24 septiembre, 2012. Por

D. Byrne & St. Vincent

Love this Giant
David Byrne y St. Vincent remueven la new wave y el post-pop y dan a la luz un Rei Momo 2.0
D. Byrne & St. Vincent

Rara ella, raro él. O al revés. Transfigurados, revueltos y como si de robots con mucho swing y flow se tratase, David Byrne y Ann Clark han decidido fundirse en un intenso abrazo que parece, por un lado, simular un ejercicio consecutivo, soulero, casi como de góspel indie o de lo que deberían haber hecho en la época de la Motown si hubieran tenido un par de narices; por otro, hacer de las orquestas negroides góspel de las iglesias evangélicas americanas; por otro, una evolución de aquel mestizo, bailongo y raruno Rei Momo del Byrne liberado del cliché new wave de los Talking Heads; y, sobre todo, una alternativa actual a la música disco desde la máquina, la performance musical y el teatro musical encapsulado de Gorillaz pero en versión 2.0. Todo lo que deberían hacer las mentes ambiciosas realizado por dos de ellas. Oda al viento en todos sus disfraces. Indefinidamente indefinible.

Si bien el novísimo tándem transgeneracional parece más interesado en plantear modélicas alternativas nuevaoleras a las clases de aeróbic del gym de tu barrio y por perpetuar el flow, la cinemascopía, el pop robótico y el cruce, precisamente, generacional de superdotados de los ’80 y superdotados del nuevo siglo y restarle importancia a las canciones individuales para poder volver a comer del pastel durante, al menos, un añito, el experimento funciona. Más incluso que aquella red de colaboraciones que Byrne y Fatboy Slim realizaron con más de una veintena de inconmensurables señoritas de la canción histórica. Por todo lo antes dicho, por presentar candidatura para hacer la canción de alguna futura nueva película de James Bond, por patentar la locuacidad orquestal de los productos barrocos y serenar el ambiente con canciones positivas, bailongas y mediatas y por dar un paso adelante en los experimentos duales de cosmopolitismo orquestal sin recurrir a dos de dichos proyectos de los últimos dos años: Cat’s Eyes o el versus entre Danger Mouse & Daniele Luppi, por mentar dos de los más conocidos.

En Love this Giant, Byrne y Clark crean un (sic) gigante robótico de vestimenta ochentera, hawaiiana, digna de estetas nuevaoleros pero también de versátiles formas para el pop moderno pero con un armazón de dependencia de ventolera magnánimo, simulando por momentos acercarse al Ray of Light de Madonna en versión inaccesible (The Forest Awakes), dándole al r&b de Beyoncé y cía. alternativas reales de no obligarse a ser plásticos y sí elásticos (Weekend in the Dust) o al dreampop de Best Coast versiones reprise de sus soleadas e intuitivas melodías veraniegas razones industriales (Ice Age), hacer villancicos atemporales que parecen modelados por Elton John y Stevie Wonder con elementos sintéticos (Outside of Space and Time), por hacer una especie de ejercicio afrocubano moderno sin recurrir al modelo de Rhythms del Mundo (The One Who Broke Your Heart) o mezclando los riffs del proto-trash-metal con melodías rollo Rick Astley (Lazarus), interviniendo los hits frívolos de principios de los años ’90 en materia prima para la evolución del funk-rock más advenedizo y necesario (I Am An Ape) o dando auténticos ejemplos en donde la épica ñu-rockera de Clark acaba comiéndose la melodía ochentera y mestiza de Byrne como si de una alternancia de mash-ups con ganadores variables se tratase (se oye ese cruce, sobre todo, en Dinner for Two). Máquinas del cosmopolitismo y de la cruza de animales de raza.

*Escucha el disco en Spotify haciendo click aquí.

D. Byrne & St. Vincent

+ INFO

Artista: David Byrne & St. Vincent

Álbum: Love This Giant

Género: Pop mestizo

Discográfica: 4AD / PopStock!

Año: 2012