30 noviembre, 2015. Por

Justin Bieber

Purpose
Justin Bieber publica Purpose, su mejor álbum hasta la fecha y un metódico alegato neourban
Justin Bieber

Lo odias. No entiendes ni su éxito ni su supuesto sex appeal. No sólo te parece un gilipollas, sino que apenas eres capaz de cantar un octavo de canción de cuando parecía una niña imberbe (aquella Baby), con lo que su estratosférico éxito te resulta aún más injustificable. No te crees su faceta de chico Disney rebelde, trasnochado y casi como una imitación devaluada de lo que sí consiguió Miley Cyrus desde unos meses antes que Bangerz a nuestros días. Puede ser que Justin Bieber sea uno de los símbolos del dólar más fáciles de denostar de la industria musical en los últimos años (y eso ya es mucho decir), pero también es una de las vías de acceso de la canción post-adolescente y ultra-comercial a nuevas formas de pop urbano. Igual vamos a tener que aplaudir a este tontolaba. Qué putada.

Así lo demostró en el no tan bien considerado Journals que publicó el año pasado, un disco de transición entre Believe y el que aquí tratamos, considerado como una serie de descartes menos efectivos comercialmente pero en el que Bieber intentaba abrir paso a través de un cancionero que, lejos de ser hit-dependiente, resultó un pelín pretencioso, sin lograr calar tan profundo en la crítica como sí consiguieron discos de la talla del Bangerz de la mentada Cyrus o, más atrás, el Circus de Britney Spears, el I Am… Sasha Fierce de Beyoncé o el Justified de Justin Timberlake. Puede que Purpose sea el álbum que Justin Bieber necesitaba para reivindicarse como un intérprete de futuro, abriendo su música hacia un terreno más amplio, menos adolescente y menos radioformulero que el público que cosecha… siempre que ese público no siga odiándolo e identificándolo como el demonio. ¿Lo conseguirá?

Como mínimo, merece una oportunidad. Y es que su nuevo y horondo cancionero, con casi dos decenas de canciones y más de una hora de duración en su versión deluxe, es uno de los discos más completos de este curso en lo que a música urbana de rango amplio de la temporada. Y aunque tenga momentos ñoños para contentar a sus fans gritonas de primera fila en algunas leves canciones a piano con pretensión de Adele (Purpose o Life is Worth Living) o con canciones que parecen de algunas de sus producciones antiguas (Been You suena a lo que le gustaría sonar a Abraham Mateo), el cancionero prácticamente no falla.

Así lo deja claro en canciones que van desde la balada r&b (Love Yourself), la autotunera EDM negra (Children, Get Used to It o Company podrían haber sido dos de los mejores singles de lo nuevo de Disclosure), la reinvención del reggaetón por la vía de las producciones negroides (Sorry), los acercamientos a la indietrónica de Owl City (What Do You Mean?), se pone sensual, confesional y decide dónde echar la carnaza (All in it), se acerca a la dark wave más incidentalmente urbanita (Trust) o hace explícitas alianzas con los reyes del trap comercial (Skrillex y Diplo, alias Jack Ü, en una de las canciones del año: Where Are Ü Now), con un mito del rap old school (Nas, quien aporta su voz a We Are en la canción más Eminem del disco), con su posible nueva novia (Halsey, una superdotada del electro r&b con quien combate en The Feeling) o con dos de los símbolos centrales del nuevo hip-hop, como Big Sean (con quien canta a pachas un medio tiempo urban-folk como No Pressure) o Travi$ Scott (con quien bucea entre graves programados y un falso rap de club nocturno en No Sense). Tú eliges: sigues tuiteando sobre sus tonterías o te pones a cantar sus canciones.

Justin Bieber

+ INFO

Artista: Justin Bieber

�lbum: Purpose

G�nero: Neourban

Discogr�fica: Def Jam

A�o: 2015