22 marzo, 2016. Por

Lewin

Hasta el infinito y más allá
Marwan, Conchita y Marino Sáiz comentan las canciones del álbum póstumo de Lewin
Lewin

Ojalá el firmamento tuviera una estrella menos desde que el destino decidiera ponerle un piso el espacio a Andrés Lewin. Fue el pasado 5 de enero cuando un cáncer fulminante se lo llevó para siempre, a sus apenas 37 años, sin permitirse el lujo de ver publicado su tercer y mejor álbum, La tristeza de la Vía Láctea, que mejoraba las singulares formas que el cantautor hispano-argentino ya había demostrado en Agencia de viajes y Animales y aeropuertos.

Ocho años de distancia entre un álbum y otro que, ahora, dotan aquel significante original de las canciones en un nuevo significado, mucho más eterno y sensible. Así quedó claro el pasado miércoles 16 de marzo, cuando en la madrileña sala Galileo Galilei buena parte de sus amigos presentaron el disco que Lewin no pudo.

Ahora, con el disco en la calle resonando para siempre, Conchita, Marwan y Marino Sáiz, tres amigos y referentes del circuito de la canción de autor estatal, comparten palabras, visiones y recuerdos, acerca de tres de las diez canciones que forman parte del histórico, tercer y último disco del malogrado músico.

Iluminados (Conchita)
He tenido la suerte de cantar con Lewin este tema. Quería hacer un video los dos bailando. Para mí ha sido como un regalo que me hizo antes de irse… y ahora ha alcanzado otra dimensión. "Van a quedarme muchas cosas que decirte…. pero esta despedida es imperfecta…"
Lewin tenía una forma especial de contar las historias tristes. Este tema habla de una despedida, pero te dan ganas de bailar escuchándolo.
Recuerdo perfectamente como bailaba él en el estudio escuchándolo. El estribillo de ese tema no era ese, mezcló dos temas que tenía y nació Iluminados. Recuerdo que estuvo días buscándole un estribillo a esa estrofa… no le gustaba el que tenía. Y lo tenía delante, estaba feliz con el resultado. El tema es redondo, de hecho cuando termina quieres escucharlo una y otra vez.

Tu perro (Marwan)
A Lewin siempre le gustaron las canciones en las que se viera reflejada mucha gente, canciones que resumían un sentimiento colectivo, un lugar común por el que todos hubiéramos pasado. Lo hablé con él en numerosas ocasiones. Siempre me decía apasionadamente que para él eso era el arte, representar en una obra un sentimiento universal, algo que todos hubieran sentido o padecido. Ese es el caso de Tu perro, canción en la que define una situación vivida, supongo, que por todos nosotros. Hombre o mujer que ama a hombre o mujer que solo le ofrece amistad. Todo un clásico, típica situación que viven adolescentes, jóvenes, adultos y sexagenarios. Da igual, no hay distinciones de edad. Esta realidad nos puede golpear en cualquier momento y dejarnos el corazón en el cubo de la basura porque lo que recibes nunca es lo que esperas, porque todo lo que das (que suele ser mucho para enamorar a la otra persona) es respondido con simple cariño y no con un corazón envuelto para regalo.
Aquí Lewin lo relata con una canción marca de la casa, mezclando ternura y humor a partes iguales, como hizo en numerosas obras suyas. Todos los cantautores que lo conocíamos sabemos que era el mejor en esto, que nadie como él era capaz de sacar la parte humorística al drama y dotarlo a la vez de profunda ternura, saliéndose de las visiones típicas que otros artistas suelen ofrecer, más hacia un tono o hacia el otro. Él los unía, juntaba los dos polos como nadie. Así representa al chico enamorado como el perro fiel, como el amigo que la otra persona quiere que sea, siempre a disposición de lo que el otro requiera, siempre dispuesto a servir sin recibir aunque eso le provoque tristeza y le deje la autoestima hecha puré. Puro Lewin.

Este fin (Marino Sáiz)
Lewin tiene muchas obras maestras pero para mí, esta es su OBRA SUPREMA.
La primera vez que escuche Este fin entendí que la belleza no es relativa.
La belleza es la sencillez y la entidad que tienen todos los demás de Andrés Demian.
Este fin es la expresión máxima del dolor por la pérdida de un ser querido. En aquel momento su madre, y ahora, el mismo.
Este fin es la continuidad más perfecta del amor.
Este fin ya forma parte del universo, y en este disco ha encontrado el hueco que se merecía.
Querido Lewin, siempre te cantaré, porque me dejaste "tanto amor, que aquí dentro no se puede guardar".

Lewin