20 diciembre, 2010. Por

Entrevista con Refree

Raül Fernández habla de su nuevo disco
Raül Fernández nos habla sobre su quinto disco bajo el seudónimo de Refree
Entrevista con Refree

Raül Fernández es un ser particular dentro del pop independiente español. Criado en una de las bandas fetiche del sello BCore (Corn Flakes) cuando era un chaval, luego formó parte de uno de los grupos de pop ambiental mejor recordados (Élena) para hacerse un sitio y formalizar lo que sería, a principios de la primera década de siglo, su proyecto personal más íntimo: Refree. Cuatro discos preceden a Matilda, quinto y nuevo trabajo del catalán que coquetea tanto con bases de pop como con armonías de jazz y perfil de cantautor a la vez que produce a gente como Nacho Umbert, Fernando Alfaro o espectáculos de La Mala Rodríguez. Raül se sienta frente a la grabadora de Notodo para hablarnos de su nuevo hijo (o hija, en este caso) y hablarnos de filias, fobias, particularidades de la escena actual y, claro, el proyecto discográfico que se montó junto a Nacho Vegas y Fernando Alfaro: Marxophone.

Notodo: ¿Cómo ha sido la preparación de Matilda? ¿Surge como un disco conceptual? A primera escucha, al menos, se antoja un material bastante íntimo.
Raül Fernández:
Casi todo lo que hago como Refree acostumbra a ser muy íntimo. Pero tengo que decirte que este disco, a pesar de su intimidad, es un disco vacío (vacío en el sentido instrumental: no es un disco denso en instrumentos) y, para mí, positivo. Mucho más que el anterior, Els invertebrats, que era mucho más denso instrumentalmente y era muy oscuro. Matilda lo veo como un material mucho más positivo y luminoso.
“Intento que todo lo que haga me motive”

NTD: ¿Y en cuanto a concepto? ¿Hacías las canciones en base a un tema determinado?
RF:
No, la verdad que fueron surgiendo las ideas mientras yo estaba haciendo otras cosas. Me tomé un tiempo para montarlo y ver qué es lo que quería hacer con el disco y hacia dónde quería ir, pero no me lo planteé como un trabajo conceptual ni nada parecido.

NTD: ¿Y el título (Matilda) de dónde viene?
RF:
Matilda es básicamente porque yo tuve un hijo hace un año y pensaba que sería una niña y se llamaría Matilda, pero como fue un niño y como compuse el disco mientras estaba esperando el niño y lo grabé durante el primer año de vida de Teo pensé que, en cierto modo, Matilda había nacido también y me pareció bonito. Influyó mucho la gestación del niño en la gestación del disco.

NTD: Prácticamente todos tus discos con Refree tienen cierta perspectiva de una canción dulce, cercana a la nana pero, a su vez, un lado más adulto y serio. ¿Te sientes más cerca de un lado o de otro?
RF:
Del jazz no me siento muy cerca aunque sí que utilizo a veces armonías un poco más complejas, pero ni una cosa ni la otra. No me siento parte de nada, en realidad. Cada disco es distinto e intento explorar cosas que no he hecho antes. No creo que este disco tenga mucho que ver con el anterior, ni el anterior con el otro.
“Matilda lo veo como un material mucho más positivo y luminoso”

NTD: Has trabajado en este disco con Brad Jones. Aunque si bien lo grabaste aquí, luego viajaste allí para mezclarlo. ¿Cómo ha sido la experiencia?
RF:
Fue muy bonito porque yo le mandé los temas en un momento en el que no pensaba trabajar con él y en el que tenía pensado echarme todo el disco a mis espaldas. Tenía ganas de trabajar yo solo y hacerlo yo todo pero, de golpe, me di cuenta de que estaba muy solo. Brad me había dicho en varias ocasiones que quería trabajar conmigo y que a ver cuándo hacíamos algo. Lo llamé, vino a Barcelona unos días, le encantaron los temas, estuvimos trabajando en el estudio un tiempo y luego yo continué grabando solo y me fui a Nashville para trabajar un poco más y mezclarlo allí. Ha sido una gran experiencia: Brad es una gran mente pensante de la música y ha sido un honor trabajar con él.

NTD: Al combinar canciones en castellano y en catalán, ¿has sentido alguna vez que estabas en medio? ¿Ha habido alguna vez algún colectivo que te haya criticado por una cosa o por otra?
RF:
Alguna vez, pero las que menos. Yo creo que a la gente que le gusta la música valora que es un acto de sinceridad y honestidad por encima de ideas, de comercialidad, etc. Obviamente no es un acto para nada popular: sería mucho más fácil escribir en castellano o en catalán y se acabó, me iría mejor. Pero yo soy eso: soy las dos cosas. Sería muy poco honesto de otra forma y, para mí, esto es un proyecto en el que lo que más me importa es ser sincero conmigo mismo y es muy importante hacer lo que me apetece y lo que me da la gana cada vez. Creo que hay mucha gente que lo valora y las veces que se me ha criticado han sido las que menos. Alguna vez después de un concierto algún comentario desagradable, pero muy pocas veces.

NTD: A la hora de presentar en directo Els invertebrats te serviste de Suitecat, que es una banda de jazz ya armada. ¿Cómo llevarás ahora Matilda al directo?
RF:
Hice un concierto un par de meses antes de sacar el disco y empecé a montar la banda para los conciertos de presentación que comenzarán a finales de enero. No es para nada una banda de jazz: todos tocan muchos instrumentos y vamos cambiando, hay muchas voces… ha quedado muy chula la banda. Suitecat fue para el proyecto de Els invertebrats en concreto. Algo que quería hacer hacía ya mucho tiempo: mucho más improvisado, abierto y sin reglas tan fijas. En cambio, este disco es mucho más cerrado y pensado en orquestaciones.
“Cantar en catalán y castellano a la vez no es un acto para nada popular”

NTD: Volviendo un poco a Els invertebrats, hay mucha gente que lo considera como un punto de inflexión en tu carrera, siendo alabado por la crítica, creciendo en público, etc. ¿Lo consideras tú también como un disco de inflexión?
RF:
No lo sé. Yo creo que en cada disco que he hecho (seguramente desde Nones, que es el segundo) seguro que hay gente fiel capaz de valorar todos los discos, pero también te digo que hay gente que se decepciona y gente que no. Els invertebrats es un disco bastante difícil y creo que fue muy valorado por un tipo de gente en concreto y, en cambio, a un público que esperaba un disco más pop no le llegó. Y eso lo tengo asumido. Es algo que pasa con cada disco: seguro que este le gustará más a un tipo de gente que a otra. Si me paro a pensar esto no haría lo que yo quiero hacer.

NTD: Ahora también se te está valorando cada vez más por tu faceta como productor. ¿Tienes cierto temor de que se te acabe valorando más como productor que como músico?
RF:
Yo entiendo que todo lo que hago aporta a todo lo que hago. Yo intento que todo lo que haga me motive. Si trabajo como productor con alguien lo hago porque me gusta mucho lo que hace y creo que me puedo aportar. No hago nada que crea que lo hago a medio gas. Intento involucrarme mucho en mi trabajo. Quiero pensar (y realmente pienso) que todo va influyendo en todo. Igual este disco no hubiera sido el mismo si yo no hubiera hecho lo que hice en los últimos años. Si yo toco hoy y hay gente que me conoce por lo que hice con La Mala Rodríguez, pues fantástico. Seguro que hay gente que le gustó lo que hice con La Mala y, en cambio, otros discos que produje no le molan, pero yo soy todo esto: no soy una cosa sola. Refree es algo y no está desligado con todo lo demás, más bien lo contrario: influye.
“Tengo la sensación de que mi carrera empezó con el primer disco de Refree”

NTD: La gente (sobre todo los periodistas) tiene siempre la necesidad de asociar unos nombres a otros. ¿Sientes que hay una especie de escena de una canción de un perfil cantautor pero dentro de una escena de pop independiente? ¿Sientes que hay unidad en gente como Nacho Vegas, Sr. Chinarro… con respecto a lo que tú haces, también?
RF:
Yo soy muy poco de creer en escenas y grupos. Creo que hay una serie de gente que nos respetamos mucho y que nos gusta lo que hace el otro, y que estamos bastante cerca. Pero también creo que cada uno va a la suya y que es de su padre y de su madre. Pero sí es cierto que en proyectos como el que acabamos de montar con Marxophone, estar con Nacho (Vegas) y con Fernando (Alfaro), los tres nos sentimos muy cómodos con la idea de estar juntos. En este sentido sí que existe.

NTD: ¿Y con respecto a toda la nova trova de folk catalán? Manel, Nacho Umbert, El Petit de Cal Eril… ¿Te sientes cerca?
RF:
Bueno, de Nacho (Umbert) sí porque lo produje yo y me encanta lo que hace. A mí me interesa mucho que haya una nueva hornada de músicos en Cataluña que no tiene ningún peso de lo que es la administración pública y que va por libre y que hace cosas muy chulas. Manel me parece un grupo muy bueno, El Petit de Cal Eril también, Nacho Umbert me parece alucinante, María Rodès, Antònia Font creo que es un grupo indiscutiblemente importante dentro de todo lo que ha pasado. Yo voy un poco por libre, pero si me metes dentro de esto tampoco me molestaría: con Nacho Umbert o María Rodès somos amigos y hacemos muchas cosas. Con María tengo un proyecto, a Nacho le produzco los discos, o sea que no puedo decir que no me sienta cómodo en esto. Que cada uno haga conmigo lo que quiera: igual que con las letras tú tienes que entender lo que tú entiendas, igual con mi música.
“No me siento parte de nada”

NTD: Antes mencionabas este nuevo proyecto llamado Marxophone en el que participáis Nacho Vegas, Fernando Alfaro y tú. ¿Cómo nace la idea?
RF:
Esto empezó con Nacho, en principio, y luego nos sumamos Fernando y yo. Se ha ido haciendo grande y, al final, hemos montado esto con la gente de I’m an Artist y mi disco es la primera referencia, más por casualidad que por premeditación. El siguiente será el de Nacho y luego el de Fernando. Todo lo que puedo decir es que ha sido un paso muy importante para los tres porque nos sentimos ahora muy libres y muy cómodos de estar trabajando nuestros discos sabiendo que tenemos el control de las cosas.

NTD: En la nota de presentación decís que no queréis tener una necesidad de dependencia con un sello no por quién lleve los sellos sino más bien por una cuestión de concepto. ¿Qué es lo que creéis que le falta a los directivos de los sellos que vosotros sí podéis aportar con este proyecto?
RF:
No es que estemos en contra de los sellos: es que, simplemente, ha sido una necesidad de saber todo lo que pasaba, de tener un control más exhaustivo de nuestra obra y no dar el máster, y de adaptarnos más a los tiempos que corren. Ha sido algo muy visceral y muy positivo.
“Hay una nueva hornada de músicos en Cataluña que no tiene ningún peso de la administración pública, que va por libre y que hace cosas muy chulas”

NTD: ¿Por qué crees que este boom de la autoedición y de demonizar a los sellos está siendo con Internet, de Creative Commons, de liberación gratuita de la música cuando, en realidad, hay grupos que venían haciéndolo desde hacía décadas, incluso?
RF:
Quiero dejar claro que nosotros nos estamos autoeditando pero no estamos diciendo que sea nuevo ni mucho menos. Hemos tomado esta decisión y, como lo hemos hecho de una manera más colectiva, ha sido algo que le ha llegado a la gente como si fuera algo nuevo. Es complicado responder, porque es como darle muchas explicaciones a algo que quizás no tiene mucha más explicación. Tengo la sensación de que la gente lo ha entendido como si estuviéramos vendiéndole algo nuevo, pero simplemente nos hemos juntado tres que estábamos en una situación parecida y hemos hecho frente común.

NTD: Habiendo estado en otras ciudades (aunque sea incomparable la tradición musiscal de ciudades como Nashville con otras), ¿cómo ves la escena nacional en cuanto a artistas emergentes con posibilidad de salir fuera?
RF:
Yo creo que está mejor ahora que hace diez años. Lo que ha pasado es que se ha creado parte de la escena independiente más comercial con el mainstream, que no se separan mucho y ha ayudado a renovar la escena independiente de una manera muy interesante a nivel de grupos mucho más underground. En Barcelona ha habido un momento muy fuerte, en Madrid creo que también, y que se están haciendo cosas nuevas muy interesantes, arriesgadas y creo que con compromiso. Y eso es básico para que la música vaya bien.

NTD: Tus discos fuera también tienen cierto movimiento: en Francia te va más o menos bien. ¿Por qué crees que un proyecto como el tuyo funciona?
RF:
Me di cuenta de que, en Estados Unidos, por ejemplo (y no es que haya tenido salida en Estados Unidos, pero los músicos que lo han escuchado, por lo menos, cuando estuve con Brad Jones) lo ven como algo exótico: yo canto en catalán, en castellano… es algo personal y lo personal tiende a verse como algo bonito desde fuera. Si los franceses ven un grupo americano, ya está muy visto. Pero si ven algo más personal, llama más la atención.
“Si me paro a pensar en lo que piensa la gente no haría lo que yo quiero”

NTD: Si tuvieras que resaltar rasgos significativos de tu etapa en grupos (Élena, Corn Flakes) con tu etapa solista, ¿qué diferencias más notables encuentras?
RF:
Tengo la sensación de que Corn Flakes fue muy importante para mí porque me enseñó muchas cosas y otros grupos como Élena me lo pasé bien, pero tengo la sensación (y éste comentario no quiero que sepa mal a nadie) de que mi carrera empezó con el primer disco de Refree. Es no sólo la etapa más personal sino en la que estoy diciendo algo que creo. En los otros grupos aprendí mucho pero tenía 22 o 23 años cuando empecé con Refree y era el momento.

NTD: Has participado con la banda sonora de Infidels (una serie de televisión catalana). ¿Te interesaría seguir tirando por el lado de la banda sonora?
RF:
Me gustó mucho. Voy haciendo cosillas: esta serie catalana, ahora estoy haciendo otra, hice también la banda sonora para un documental que era sobre la Barcelona underground de los ’70… y me encanta hacer esto. Es algo que hago con mucho gusto: es componer, componer en casa. Me parece un trabajo muy atractivo. Me gustaría tener más trabajos de este tipo.

NTD: En las portadas de tus discos se ve tu interés por el arte, la pintura, el graffitti. ¿Qué es lo que más te llama la atención de ese arte para incorporarlo a la música o el concepto de disco?
RF:
Con Heiko Müller fue una especie de flechazo: lo vi en un libro cuando estaba trabajando en el disco y dije “este es el hombre”. Fue curioso porque tuvimos una relación muy fácil rápidamente: a él le gustó mucho mi música, se sintió muy orgulloso de formar parte del proyecto y, en cierto modo, tenemos comunicación de amigos ahora. Pero eso es lo bueno de la música: que empiezas como que te gusta alguien, le dices si puede hacer algo para ti, es mucho más sencillo todo lo que parece y le gusta, te acabas conociendo y, al final, la obra tiene una coherencia brutal.

NTD: Últimamente estás con muchos proyectos: disco nuevo, gira, Marxophone, productor de otros artistas… ¿qué nos puedes adelantar de proyectos futuros más inmediatos?
RF:
Al margen de la gira que empieza en enero estoy trabajando como productor en el nuevo de Fernando Alfaro y estoy empezando a verme con Nacho Umbert con perspectiva de que salga algo para mayo o junio. Con María Rodès tenemos un espectáculo muy bonito, también, que creo que se grabará en febrero y se llama Canciones de bandoleros, que es como canción popular catalana y queremos grabarlo en disco al margen de los conciertos que hemos dado y daremos. Tengo también algunas producciones más a la vista: Senior i el cor brutal, que son un grupo de Valencia que creo que tiene mucho talento y creo que puede salir un disco muy bueno (con perspectivas de grabar en enero) y la banda sonora para una miniserie de la televisión catalana.

NTD: Para acabar dinos un disco, un libro y una película que últimamente tengas en la cabeza.
RF:
Estoy leyendo uno de Magda Szabó que se llama Calle Katalin. Disco me alucina el último de The Felice Brothers, Yonder is the Clock. Y película que vi últimamente me gustó mucho La noche es nuestra, de James Gray, aunque tiene unos años ya.

*Refree estará de gira desde finales de enero. Las fechas que ya tiene confirmadas son el domingo 23.01 en El Loco (Valencia), el viernes 28.01 en L’Auditori (Barcelona), el 05.02 en El Sol (Madrid), el viernes 25.02 en Sant Doménec (La Seud D’Urgell), el sábado 26.03 en el Teatro Metropol (Tarragona) y el sábado 30.04 en Casal Cultural El Mallet (Sant Carles de la Rápita).

Entrevista con Refree