5 julio, 2011. Por

Fasenuova

A la quinta hoguera
Fasenuova quema el sonido en A la quinta hoguera, publicado por Discos Humeantes
Fasenuova

Vamos a bailar a la noche. Masas oscuras hacen de bosques. Montes negros devoran el cielo. Y entre tú y yo fluye la luz de la noche.

 El catálogo que va formándose progresivamente en Discos Humeantes desde su nacimiento en 2008, viene definiendo un interés por lo subterráneo en los lugares más escondidos de lo indie a nivel nacional y manifiesta la necesidad de la existencia de este tipo de sellos que cobijan, amparan y visibilizan estos proyectos (no) huérfanos de la última camada del pop no visto (no oído, no consumido). Pop, entonces, entendido en el sentido más potencial de la palabra y por eso también portador de esa veritas esencial de lo independiente. A poco que afine uno la vista lo que encuentra en este catálogo del sello ovetense son, fundamentalmente, proyectos de nuevo indie-surf-punk instantáneo, pop mutado en garage dadá del trópico, ruido, imperfección hedonista, ímpetu retro-innovadora, fuzz-folk, ligereza post-punk y una herencia esencial de los mejores hitos de(sde) los ochenta patrios (desde Parálisis permanente, Derribos Arias, La Mode o La dama se esconde a Décima Víctima y más allá). Como para no estar satisfechos con lo nuestro, manda cojones. En un conjunto preponderante de formaciones paridas de vientres escacharrados de indie lo-fi chatarreros, en el sentido más desenfadado y desprejuiciado, y por eso con la entonación más fresca y potencialmente consumible de la palabra, donde encontramos los por aquí ya citados Mujeres, Caballo Trípode, Juanita y los feos, Chiquita y Chatarra, pero también Veraneas, Los Plátanos, Las NursesLos Daggers, Los Steaks, Fabuloso combo, etcétera; destaca desde la órbita en la que solos gravitan, en ciclones abstraídos de paisajes industriales que son abducción magnética, los de Mieres, Fasenuova. Un dúo que ya manifiesta desde su propio nombre ese acceso a un estado fásico nuevo (al que postran) desde el que emiten, y también proyectan concatenadas, esas masas oscuras que tanto versan en lo voltaico de una piroelectricidad estática, erizante, densa, industrial, desollada, también punk, aunque notablemente nocturna y espástica, hipnótica; que acaban de publicar A la quinta hoguera, un grito ritualista, pagano, donde arden, provistas de una incandescencia inagotable, siete ascuas inconsumibles. 

Roberto Lobo y Ernesto Avelino, el dúo prófugo tras Fasenuova, llevan pergeñando y ensayando sobre la experimentación electrónica desde hace varias décadas y bajo identidades varias como Equipo Estético Étika Makinal, con diversos colaboradores, Hegemonía y Goodbye, que verían reeditados parte de su bagaje en Silvox Records hace un par de años y después del split con Angel Dust. Maceran así el sonido que embruja desde el hollín A la quinta hoguera. Quizás sea por la tradición minera y siderúrgica, industrial, de su Mieres natal, y de una inevitable carga eléctrica-orgánica telúrica, tectónica, mineral, que en ellos penetra y que vierten purgativa y necesariamente en clave de una lírica mugrienta, radioactiva y sucia. Quizás. En cualquier caso, lo que sí tenemos claro es que el hipnotismo de líneas de bajo que son loops absorbentes hacia fugas que culminan en aullidos y desgarros vocales de su romanticismo electro, generan un idóneo espacio imantado para la estrangulación de sintes y cajas de ritmo analógicas con las que brotan esos epilépticos versos reiterados en la acidez electrotécnica de sintes que arpegian el agudo máximo desde el grave mínimo. El que sobrevuela un tecno arcaizante, proto-industrial que se desgarra y rompe en ritmos de contundencia y deconstrucción hipada constructiva. Uno que visita Rojo y Negro Stendhal, drones y analógicas espirales anabólicas que regurgitan tras el borbollón magmático humos carbónicos, mercurio hirviendo y cobalto rojo y loco que incitan trances bailados a los que somos constantemente invitados desde gritos punk de radiación permutable y poesía negra antes que pop. Versatilidad gélida e histéresis magnetoquímica que transbordan a estados de abandono consciente haciendo del sonido una mediación entre cielo de noche y lava de rocas ígneas y plutónicas sobre la que flota inspirada una protagónica voz. Con ecos de los Silvania más abstractos e industriales, Throbbing Gritsle, Esplendor Geométrico o Cabaret Voltaire, los asturianos rodean en descripciones narrativas románticas, neogóticas, dadaístas y futuristas humeantes. A la quinta hoguera. En las minas de nieve. De dónde vendrán, de dónde vendrán. Uno, solo en la cumbre del cielo. Dos, echado en el lago. Tres, de árboles nuevos. Cinco, azul y gigante como sus ojos. De dónde vendrán, de dónde vendrán. Vienen de Mieres y ya verán. 

*Puedes descargarlo de forma gratuita aquí o, como deberías hacer, comprar uno de los 500 ejemplares del 12” aquí.
**Gracias a Montaña Sagrada podrás verles en directo en la sala Nasti de Madrid el próximo 08.07 a las 22h. y por sólo 8€.

Fasenuova

+ INFO

Artista: Fasenuova

�lbum: A la quinta hoguera

G�nero: EBM, dark-ambient, electrónica industrial

Discogr�fica: Discos Humeantes

A�o: 2011