23 mayo, 2011. Por

Primavera Sound 2011

Varias sedes. Barcelona
El Primavera Sound ataca de nuevo, en su décima edición, con un cartelaco de aúpa
Primavera Sound 2011

Eres moderno o pureta. Estás hasta la minga de que en los festivales se repitan los mismos nombres de siempre o de aguantar la humedad y el lanzamiento de minis por parte de los guiris en tu cabeza viendo al último hype impulsado plásticamente por la NME. El verano lo quieres utilizar para tirarte a la bartola en la playita, dormir la siesta y quieres un festival que rompa un poco con la tradición. Quizás esa tradición ya haya cambiado. La culpa, claro, es del Primavera Sound, el festival que mayor crecimiento ha tenido en los últimos años no sólo en afluencia de público sino también en calidad de las bandas, número de estas, programaciones especiales y, lamentablemente, en el precio de la entrada y su entorno. Aún así, un cartelaco tan paco como el que se acaban de marcar (again) bien merece desembolsar buena parte (o todo) tu sueldo en apoquinar lo correspondiente para abono, hotel, desplazamiento, birras en el festival y paseíto por la zona de stands. Aunque este año la final de la Champions League haya amenazado a la jornada más potente del festival (la del sábado 28), se las han sabido rebuscar para que, un año más, la primavera haya llegado a tiempo. Esto sí que es una revuelta popular. Y bendita sea, joder.

A la rica cabeza y el tierno especial
Si bien el San Miguel Primavera Sound no es un festival que se caracterice precisamente por adornar toda su programación sólo con sus cabezas de cartel (algo que sí hacen otros festivales) sí que es verdad que, año tras año, logra dar coherencia a su cartel uniendo a mitos y leyendas recuperadas para la ocasión con nombres totémicos en el mundo del rock y el pop global. Este año, el nombre principal y cuyas cuatro letras ocupan la primera línea casi en soledad es el regreso de Pulp a los escenarios. Jarvis Cocker es un asiduo al festival, y el regreso de la mítica banda británica de los ’90 no podía faltar a la cita primaveral condal: por fin podremos cantar a coro Joyriders, Common People (esta vez no en la versión Gent Normal de Manel) o Party Hard como nos merecemos. A su lado, varios nombres potentes. Por un lado, la presentación de sendos discos por parte de mitos clásicos de los ’90 como los post-rockeros (aunque no les mole el rótulo) Mogwai, la reconversión anti-riot de la rebelde PJ Harvey, la mutación y elevación al cielo de los grandes de Low o uno de los últimos grandes grupos del pop actual, los pastorales Fleet Foxes. También dirán presente Animal Collective, quienes han parado para que dos de sus miembros (Avey Tare y Panda Bear) experimenten en solitario y, a buen seguro, nos mostrarán sus nuevas credenciales; el folk implosivo de Sufjan Stevens; el rock grueso y pureta de Grinderman (con Nick Cave a la cabeza, claro está); el histrionismo de The Flaming Lips; el pop minucioso y súper arreglado de unos Belle & Sebastian algo devaluados; y el intento de confirmación de dos grupos que beben más de la música moderna como The National e Interpol y uno que conecta la canción de autor 2.0 y el folk adulto como M. Ward.

Dentro de los especiales, varias cositas tenemos a mano, tanto en versión internacional como nacional. De fuera tendremos conciertos temáticos, como la reproducción íntegra por parte de Mercury Rev de su Deserter’s Songs, Echo & the Bunnymen de sus primerizos Crocodiles y Heaven Up Here, Suicide con su primer homónimo (habría un segundo) álbum o Pere Ubu haciendo lo propio con The Annotated Modern Dance; y de nuestros pagos veremos el regreso de Nosoträsh tocando íntegro su Popemas. Por otra parte, Dean Wareham sigue pasando por caja tocando las canciones de Galaxie 500; y John Cale y su banda se unirán a la reproducción de Paris 1919 junto a la orquesta bcn216. Además, un par de uniones peculiares y un mini-festival: por una parte, la de los conciertos enmarcados dentro del mini-festival Minimúsica (grupos como Me and the Bees, Anímic, Za! o Evridipis and his Tragedies tocarán para un público más infantil: si tienes síndrome de Peter Pan, ya sabes…), y por otra, Espaldamaceta y Caballo tocando juntos, y la de los espaciales y belicosos Cuzo con Damo Suzuki, quien fuera líder de los krauters Can antaño.

Del dinosaurio renacentista a la consagración moderna del lo-fi
También se está haciendo costumbre que, junto a la recuperación de ciertos discos y tematización de conciertos “especiales” nos encontremos con bandas extintas (más viejas o más jóvenes) que recuperan cierta parte de su legado (el más vistoso) para volver a reproducirlo, ahora ya con barriguita, canas y la voz cascada en varios casos. Esperemos que no sea el caso de Papas Fritas, una de las mejores bandas (y más ninguneadas) del post-grunge de los ’90; de P.I.L. (Public Image Ltd., la continuación del sex pistol John Lydon, que ya demostró en el pasado FIB que siguen en forma); o los irregulares (ahora vuelvo, ahora paro, ahora saco un discazo, ahora me echo la siesta) Einstürzende Neubauten, mitos del ambient y los sonidos oscuros. Algo más excépticos estaremos con los indies británicos (pero del indie iniciático) Comet Gain, los no-waveros Swans o el nuevo estado de gracia de Darren Hayman junto a sus Secondary Modern.

Aún así, es en los nuevos nombres (más o menos underground) donde el Primavera Sound encuentra su sello identitario más fiable. Con el ojo puesto, sobre todo, en el lo-fi y la actualización de sonidos provenientes del garaje primigenio, las home recordings y la actualización del folk y el pop noventero, una buena porción de su cartel (o el grueso, incluso) la componen nombres de este perfil. El sello neoyorquino Captured Tracks tendrá su particular espacio gracias a que grupos a los que les ha dado cobijo en los últimos meses como los oscuros The Soft Moon o Blank Dogs (y nuestras Aias, claro). En esa misma horma de sonido, pero encabezando el witch house más mainstream, SALEM darán su único concierto en España tras haberse caído del cartel del Sónar. Siguiendo una línea de lo-fi guitarrero, rabioso e hiriente, grupos como Ty Segall, No Joy, Yuck, The Fresh & Onlys o Ariel Pink’s Haunted Graffiti dirán presente, mientras que la perspectiva femenina del lo-fi más indie-rockero la recitarán grupos como Glasser, Warpaint y Tennis. Más delicados serán Julian Lynch y su vuelta de tuerca al pop de terrario, el dúo norteamericano Cults y su avance previo a la más que probable explosión hypeada o Perfume Genius y su pop maniqueo y romántico, y más fiesteros serán el neoyorquino Blondes (y su equipación de electrónica en directo) o uno de los dúos de electrónica estatal más llamativos de los últimos tiempos, The Suicide of Western Culture.

De la electrónica a la eclosión latinoamericana
El pop latinoamericano cada vez está teniendo más sitio en los grandes festivales y haciendo de sus giras europeas (sobre todo por nuestro país, por eso de la cercanía idiomática y los mismos lazos históricos) grandes raíles sobre los que forjar nuevas etapas en sus carreras. El pop chileno tendrá tres representantes: la súper-hypeada (repitiendo por segundo año consecutivo) Javiera Mena, el siempre atrayente (y constante en sus visitas) Gepe o el pop de autor renovado de Fernando Milagros. Los argentinos Él mató a un policía motorizado repiten, también, por segundo año consecutivo; el lo-fi enorme de las cortarrincences Las Robertas o el punk-garagero de los puertorriqueños Davila 666 (la referencia latina del sello In the Red) serán tres atractivos directos. Algo por detrás pero igual de atractivos será la mutación del venezolano Cheky (antigua mitad de Jóvenes y sexys) en Algodón Egipcio o el dcirecto punkero de los brasileños Garotas Suecas. Latinos vencedores.

En el plano electrónico, claro está, no estamos hablando de un festival especialmente incisivo en ese plano. No es el Sónar, y ni tan siquiera el FIB, pero se ocupan de no olvidarse de un género cada vez más cercano a los sonidos rock y pop. Por ahí pulularán el soulstep de James Blake, las sesiones de Jamie XX (parte de The XX y abajo firmante del nuevo disco remixado de Gil Scott-Heron), la fiesta electro de Simian Mobile Disco o la electrónica urbana y tribal de DJ Shadow, de nuevo en la palestra (aunque no con el nivel de aquel Endtroducing… de mediados de los ’90). Kode9 (a.k.a. Steve Goodman) se ocupará de dualizar su repertorio entre cosecha propia y remezclas de Burial, mientras que Holy Ghost! (nuevas estrellas de DFA, sello de James Murphy), Matthew Dear o Lindstrom tratarán de acercar sonidos modernos, uno más cerca de la eletrónica bailable, otros del minimal y otros incidiendo en los estructuras de pop avanzado. Aún así, las estrellas en el plano electrónico serán, posiblemente, Oneohtrix Point Never, un equipo cargado de ruidos, novedades sonoras y experimentación endirecto.

Desde España hacia la estación primaveral
Cada vez más, el Primavera Sound apuesta por la emergencia del pop y el rock español (y en español visto la sección latinoamericana). Al margen de los numerosos showcases encabezados por grupos estatales, en los escenarios principales varios serán los que se encargarán de ruidear de lo lindo. En un plano más garagero y lo-fi, grupos como las Aias, Reina Republicana o los catalanes Mujeres estarán allí. En un plano de mestizaje caótico, Za! son vuestros hombres, aunque GAF también lleven lo suyo. Si os apetece ver la adultez tras el ampli, gente como Dúo Cobra, Ainara LeGardon, La Débil o Cuchillo harán las delicias de los amantes del rock y la experimentación melódica más o menos ruidosa. Especial atención merecerán los madrileños Toundra y Lüger (ambos en un plano más instrumental), la épica folk de Anímic y el nuevo ritmo en boca de gente como El Guincho o Thelemáticos.

Un año más, el Primavera Sound confirma las sospechas: en calidad, cantidad y dolor de cabeza por elegir conciertos no les gana nadie. He dicho: NADIE.

Entradas: 180 € (abono anticipado) y 190 € (abono en taquilla); 75 € (entrada de día anticipada) y 80 € (entrada de día en taquilla).
Puntos de venta: www.ticketmaster.es, www.atrapalo.com y CD Drome.
Sedes principales: Parc del Fòrum y Poble Espanyol.

Primavera Sound 2011