21 octubre, 2014. Por

Casi vírgenes

15 grupos a punto de debutar
Casi vírgenes, o 15 grupos estatales a punto de perder su virginidad... discográfica
Casi vírgenes

Puede que hayan hecho petting anteriormente, publicando algún single o EP, o que sean unos maduritos sexys que han dejado a su antigua novia y empezado un nuevo proyecto de vida, pero los quince nombres que os presentamos a continuación comparten ese carácter virginal, y primerizo al menos en lo que refiere a “debutar” formalmente con cada uno de sus proyectos.

Desde el proyecto paralelo del que forma parte de otro grupo al que lo dejó e inició nueva trayectoria hasta jóvenes veinteañeros que están poniendo en marcha sus primeras aventuras dentro de la escena estatal, estos son los quince casi-vírgenes que, a nuestro entender, lo van a petar fuerte en los próximos meses.


Alex Casanova
Heredero de la Corona de Tino Casal, Alex Casanova no es ningún Pequeño Nicolás: es posiblemente el mejor debutante de este curso. Vosotros todavía no lo sabéis, pero Antagonasia suena a disco definitivo para el sonido que rezuma el tecno-pop estatal. Y es que el gallego, a sus apenas 24 años y solo ante el peligro, combina hits para cuartos oscuros con referencias que pasean por el trash pop sintético de grupos como Objetivo Birmania, Loco Mía, Bananarama, Platino o Viceversa, el de la nueva escena synth-popera chilena y referentes bakalaeros estatales que van desde Joe Crepúsculo a Chimo Bayo. Esta sí.


Lucía Scansetti
Desde que se diera a conocer como vocalista de aquel proyecto viral que pusiera en marcha Carlos Jean para Ballantines, consumado en la canción Fight for Life, el fenómeno Lucía Scansetti no paró de crecer: su ascenso como una de las jóvenes reinonas de las redes sociales y las primeras canciones que ha ido colgando de su proyecto personal la han erigido como la principal heredera del trono femme folk-pop que hace algunos años crearon nombres como los de Russian Red o Anni B. Sweet. Ella, más cerca del melodrama pop a piano, de las voces cálidas, de los giros armónicos más orgánicos y de las cadencias negras que deja entrever en sus interpretaciones que del sonido folky ñoño, hace que la dilatada espera de la publicación de su primer disco (que, según parece, podría ver la luz el próximo año) impaciente a niveles tan altos como la sensación de tener a una chavala de 20 años con una madurez que le da varias vueltas en noria al grueso de músicos de la escena.


Deers
Sin lugar a dudas se han convertido en el grupo revelación de este curso. Su maratónico ascenso convirtió en pocos meses a las Deers en un dúo que pasó, casi sin ambiciones y en escasos meses, de grabarse con su webcam tocando versiones de sus grupos garageros favoritos a publicar sus primeras referencias en sellos internacionales; a montarse giras por Europa, teloneando en otros países a grupos como The Libertines (y se preparan para hacerlo con los Black Lips); y presentarse como un curioso híbrido entre el sonido de las Vivian Girls y el riot grrrl para post-adolescentes que hacen de la inocencia el nuevo ratón colorado. Al parecer, ya se están currando un LP para, a diferencia del grueso de grupos de género en España, asaltar el mundo como no pudieron hacerlo en su día las Aias.


El Coleta
En su momento, y antes de que tenga que competir por mantener su sobrenombre por encima de Pablo Iglesias, más de uno se lo tomó como un personaje trash dentro de la escena youtubera. Las críticas a sus rimas supuestamente débiles fueron mutando en la reivindicación de un género híbrido que, desde los parques públicos de Moratalaz, se inventó El Coleta: un rap castizo, un gran homenaje fraseado a la cultura quinqui de los 80, una fotografía del Vaquilla, Las Grecas y Los Chunguitos en el siglo XXI, un gran sampler de la rumba de barrios bajos y la cultura chabolista de hace tres décadas. Incluso su carácter huidizo dentro de la escena hiphopera estatal lo acerca más al nicho indie y al sonido underground que a las batallas de gallos. Después de Yo, El Coleta, esperamos como agua de mayo un álbum largo que trascienda más allá del underground macarrónico y ayude certificar que existe un hip-hop de nuestros barrios bajos y no de los americanos o franceses.


Farniente
Aunque no hubo un certificado de defunción formal después de dos álbumes brutales, todo parece indicar que Lüger no van a volver a los escenarios. Afortunadamente, uno de ellos, Rulo, quien se encargaba de tocar la batería en aquella epopeya kraut está a punto de debutar con su nuevo proyecto: una nueva alegoría del sonido mecánico, industrial, de los ritmos rectos, del rock electrónico futurista y las descargas sintéticas más factoriales. Llevan más de un año preparándolo, y el plástico del disco ya empieza a oler fresco.


Joshua Díaz
Querubín y batería en Hola a Todo el Mundo, y multi-instrumentista desde que tiene uso de razón, Joshua Díaz llevo tiempo dándole forma a su proyecto en solitario. Su alter ego como solista es una sana y nutrida evolución de La Casa del Árbol, efímero proyecto con el que editó un disco; aunque ahora abre más, si cabe, el paraguas sonoro: orbita entre el neo-folk espiritual, el romanticismo doméstico, la épica pop de Standstill, la canción de iglesia, la accesibilidad macarra-sensible de Leiva y el post-folk digital de Bon Iver o Juana Molina, entre otros. Sus Canciones grabadas en casa sirven como primer pistoletazo de un disco que, según parece, puede llegar a ver la luz en el primer semestre de 2015. Huele a nuevo puente inter-escénico e inter-generacional.


Paracaídas
Aventura en paralelo al de la actividad de los músicos, que militan en proyectos como Atención Tsunami, Incendios y Autumn Comets, entre otros, el carácter irregular que Paracaídas ha tenido en estos años de existencia trae buenas y nuevas noticias: el de Pensamiento de paz durante un ataque aéreo, el álbum debut que publicarán para Récords del Mundo con influencias de, según cuentan, Radical Face, Kings of Convenience, Codeine o Mark Kozelek, entre otros.

paracaídas from dariobasile on Vimeo.


Los Animales Superforros
No son de aquí, pero lo serán. Nos explicamos: en Argentina son un secreto a voces desde que hace tres años se dieran a conocer con Coplas, un EP que contactaba el folclore electrónico con el sonido de grupos como los Super Furry Animals; pero en España se darán a conocer por su nuevo material, que está a punto de ver la luz en nuestro país a través de Charco, la promotora que sirve como puente transnacional entre grupos de España y Latinoamérica. Una pérdida de virginidad total e internacional que, por lo que parece, iniciará un nuevo fenómeno argento-español después de lo de Él mató a un policía motorizado.


HUIAS
Hijos adoptivos de las conocidas sesiones de Valle Eléctrico, el dúo asturiano reconvertido a trío han ido poco a poco modelando un sonido que orbita en torno a las ondas más necrosas de la electrónica contemporánea y a nuevas-olas como la dark wave o el witch house con una solvencia y una capacidad innata para convertir el clubbing en ritual. Así lo demostrarán en Popular, el LP de debut que acaban de publicar a través de Sonido Muchacho y que se antoja como lo mejorcito que os podéis fumar dentro del circuito de electrónica underground estatal.


De la Puríssima
A caballo entre el cuplé y el vodevil de cabaret moderno, De la Puríssima se debate entre el homenaje y la rehabilitación del género folclórico de la España de principios de siglo XX y de divas como Imperio Argentina, Raquel Meller, La Fornarina o Sara Montiel. El proyecto lleva rodado (y bien rodado) desde hace años, pero aún no han publicado ningún material largo formal. Se espera que su dilatada promesa ceda y nos deje su primer álbum, a buen seguro tan híbrido y revolucionario como revulsivamente teatral.


Pianet
La versatilidad en plan bruto. Eso es lo que ha demostrado tener el tinerfeño Nauzet Hernández Delgado: pasar, en pocos años, de ser un reconocido cantante melódico y de corte latino en sus islas de origen (las Canarias) a comandar en la voz un proyecto de rock alternativo underground de querencia redhotchillipeppera como los extintos Lacara para luego alternar su labor como compositor de bandas sonoras e hilos musicales para programas de televisión de máxima audiencia (hasta hace poco en el de Ana Rosa Quintana) o acompañar en directo y en plan multi-instrumentista y hombre-orquesta a diferente tipo de músicos. Ahora, vuela también solo; y, como suele hacerlo, en una nueva dirección que hace aún más vistosa su currícula: Pianet, un proyecto en el que él toca y se graba todo y del que, de momento, ha dejado escuchar tres canciones que se pasean en una órbita folk-pop de manufactura melódica instantánea y tan cerca de Gotye como de Passenger, James Vincent McMorrow, OneRepublic o Edward Sharpe and the Magnetic Zeros, entre otros. Si sigue manteniendo esta dinámica creativa no sería raro verlo petando en unos meses radios tanto comerciales como alternativas con un álbum largo.


Los Nastys
Siempre iguales pero siempre distintos, Los Nastys llevan un año de flagrante actividad que, de momento, ha dejado dos primeros EPs que, además de servir como primera amenaza por convertirse en la reencarnación de la facción más salvaje del garage de la Movida madrileña, postularlos como uno de los alegatos más gamberros y recreativos del punk de la escena estatal actual. Lo único que les falta para que la percepción de público y crítica se formalice es que ellos también lo hagan y logren reunir ocho o diez canciones en un álbum largo que, según parece, está más cerca que nunca.


Coleccionistas
No todo va a ser ruta del bakalao en Valencia. Así ha quedado demostrado en los últimos años con el nacimiento de proyectos que reivindican tanto el sonido mediterráneo de Julio Bustamante como el reflujo de indie de autor de proyectos como Tórtel o Litoral. Y la evolución y las alianzas continuarán: los capitanes de proyectos como Ramírez, Tórtel y los extintos Glamour y Comité Cisne se unen en Coleccionistas, una aventura psico-tropical que, según parece, está ultimando detalles del que será su debut discográfico.

PRÓXIMAMENTE COLECCIONISTAS from Coleccionistas on Vimeo.


La Villana
Símbolo del pop independiente de autor de los años 90, la pérdida de un grupos como Nosoträsh no sólo nos invitó a despedir a uno de los grupos más reverenciados del Xixón Sound de aquella época, sino también de una innata capacidad por conectar textos poéticos e indie doméstico. Afortunadamente, Natalia Quintanal ha decidido dejar de descansar tras cerca de una década de silencio (excepto contadas apariciones del grupo en plan auto-homenaje) y dar a luz un nuevo proyecto: La Villana, que debuta en largo con La Villana Canta, una serie de canciones que grabó durante 2008 y 2012 y que, gracias a Dios, han dejado de estar encajonadas bajo llave.


BeGun
Lleva ya cerca de un par de años situándose como uno de los nombres de nuestra electrónica contemporánea con mayor proyección internacional junto con John Talabot y Pional, pero aún no ha publicado un LP, aunque sus singles San Francisco o Shanghai hayan sido algunas de las mejores canciones de género que se han publicado en los últimos años. Hasta dentro de unos meses, momento en el que, por fin, deslizará esa suerte de dream-house líquido, con toques de dubstep y UK Garage que encuentran en el alter ego de Gunsal H. Moreno un aval para nuestra electrónica más internacionalizable.

Casi vírgenes