20 enero, 2009. Por

Nacho Vegas

El Manifiesto Desastre
Entrevistamos a Nacho Vegas con motivo de la publicación de su nuevo álbum El Manifesto Desastre
Nacho Vegas

A punto de embarcarse en una nueva gira, Nacho Vegas acaba de regalarnos otro ejemplo de sensibilidad y belleza (triste belleza) en forma de álbum: El Manifiesto Desastre (Limbo Starr, 2008). Pocos músicos pueden presumir hoy en día de su estatus en nuestro país: respetado unánimemente por la crítica, capaz de seducir al oyente más indie y, al mismo tiempo, formar pareja de hecho con artistas más “populares” como Bunbury o Christina Rosenvinge sin perder un ápice de su autenticidad. Notodo.com ha tenido la fortuna de compartir unos minutos con él para charlar de este nuevo trabajo: el Manifiesto de su sobrado talento.

“El Manifiesto Desastre es una historia en el tiempo vista de manera invertida. Empieza por el final y va hacia atrás” Dice Nacho Vegas que El Manifiesto Desastre es una historia en el tiempo vista de manera invertida: Empieza por el final y va hacia atrás. La última canción, Morir o matar, sería el punto de inicio y la primera canción, Dry Martini S.A., sería el punto de destino. La última canción es una canción que habla de una pérdida y la primera de un hallazgo. Y en medio hay todo un camino que se puede trazar canción a canción y, por supuesto, hay temas personales recurrentes. Vegas parece tener ya asumido que en cada verso, en cada estrofa, cada fan intente encontrar un fragmento de su propia vida, la del hombre y la del músico convertido en personaje de una canción. Bromea con la idea de que éste es su disco no autobiográfico más autobiográfico y quita leña al asunto: una vez que publicas un disco deja de pertenecerte y cada oyente puede interpretar las canciones como desee

“Una vez que publicas un disco deja de pertenecerte y cada oyente puede interpretar las canciones como desee” Cada historia, real o de ficción, de las once que componen este particular Manifiesto Desastre merece una escucha pausada. Nacho desgrana recuerdos de niñez, los de un niño que madura de golpe al descubrir que el mundo, o por los menos la propia existencia, tiene un fin (Detener el tiempo); y los confronta con otros de madurez, muchos más duros y desgarradores como los de El tercer día, doloroso testimonio de lo que supone dejar atrás cualquier adicción; o los de Morir o Matar, donde las relaciones de pareja se finiquitan siempre igual: “uno es el asesino y otro es el que va a morir”. Verdades como puños, no aptas para escrupulosos o falsos puritanos, se dan cita en un álbum que muestra y defiende el lado más vulnerable del ser humano. Un disco crudo, pero a la vez lleno de sensibilidad y poesía, con el que cualquiera es capaz de empatizar. Varias son las sorpresas que esconde: tras la colaboración en el último disco de Christina Rosenvinge, ésta le devuelve la pelota en Lole y Bolan (Un amor teórico), donde se escuchan frases tan irónicas sobre la volatilidad del amor como “En teoría sé que te amaré toda la vida y cada día se hará fuerte mi fe. Lo juro, siempre te querré… en teoría”. Además, Vegas le dedica un particular homenaje a la canción mexicana, En lugar del amor, en el que utiliza versos del poeta portugués Fernando Pessoa; y realiza una versión del Anyhow, I love you del artista country Guy Clarke rebautizada como Nuevas mañanas.

En la parte superior de la noticia puedes disfrutar los tres vídeos que componen la entrevista realizada a Nacho Vegas por Notodo.com.

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