El pop de alto voltaje emocional y sonido épico ha vivido una segunda mitad de la década excelente, con una cosecha de grupos abundante y de calidad. Todavía no está muy claro si U2 tienen relevo, pero nos lo hemos pasado pipa con los discos de Editors o Arcade Fire, por ejemplo. La tónica general entre estos aspirantes a estrellas del rock de estadio ha sido la de dar lo mejor de sí mismos en el primer álbum. Luego han estado girando alrededor de ideas ya expuestas. Una de las escasas excepciones han sido The Maccabees, que con sus dos trabajos han dibujado un camino en progresión ascendente y regular; sin bajones, tropiezos o giros que despisten. El último, Wall of Arms, se editó el pasado mes de mayo. Un álbum en el que se les ve más decididos, profesionales y ensamblados. Once canciones que suenan con más entidad, producidas por Markus Dravs, que se encargó de los controles del Neon Bible de Arcade Fire.
Cuando publicaron Colour It In (2007), en las entrevistas parecían muy preocupados por dejar claro que les quedaba mucho por aprender. Pero estos chicos de Brighton deben procesar la información con mucha rapidez, porque en dos años se les ve mucho más maduros. Orlando Weeks, el vocalista, tiene una voz muy personal y envolvente que recuerda al Mark Hollis (Talk Talk) menos ensimismado. Él da un encanto especial a las grandes canciones (Love You Better, No Kind Words) y a los temas con el piloto automático (Young Lions, Dinosaurs, Kiss and Resolve), que aún así están por encima de la media del pop inglés que ha copado las listas de éxitos en los últimos años. Su música funciona, y motiva pensar que lo de The Maccabees es una carrera de fondo en la que ofrecen más alicientes y mejores ideas con cada nuevo disco.
Artista: The Maccabees
Álbum: Wall Of Arms
Género: Pop-rock
Discográfica: Fiction/Cooperative Music/Nuevos Medios
Año: 2009
