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De entre la masa más variada de géneros y subgéneros de la música electrónica más o menos purista, analógica y digital (pues se esculpe según varios procesos, todavía, quizás más incluso que antes, hoy), y sin pretender didascalia (para eso está la música, el interés y el uso de ésta haga cada uno) sino ligera efemérides, la música electrónica tintada de negro, la que se apega a cierta tiniebla sugerida, al terror sónico, a lo ritualista, a la música industrial y sigue algunos aspectos de la música de vanguardia, el post-punk psicodélico, el kraut, el folk atávico y atmosférico, el dub redirigido, el illbient y los drones de cierta rugosidad; goza hoy de una especial preponderancia en los derroteros de lo moderno en materia de música independiente. En la que lo es e, insistimos, en la que lo pretende (a día de hoy ya es muy difícil establecer ciertas diferencias férreas entre mainstream e independiente, pues hay lógicas ya muy cruzadas).
Sólo por cierto proselitismo y culto (pagano) de sonidos, por su furor y ardimiento, podríamos hacer a continuación genealogía de su evolución. Sería muy interesante, pero no será el caso. Seamos prácticos y dediquemos las próximas líneas a repasar algunos de los sellos, artífices y grupos que están procurando que mucha de la música independiente a día de hoy esté creciendo de una manera asombrosa, en lo creativo, en estos géneros. Quizás la que goza de una mayor inspiración y lucidez en estos años. Y que tiene al tecno (al de Birmingham y al de Detroit, especialmente, y de 4/4, también al catedralicio y al de hangar), al folk industrial, a la EBM, a la dark wave (entre otras), a los ambientes humeantes y a lo adusto como masilla para su formación. Alguien escribió una vez que el tecno había muerto. Y que la música electrónica también. Desde luego, y es que es una lástima, las cosas que tiene que leer uno. Menos mal que siempre nos quedará Simon Reynolds.
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Poniéndonos en materia y con el ánimo de distinguir, si no subrayar y elogiar, a algunos sellos y fundadores o comisarios destacados encargados de nutrir el espectro de la música contemporánea electrónica, de hacerla oscurecer y de fundamentarla en su carácter austero y bruño en la allendidad del globo, y para con estos sonidos que referimos, nos centramos con foco en el caso de Reino Unido. Y encadenamos. Peter Sutton (Female), fundador de Sandwell District, sello inglés con reciente defunción para la asolación de muchos de nosotros que vagamos por esas sendas, se ha encargado junto con otros productores como Kart O’Connor (Regis), David Sumner (Function) o John Mendez (Silent Servant y parte de Tropic of Cancer), entre otros, de hacer emerger algunos de los sonidos de tecno depurado más acertados de la última década (nació en 2002). En su catálogo encontramos referencias de los citados entre otras impresionantes como las de Kalon o la última, de Rrose. De su también manifiesta cesión (seca y misteriosa, como la mayoría de las veces y como sucede en la mayoría de estos casos, pues también hay una actitud que procura enigma e inquieta) sólo podemos hacer acto plañidero y contentarnos ligeramente con el mantenimiento de Downwards, otro de los sellos más significativos del cauce de este río negro. Downwards es el sello de Karl O’Connor, que lleva ofreciéndonos algunos de los mejores maxis y trabajos este año, desde el propio Regis a The KVB pasando por Pink Playground o Tropic of Cancer (como vemos, en varios sellos artistas intervenidos).

Female - Surrounded By Enemies by minimaltechnolovers
Silent Servant (Regis Edit) by Bleep.com
Otros sellos de origen británico que merecen mucho nuestra atención, y uno de ellos es de mis sellos del año, como algunos de estos, es Modern Love, que no sólo hace un trabajo arqueológico sensacional reeditando alucinantes colecciones de archivos musicales en el subsello Young American, desempolvando trabajos de Suum Cuique o Daphne Oram; sino que sirve de plataforma para algunos de los proyectos más interesantes de la escena electrónica contemporánea: Demdike Stare (Sean Candy y Miles Whittaker) y Andy Stott. Dentro del catálogo de este sello mancuniano asociado a Boomkat (la Meca, para muchos que miramos contra la pared) encontramos además nombres acostumbrados como el de Claro Intelecto (Mark Stewart) o Pendle Coven (Miles Whittaker, Gary Howell), Bitstream (Steve & Dave Conner), MLZ o Miles (también Miles Whittaker) o el más reciente G. H. (acrónimos de Gary Howell). Que conforman junto a los primeros algunos de los proyectos más atractivos.

Regolith by modernlove
New Ground by modernlove
Siguiendo con ese halo de misterio, y sin movernos de país, pero desplazándonos a su capital, nos damos pronto de bruces con el nombre de Kiran Sande, artífice de Blackest Ever Black, que ha servido de peana a uno de los dúos más interesantes del año pasado: Raime (formado por Joe Andrews y Tom Halstead). Además, en Blackest Ever Black, que no sólo edita maxisingles en 12”, sino cd-r’s y mixtapes, Tropic of Cancer, Regis o los más advenedizos Young Hunting (que bien tenían ya un anterior elepé en Agenda Recordings) y Blak Rain (abran los ojos), han publicado también distintas referencias en su creciente catálogo.

Raime - We Must Hunt Under The Wreckage Of Many Systems [Edit] by Blackest Ever Black
Tropic of Cancer - A Color [Blackest Ever Black, 2011] by Blackest Ever Black
Conviene recordar también el esfuerzo de Mordant Music (Ian Hicks) y su sello del mismo nombre donde hemos visto asistidos proyectos también importantes como el de Shackelton, Cosmic Dennos Greenidge, Mr. Maxted, o los más recientes Vidicatrix y Ekoplekz. Y repasar algunos otros más aquí abajo par los que quieran zambullirse y explorar. Entre ellos podemos citar a Robert Disaro y a su sello, Disaro (a pesar de los pesares, son algunos), con proyectos asociados con el witch-house que van desde Salem a oOoOO o Mater Suspiria Vision pasando por Water Borders; Desire, de Jerome Mestre, con trabajos editados de The Present Moment, Joie Noire, //Tense//, Ike Yard, Project Komakino, Jewels of the Nile, Der Ventilator o Demontré; Phantasma Disques, de Cosmotropia de Xam; Tri Angle, de Robin Carolan, con oOoOO, Balam Acab, Holy Other, How to Dress Well; Mannequin Records, de Alessandro Adriani, con trabajos de Newclear Waves, Mushy, Octavius; Wierd, de Pieter Schoolwerth, con referencias para Xeno & Oaklander, Plastic Flowers, Martial Canterel, Frank (Just Frank), Led Er Est; Clan Destine, de Carl Richards, con The KVB, Ela Orleans, Party Trash, King Dude, ASSS o Meddicine; Todd Brooks, de Pendu Sound Recordings, con trabajos de aTelecine, Chelsea Wolfe, White Ring o Mater Suspiria Vision; entre otros. Y, no tan lejos, sellos como Minimal Wave, de Veronica Vasicka; Captured Tracks, de Mike Sniper; LTM, de James Nice; FLA, de James Wing y Tara Tyson; Heartworm Press, de Wisley Eisold (Cold Cave); DiscError, de James Aparicio y Ciaran O’Shea; Italians Do It Better, de Mike Simonetti, AMDISCS, de Rado Zrubec; o Not Not Fun y 100% Silk de Amanda y Britt Brown. U otros como Hospital Productions, Dirter, Hydra Head, SVN SNS, Southern Lord Recordings o Aurora Borealis.
Y se hizo de noche. Y de noche sonó el beat. Y el beat era obscuro. Larga vida al tec(h)no.
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Porque siempre ha estado ahí, saciándonos, y merece ser mencionada en un momento en el que goza especialmente de protagonismo y calidad en la orbe de lo independiente y lo contemporáneo. Porque la música electrónica no sólo NO murió, sino que a día de hoy aviva los contextos musicales más plurarles y los fundamenta. Porque siempre nos interesó lo obscuro. Porque conviene, es más, es preciso, tener un pie siempre en el otro lado.












