27 octubre, 2010. Por

Twoday Festival

Feria de Valladolid. Valladolid
El Twoday Festival lleva a Valladolid un gran combinado de grandes del pop nacional y extranjero
Twoday Festival

Lejos de aquella máxima que dice que Valladolid es una provincia conservadora, poco actualizada a los tiempos y con menos apertura de miras que otras, se redime afianzando con el Twoday Festival su arraigo por las cosas bien hechas, las palabras bonitas y las melodías minuciosas. Lo que el año pasado parecía amenazar con convertirse en un festival pseudo-itinerante entre dos de las principales provincias de Castilla y León (Valladolid y Salamanca), emulando en preámbulo al Summercase o al Primavera Club (como hicieron hace poco en el Turborock) pero en versión devaluada, nos presenta una segunda edición de un festival que queda centralizado en la ciudad pucelana y que pretende alzarse como una de las citas que marcar en rojo cuando asoma la rasca del invierno y las hojas del otoño comienzan a helarnos los dedos de los pies con solo verlas. Si el año pasado habían apostado por mayor cantidad de nombres pero de mayoría nacional (Sidonie, Russian Red, La Bien Querida, Elastic Band, etc.), este año reducen el campo de visión y aportan ocho nombres que, en su mayoría, apuntan a grandes recintos cuando giran y parten la pana a la mitad: cuatro grandes grupos nacionales y cuatro enormes grupos internacionales.

No es por denostar a los artistas patrios en los festivales (de hecho, en muchas ocasiones el producto nacional supera el exportado: y no sólo lo decimos por el vino y el jamón), pero en el cartel de esta segunda edición del Twoday Festival se han lucido con los grupos traídos de fuera. A la cabeza, uno de los clásicos del pop oscuro de los ’80, a medio camino entre el post-punk iniciático de PiL y la new wave semi gótica de Joy Division o The Cure, Ian McCulloch y sus Echo & the Bunnymen regresan tras haber lucido uno de los directos más míticos en el último FIB, mientras siguen presentando material de su último disco de estudio, The Fountain, pero sin olvidarse del repertorio de los míticos Crocodile o Porcupine, entre otros. Los canadienses Broken Social Scene son otro de los atractivos más notables del festival debido a tres cosas: no es fácil verlos por aquí (el Primavera Sound es casi el único festival que se animaba a traerlos), a un supergrupo de su tamaño uno no se puede resistir y porque presentan nuevo disco: Forgiveness Rock Record. The Charlatans sí que son más asiduos a visitarnos. Uno de los pocos grupos que aún sobreviven de aquella ola de finales de ’80 y principios de los ’90 que se denominó Madchester, los británicos sentaron las bases del rock macarra que años después pondrían de moda Oasis gracias a discos clásicos como Some Friendly y a una perseverancia y constancia que haga que, más de veinte años después, aún tenga sentido tener ganas de ver a un grupo como ellos y prestarle un oído a discos como Who We Touch, editado este año. El cuarto grupo internacional es The Horrors. Tras el boom que supuso su segundo disco Primary Colours, revalidando el título de new bigh thing quitándose de las espaldas el peso de hype que habían conseguido con Strange House. Faris Badwan ya no es el mismo demente que se colgaba de los techos de la Moby Dick madrileña hace tres años (o si lo es, se empastilla -aún más- para contener las ganas) y sus directos duran algo más que los veinte minutos de sus inicios: hoy son pura técnica, pose y especialización sonora. Una maquinita tan bien engrasada tanto con aceite para coches como de vodka para caballos lunares.

En cuanto a la plana mayor del pop nacional, cuatro nombres nos dejan también. Destaca especialmente Quique González, probablemente el artista en mejor forma de los cuatro que allí se dan cita (aunque suene un poco descolgada y fuera de foco su presencia). Sus cameos en Nashville con músicos de Wilco y su tendencia a la americana adulta han hecho del kid uno de “esos” artistas que gustan a todo el mundo y que no deja de crecer disco a disco. Iván Ferreiro ya no tiene la chispa que había alcanzando con Las siete y media o sus Canciones para el tiempo y la distancia, pero sigue teniendo esa voz inconfundible que genera tanto sopor como amor eterno. Lori Meyers han bajado un pie del acelerador tras el éxito masivo de Cronolánea acercándose más a la pista de baile con Cuando el destino nos alcance: la prueba, su directo. Y Ellos aprovechan para presentar Cardiopatía severa sólo tres días después de que el disco esté en la calle. Vallisoletanos, sí, pero rockeros y modernos hasta la suciedad.

El festival ha sido aplazado a último momento aún sin fecha determinada.

Twoday Festival

+ INFO

Nombre del montaje: Twoday Festival

Direcci�n: Avda. Ramón Pradera, s/n. Valladolid

Cu�ndo: Aplazado sin fecha

Precio: 30 € (Un día) y 50 € (Abono dos días)

Venta de entradas: www.ticketmaster.es y www.ticketcyl.com