25 noviembre, 2015. Por

Rycardo Moreno

Varekai
Rycardo Moreno debuta con Varekai, un alegato de desprejuiciado y racial flamenco jazz
Rycardo Moreno

¿Qué pasaría si uno de los más talentosos guitarristas flamencos de las nuevas generaciones encuentra más puntos en común con Django Reinhardt, el Kind of Blue de Miles Davis o aquella convención-disco que compartió Paco de Lucía junto a John McLaughlin y Al Di Meola? Lo que pasaría es que un tipo como Rycardo Moreno, de espíritu, alma y sangre mixta desde la cuna (de padre procedente de un linaje gitano y de madre mulata), ha demostrado ser un tipo generoso con su capacidad, su proyección y su entendimiento del arte flamenco, a la vez que continúa su inagotable progreso como productor y colaborador de algunos de los discos híbridos más referenciales de los últimos años (el Infundio de Tomás de Perrate o los Recovecos del cubano Yelsy Heredia, entre otros coletazos que ha ido dejando). Su ausencia total de límites edifica un artista único, desprejuiciado y de inagotable proyección.

Y es que el joven guitarrista sevillano ha conseguido edificar un auténtico alegato híbrido, de nuevas posibilidades mixtas, desde la guitarra flamenco pero con estructuras más cerca del jazz que del arte jondo; algo que queda claro desde el título, en donde se posiciona en todos sitios y ninguno (“varekai” significa “en cualquier lugar” en romaní), firmando un alegato que reivindica los puntos intermedios, los puentes elegidos, las alternativas radicales que da lo racial. Y lo hace no sólo penetrando en sus orígenes (un trabajo de campo entre los sevillanos barrios de Lebrija y Triana y la Nueva York donde comenzó a gestar este Varekai desde hace tres años), sino también haciendo explícitas sus raíces (tira del romaní en más de una ocasión, como en su día hicieron Ojos de Brujo en los títulos de sus álbumes) sin dejar de lado su interés por los ritmos del mundo (explora Latinoamérica, lo que un día fue Al Ándalus, la España más racial o los estándares jazz) y sus conexiones con otros músicos con la misma apertura de mente (Lin Cortés, Esperanza Fernández, Dorantes, Alba Molina, Raimundo Amador, Jorge Pardo…), todos ellos, como él, exentos de fundamentalismos pero cargados de nuevos fundamentos.

En Varekai escuchamos a un Moreno que impone reuniones domésticas y de gitaneo de patio interior, imaginando un extrarradio sevillano que abre los ventanales al siglo XXI a través de la voz de Esperanza Fernández (Lebrijatriana XXI), acercándose a otros dos rupturistas y dialogadores profesionales con nuevos duendes como Lin Cortés y Guadiana para acercarse a una facción flamenco-chill del flamenco (De polvo y arena), encuentra vías mestizas entre elbicho, el jazz y la misa flamenca (Varekai, junto a Jorge Pardo y José Valencia), desarrolla historias en soledad, con delays, ecos y música acusmática para volar (Sanación), desarrolla una nueva vía para la soleá entre la herencia árabe-andalusí (La generosidad de los perseguidos) o el folclorismo romaní según la mirada de nombres como los de Pedro Aznar, Ludovico Einaudi o Pat Metheny (la Improvisación Romaní en la que estalla junto a Dorantes) y los estándares jazz; a la vez que se anima a colisionar una facción del jazz flamenco que contacta con diferentes ritmos latinos, desde el tango (El tango de los abrazos), al bolero (Cafebolero), la bossa nova (La danza del sonido) o el son y el mambo (Influencias del mambo). Un mural de trazos de colores tan improvisadamente impulsivos como parte de un plan por el arte mixto.

Rycardo Moreno

+ INFO

Artista: Rycardo Moreno

�lbum: Varekai

G�nero: Flamenco fusión

Discogr�fica: Nuba Records

A�o: 2015