El primer disco de Liars tras la llegada de Obama al poder es una llamada de atención dirigida a ese sector de la población norteamericana que cree que está todo hecho. El trío formado por Angus Andrew (voz y guitarra), Aaron Hemphill (teclados) y Julian Gross (percusión) ha vuelto a Estados Unidos desde Berlín, donde han creado sus últimos trabajos, para derrumbar el falso sentimiento de optimismo que domina el país. Su martillo son diez canciones con el ambiente enfermizo que los ha hecho célebres, inspiradas por los espacios a los que huye la gente desde las grandes urbes para preservar su identidad frente a la homogenización cultural, el consumismo sin control o la deshumanización.
Grabado con Tim Biller en Los Ángeles, Sisterworld es un reencuentro con los Liars más audaces, después de que su último disco fuera una ración de rock bastante ortodoxo para lo que nos tenían acostumbrados. Pero no recuperan su faceta más arriesgada a base de alaridos y explosiones de furia traducidas en ruido, como se podía esperar, sino con una desasosegante tensión contenida que da todavía más mal rollo y con canciones melódicas de corte psicódelico y un pulso tan lento que parece que se van a deshacer (Here Comes All The People, Drip, Drop Dead). Ellos continúan defendiendo la idea de que lo suyo “es música que puedes hacer tú”. Sin embargo, no está al alcance de cualquiera crear discos que son el testimonio de una época, que reclaman poderosamente tu atención durante su escucha y que son tan imprevisibles como éste.
Artista: Liars
Álbum: Sisterworld
Género: Rock Experimental
Discográfica: Mute-Pias Spain
Año: 2010
