólo se fusiona el flamenco con ritmos soul o baterías de corte rock, si no que los tangos árabes tienen su lugar en la producción acompañados por guitarras eléctricas, teclados y la ronca voz de Luis.

El tercer álbum de estudio de El Luis, llamado Gitano Soul, es tal vez la producción que más se acerca al sonido Motown de América; no sólo musicalmente, si no en las temáticas de tipo religiosas que acercan la intencionalidad musical al ‘cante góspel’. El Luis compuso canciones para varios grupos y artistas entre ellos las destacadas Grecas, Los Chichos o para su hermano Zíngaro. Sin embargo, parece que una gran sombra se asoma sobre estos artistas ya que por problemas judiciales El Luis ingresa varios años en prisión, donde para cuando sale ha acabado su momento de gloria y su carrera musical; aunque bien es cierto que publica un último LP en el año 1991 para una pequeña compañía discográfica titulado Vis a Vis.


Los Chichos: el éxito de la rumba
Quiero ser libre, Ni más ni menos y La historia de Juan Castillo. Con indiferencia de razas, tanto payos como gitanos llenaban las tiendas de discos para hacerse con las primeras referencias allá por el año 73 de Los Chichos. En 1974 sale el primer disco de estudio, arreglado por José Torregrosa y con más influencia del rock y del Gipsy Rock de Las Grecas que del soul de Los Chorbos y la Motown.

El grupo tiene un nombre propio, El Jero, el cual es el responsable de las composiciones de los tres primeros discos: Ni más ni menos, Esto si que tiene guasa y No se por qué. A partir del cuarto disco, Son ilusiones, aparecen composiciones de los tres miembros del grupo, hasta el año 1989, con Esto es lo que hay, donde El Jero abandonaría el grupo para empezar su carrera en solitario. A pesar de la separación, Los Chichos siguieron componiendo y actuando en directo hasta la actualidad, publicando varios álbumes de estudio además de participar en varios largometrajes, entre ellos, Yo, el vaquilla.


El Jero: una voz para la calle
Si existe un auténtico poeta callejero sin duda sería El Jero. Su imaginario, compuesto por la adicción a las drogas, la marginalidad, mujeres infieles y delincuencia hacen de este escritor algo más que un mero observador de la realidad, si no que impregna sus obras de la más cruda realidad de sus propias carnes.

Después de componer canciones para sus primas Las Grecas y con su banda Los Chichos, El Jero empieza su corta y trágica andadura en solitario. Una vez más un movimiento marcado por las drogas y la muerte. Cinco años de trayectoria que están recogidos en tres LP’s: Temblo pero no callo, Agua y veneno y Para Siempre. El fin de su carrera artística finaliza con el suicido en el barrio madrileño de Carabanchel en el año 1995, dejando para el recuerdo 16 álbumes de estudio con su grupo Los Chichos y tres discos de estudio en solitario.


Los Chunguitos: tras la estela de Caño Roto
En el año 1977 saltan al ruedo los hermanos Salazar, recogiendo el mestizaje de el sonido de Caño Roto y reciclando para sus exitosas letras el imaginario de Los Chichos, con canciones que tratan sobre el desamor, la delincuencia… Tratar de abarcar toda su discografía es una auténtica locura, ya que tienen más de 20 álbumes de estudio y otros tantos recopilatorios y colaboraciones, además de colaborar en el prestigioso film Deprisa, Deprisa, galardonado con un Oso de oro en la Berlinale.

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