5 mayo, 2015. Por

Supergrupo

Sólo ellos podrán salvarnos
Entrevistamos a Supergrupo, o la nueva mutación unida de Aviador Dro, L-Kan y La Monja Enana
Supergrupo

Tienen trajes de manufactura doméstica, maquinolas de alta tecnología y son muchos. Puede que parezcan inofensivas, pero es el último órdago a grande que nuestro tecnopop estatal lanza para combatir los grandes males tanto de nuestra sociedad como del circuito musical y cultureta con remedios mayores.

Se trata de Supergrupo, o aquella mutación intravenosa que más de diez años atrás se ponía en circulación con un primer clamor de unidad que, ahora, vuelve a encontrar a Aviador Dro, L-Kan y La Monja Enana trabajando juntos y revueltos en Crisis de Autonomías Infinitas, una nueva colección de canciones en las que el tripartito bucea por la cultura freak, la crítica política, la canción petarda y el manual de maniobras tecnopoperas definitiva.

Nos reunimos con tres de ellos, representantes de L-Kan, Aviador Dro y La Monja Enana, correspondientemente, pocas semanas después de lanzar su nuevo disco y a escasas semanas de celebrar la tecno-fiesta que liarán el próximo viernes 22 de mayo en el Ochoymedio. Y esto nos dicen:
Entrevista: Alan Queipo


Notodo: Cuando empezasteis con aquella primera versión del proyecto hace más de diez años aparecisteis como opositores de la cultura triunfita, de alguna manera. Ahora parece que el nuevo aliciente es la cultura hipster. ¿Fue la principal motivación o cuál fue la principal motivación?
Belén Chanes:
No, lo que motivó el reinicio fue, como suele pasar, una casualidad. Nos preguntaron por el 25 aniversario de Siroco a L-Kan si hacíamos algo, y como somos dados a liar a la gente, dijimos que por qué no hacíamos otra vez la Mutada, y a todos les pareció muy buena idea, hicimos dos fechas en Siroco y nos lo pasamos muy bien: fue una mutación mayor que la primera porque entremezclamos mucho más todo sobre el escenario y estábamos muy presentes todos casi todo el rato, que con respecto a la anterior había estado todo más divididos. Y nos lo pasamos tan bien que planteamos la idea de sacar un disco para irnos a México con todo lo que ganásemos (risas) No, pero decidimos hacer un disco de una manera lo más rápido posible, sin dejar pasar meses buscando una discográfica porque hubiera perdido fluidez.
“De las ideas que teníamos cogimos las más descabelladas y decidimos sacar un disco, que es totalmente inapropiado y no tiene ningún tipo de sentido ”
NTD: ¿Y ahí os pusisteis a buscar ideas, conceptos, para darle forma al disco?
Servando Carballar:
Las ideas siempre nos sobran, así que era más un trabajo de descarte (risas). De las 2500 que reunimos, más o menos, cogimos las más descabelladas de todas y decidimos sacar un disco, que es totalmente inapropiado en estas fechas y no tiene ningún tipo de sentido. Y del mismo modo que el establishment de los triunfitos de hace doce años nos llamó la atención, ahora vemos a la gente muy seria dejándose crecer la barba, y vimos algo así como la señal de Batman en el cielo, y decidimos que hay que reírse de uno mismo y de todos los demás y dejarse de historias.

NTD: Y en ese camino os encontrasteis con un nombre que parece increíble que nadie lo haya registrado antes. De todos modos, cualquier periodista que redacte la noticia de un grupo formado por L-Kan, Aviador Dro y La Monja Enana sí os consideraría un Supergrupo. ¿Vosotros sentís que lo sois?
Juan Alonso:
Lo de Supergrupo integra tanto la etiqueta fácil de banda-de-bandas como la concepción estética que tiene con la relación del universo de los superhéroes, que está muy presente en todo el proyecto.
B.C.: Lo hacíamos todo tan rápido que prácticamente todas las primeras ideas que poníamos sobre la mesa, desde llamarnos Supergrupo a hacer la versión que sea, nos parecía todo perfecto.
S.C.: Mentira, Belén lo tenía todo planeado, es un genio del mal y lo tenía todo armado desde hace muchos años (risas). Incluso viajó en el tiempo para convencer a nuestros padres para que nos criasen de una manera determinada.
J.A.: Nos estuvimos fijando, y en Spotify hay otro grupo que se llama Supergrupo que es Supergrupo Colombia, algo así como una orquesta colombiana de cumbia, pero no creemos que nos vayan a decir nada.
“Si estás haciendo música o cualquier clase de comunicación estética hoy en día estás haciendo política, aunque lo hagas con sentido del humor ”
NTD: Escuchando el disco es bastante armónico con la idiosincrasia de cada uno de los tres proyectos que integráis Supergrupo: el concepto mutante de Aviador Dro, las letras de L-Kan, la veta sintética de La Monja Enana… ¿tenías claro cómo repartiros el trabajo de cara al disco?
S.C.:
En esta ocasión hemos trabajado más como un grupo que la otra vez. La primera Mutada fue un encuentro, y en el disco teníamos las canciones compuestas de antes cada grupo. En este caso, sabíamos lo que queríamos, y habíamos funcionado tan bien como banda después de los conciertos en Siroco, que queríamos aprovechar la sinergia de los once, la facilidad para hacer bases de manera colectiva.
B.C.: Sabíamos que queríamos meter canciones nuevas, hacer versiones de cosas un poco freaks e inesperadas y revisitar canciones nuestras cantadas por todos. Teníamos claro que queríamos que esos tres bloques formaran parte del disco.
S.C.: Una mezcla de West Side Story con 2001: una odisea del espacio y El Rey León.

NTD: ¿Teníais claro que no queríais que hubiera un líder concreto?
S.C.:
La líder absoluta es Belén, sin ningún tipo de duda (risas). Nosotros estamos trabajando en la sombra para ella.
B.C.: ¡Qué más quisiera yo! ¡No me hacen ni caso! Es un liderazgo muy cutre y frustrado (risas).

NTD: Quizá son cosas mías, pero en algunos momentos suenan referencias por ahí que no son tan explícitamente propias de ninguno de vuestros grupos, incluso en canciones como Me gusta mutar me recordáis a Paco Pil y a la Ruta del Bakalao (risas). ¿Os habéis fijado en otras referencias para volcarlas en el disco?
B.C.:
Puede ser que tanto en los últimos años como en toda nuestra trayectoria como músicos nos hayamos fijado en cosas y las hayamos incorporado a nuestra manera de componer y trabajar la producción de los discos, e inevitablemente se hayan volcando ahora en Supergrupo, pero referencias ad hoc para este disco no hemos tenido tiempo de buscar.
J.A.:
Nosotros en La Monja Enana, por ejemplo, funcionamos de una manera muy básica: Ana canta y yo hago las bases. Pero en Supergrupo, donde entra otra dinámica, más de grupo, si se quiere, sí que piensas un poco en salirte de tu zona de confort, te exiges a acoplarte tanto a lo que hace el otro como a lo que te está pasando para que trabajes en ello, y sí que hay una vuelta de tuerca diferente con respecto a cómo trabajamos en cada grupo, yo creo.
S.C.: Cuando empezamos a escuchar a L-Kan nos venían a la cabeza bandas como Grupo Sportivo o B-52’s, que son tremendamente pop pero con un sentido y un criterio; y esto creo que es como la superbanda de todos esos subconceptos que podemos representar cada uno de los grupos de manera individual.
B.C.: No es premeditado que hayamos pensado en sonar a algo en concreto, pero sí éramos conscientes que en vez de parecernos a algo queríamos más bien cambiarlo mucho, como en las versiones que hacemos de Michael Nyman o Leño.
“Hay que reírse de uno mismo y de todos los demás ”
NTD: Una de las frases que más se está comentando es “sálvese quien Podemos”. También hay una referencia política en el título, Crisis en Autonomías Infinitas. Si bien no es un disco político, sí que hay cosas orbitando. No sé si ese espíritu de tripartito ayudó a que queráis hacer algún tipo de referencia política.
S.C.:
Lo que no nos gusta son los status quo. Llega un momento en el que miras la escena y lo que funciona son clones de Los Planetas o similares; y nosotros con ninguna de nuestras bandas hemos jugado nunca a ese juego: hacemos lo que nos gusta independientemente de que esté de moda o de que les guste a los demás…
J.A.: ¡Y así nos va! (risas)
S.C.: Sabemos hacer lo que sabemos hacer y lo hacemos no porque ganemos dinero con ello, sino porque sentimos la necesidad de hacerlo. Y sí que hay una analogía política en ello: la política se ha destrozado a base de manierismo y de estar siempre los mismos haciendo las mismas cosas, quitando el dinero a la salud, la educación y la cultura, y jugar con la idea de que los triunfitos de hoy en día a lo mejor son los partidos políticos.
B.C.: Por muy grupo poco político que te quieras considerar es muy difícil que vivas completamente al margen o que no te salga ni una pequeña referencia, porque es algo que surge espontáneamente.
S.C.: Si estás haciendo música o cualquier clase de comunicación estética hoy en día estás haciendo política, aunque lo hagas con sentido del humor.
“Para tener una serie de modelos, aunque sean fantásticos, la mejor manera de mejorar cada día es intentando ser un superhéroe ”
NTD: Pero sí que hay muchos artistas que quieren dejar clara la separación entre arte y compromiso político.
B.C.:
Estás diciendo mucho si haces eso, y estás posicionándote en un sitio de no mojarte nada, y eso también es una opción política, y más hoy en día. No es que no estén mezclando, es que están eligiendo sin supuestamente elegir. Yo tengo muchas ideas políticas y una ideología muy clara, pero sí que es verdad que a mí no me resulta fácil hacer una letra de corte político porque el tipo de letras que hacemos en L-Kan me resulta muy difícil decir cosas tan claras y explícitas.
J.A.: En este disco la canción más política es Hashtag, que es de Aviador Dro
B.C.: ¡No, todas las canciones están firmadas como Supergrupo, todas son de todos! (risas)
S.C.: De alguna manera siempre estamos tocados por las noticias del día a día, y más en el ambiente cultural después de medidas como las del 21% de IVA, en las que nuestros gobernantes fueron a arrasar y destruir todo lo que conduzca a la educación y cultura individual; pero tampoco tenemos por qué estar redundando en el mensaje político continuamente: estamos haciendo algo que es lúdico y estético al mismo tiempo, y no quiere decir que no tienes que usar el cerebro para escuchar las canciones de Supergrupo, pero tampoco tenemos por qué estar diciendo todo el rato: “¡Libérate de tus cadenas!”

NTD: La parte de mayor peso estético de Supergrupo es, como decíais, esa referencia a los superhéroes, como si fuerais una especie de Liga de la Justicia tecnopopera. ¿Buscasteis referentes de superhéroes de cómic para “mutar” cada uno en un personaje concreto?
S.C.:
En Aviador Dro siempre hemos estado muy influenciados por los universos del mundo del cómic; de hecho, Nuclear sí está basado en Mundo mutante de Richard Corben, y nuestra trayectoria siempre ha ido en paralelo entre música y cómic: nos dedicamos también a ello desde Generación X (NdeR: una de las tiendas especializadas más importantes del país). También nos gustaba el paralelismo del superhombre, porque los superhéroes están ahí para defender la justicia y los valores, como los “caballeros andantes” de la actualidad. Siempre he pensado que para tener una serie de modelos, aunque sean fantásticos, la mejor manera de mejorar cada día, es intentando ser un superhéroe.
“Si un artista decide no posicionarse políticamente, ya lo está haciendo: eso también es una opción política ”
NTD: Pero no tenéis un alter ego dentro de Supergrupo, como si jugarais a un juego de rol…
B.C.:
Nosotros en L-Kan somos como personajes de cómic en sí mismos, y la actitud que tenemos es muy de muñeco-viñeta, y tenemos como nombres que son M Kan (Javier Marugán), L Kan (Luis García Morais), O Kan (Rafael Olav) y B Kan (yo, Belén).
S.C.: Nosotros tenemos nombres de batalla en Aviador Dro: Arcoiris (Marta Cervera), ATAT (Ismael Contreras), CTA102 (Alejandro Sacristán), Genocider F15 (Mario Gil) y Biovac N (yo).
J.A.: En La Monja Enana tenemos el mundo del cómic más inexplorado, nos van más las historias paranormales y la literatura pulp como mayor acercamiento a ese mundo.
B.C.: A mí lo que me pasa es que no hay una superheroína a… mi altura (risas). Quiero decir que el mundo de los superhéroes es bastante machista, como reflejo del mundo real. Y no acabo de encontrar una, y eso que he estado buscando.
S.C.: Hay alguna, como Wonder Woman
B.C.: Sí, pero tuvo sus etapas, también.

NTD: Los tres grupos lleváis muchos años en esto del pop electrónico. ¿Veis que ahora es un buen momento para el tecno, el electro o el synth-pop, habiendo tantos referentes populares y logrando trascender el circuito underground en algunos productos; o no lo vivís así?
B.C.:
No digo que no haya proyectos a los que no se les esté prestando atención, pero creo que si lo comparamos con productos de guitarras o de pop-rock más clásico actualizado al indie, sigue habiendo una brecha bastante grande. Creo que el electropop ha vivido tiempos mejores. De hecho, la versión-adaptación libre que hemos hecho del No se vende el rock and roll de Leño a nuestra No se vende el tecnopop creo que es bastante adecuada ahora mismo (risas).
“Supergrupo integra tanto la etiqueta de banda-de-bandas como la concepción estética del universo de los superhéroes ”
NTD: ¿Cuánta vida auguráis para Supergrupo? ¿Ha llegado para quedarse o volverá a tener ese carácter efímero?
S.C.:
Aunque mantengamos nuestra actividad individual como grupo, mientras tengamos cosas que hacer y nos divirtamos, no tiene por qué terminar, no hemos puesto fecha de caducidad.
J.A.: En la primera Mutada tampoco habíamos puesto un fin predeterminado. Simplemente hicimos lo que teníamos que hacer y nos fuimos cada uno para su casa. Y ahora hemos quedado como si no hubiesen pasado doce años.
B.C.: Yo creo que es guay, después de tanto tiempo desde que empezamos con cada uno de nuestros grupos, tener un impulso externo; te hace estar más activo.
S.C.: Haces las cosas con otra ilusión, coges un segundo aliento. De repente, canciones como Corazón de batidora, que es muy antigua, tiene más de treinta años y que nunca llegó a editarse oficialmente como canción del Aviador Dro porque nos quedaba o muy blanda o muy pop o sin garra, y aquí sí adquiere cierta entidad y lo que estuve esperando durante décadas que quería que sea.

NTD: Los que no pudimos ver esos dos conciertos en Siroco, ¿qué podremos ver en el Ochoymedio el próximo viernes 22 de mayo?
B.C.:
El concierto está concebido como una tecno-fiesta, y aunque lo principal es el concierto, donde tocaremos casi todo el disco y otras canciones de nuestra historia con los once músicos en el escenario casi todo el rato; habrá una grabación del directo en 360º, que será la primera vez que se hace; habrá un aplausómetro…
J.A.: Habrá una máquina en donde la gente se pondrá delante y le dirá qué superhéroe es; queríamos hacer un after party con canapés mutantes; una pinchada retro; algún invitado sorpresa…
S.C.: Lo de la grabación del directo en 360º es una manera de adelantarnos a lo que viene. Parece que lo más de lo más en gadgets tecnológicos será el regreso de la realidad virtual a los sistemas caseros de ordenadores y consolas con nueva generación de gafas de inmersión, y una de las ideas que teníamos era avanzar en este terreno, y hacer una grabación del directo en 360º de manera que la gente que no tenga capacidad de asistir o quiera volver a vivirlo pueda hacerlo desde dentro del concierto: una cámara central grabará en esférico, y con unas gafas podrás verlo con la visión completa, mirando adelante o atrás, viendo nuestros movimientos…
“Hay una vuelta de tuerca diferente con respecto a cómo trabajamos en cada uno de nuestros grupos ”
NTD: Al final será como Supergrupo: la película, como hicieron en Operación Triunfo antaño: ¡se da la vuelta la tortilla! (risas)
S.C.:
Queremos una experiencia más interactiva, y aprovechar como somos superhéroes y tenemos acceso a los últimos gadgets, hacer algo que nuestros fans puedan disfrutar para la posteridad. Es un experimento más, y en una banda de once personas creo que será especialmente divertido.

NTD: ¿Cómo gestionáis el hecho de ser once sobre el escenario? ¿Os sentís como una orquesta sinfónica tecnopopera?
B.C.:
Si lo hemos podido hacer en Siroco, que era como meter dos elefantes en un 600, podremos hacerlo (risas).
J.A.: Tenemos todavía varias semanas para buscar hueco a ver cómo lo gestionamos.

NTD: ¿Qué podéis contarnos de la actividad de cada uno de vuestros grupos?
J.A.:
A La Monja Enana lo de Supergrupo ha servido para sacarnos un poco del letargo, porque llevábamos dos o tres años más apagados: Ana está en Barcelona y yo en Madrid, y sin haberlo dejado nunca sí que estaba más aparcado, y esto ha servido para demostrarnos que nos divierte mucho tocar, así que a ver qué se nos ocurre.
B.C.: En L-Kan teníamos la idea de sacar un nuevo disco, porque teníamos ya unas cinco o seis sin editar y con hacer otras cinco o seis ya teníamos disco, pero nos hemos liado con esto así que se vuele a disipar la idea; pero sí que tenemos intención de reunir lo que no está editado y hacer algo más y sacar algo, pero no sabemos cuándo ni cómo.
“Queríamos meter canciones nuevas, hacer versiones un poco freaks e inesperadas y revisitar canciones nuestras cantadas por todos”
S.C.: Nosotros siendo fieles a nuestro propio Manifiesto de la Música Aumentada, que decíamos que como Aviador Dro no íbamos a sacar nunca un disco porque consideramos los discos como irrelevantes, empezando a carecer de sentido y siendo una cosa más fetichista y decorativa, puramente objetual, y estaríamos contradiciéndonos sacando un disco. Creemos que si un músico quiere estar en los tiempos que corre debería buscar las posibilidades multifacéticas que te ofrece la tecnología de hoy en día, como el vídeo de 360º que vamos a hacer en Supergrupo. A mí me da mucha rabia que se diga que la música está en crisis: ni mucho menos, los grupos llevamos 12.000 o 15.000 años tocando en todo el mundo y los discos han sido un accidente de cincuenta o setenta años, y lo que tenemos que utilizar es la capacidad de hacer crossover con otras artes y posibilidades tecnológicas. En 2012 hicimos La voz de la ciencia, un disco de divulgación científica con libro y conferencias sobre ciencia; y nuestra próxima idea es desarrollar una especie de gran artefacto multi-tarea en donde hace música, webserie, cómic, algún componente transmedia, y relacionarlo con los años 80 pero viendo qué pasaría en el aniversario de Aviador Dro dentro de setecientos años. Una especie de ópera-transmedia muy ambicioso que probablemente nos lleve más de media vida.

B.C.: Al final el disco es una excusa para poner en circulación el proyecto, y aunque la gente escucha música en otros sitios parece que sigue haciendo algo de falta que exista el disco.
S.C.: Es la focalización de las nuevas ideas de un grupo en un eje central, que puede ser un disco o un monolito.

NTD: ¿Y no os planteasteis no sacar disco, teniendo tan claro el poco apego que tenéis al disco?
J.A.:
Es que al final te hace falta todavía un presskit, y la gente sigue necesitando un disco para que el proyecto se entienda como una entidad en funcionamiento. Quizás en la próxima Mutada repartimos comprimidos en pastillas y así la gente ya podrá escucharlo, pero ahora mismo sigue siendo necesario dentro de la dinámica de la industria.
B.C.: Donde realmente se escuchan los CDs es en los coches, o al menos yo.
S.C.: Y como posavasos. Es como un sello de autorización que certifica que existes: has llegado a la meta y te han dado un diploma.

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