17 junio, 2014. Por

The Black Keys

Turn Blue
The Black Keys disminuyen las revoluciones en Turn Blue, una apuesta por el blues rock menos desenfrenado
The Black Keys

Hace tres años Patrick Corney y Dan Auerbach facturaban sin quererlo el mayor éxito a nivel comercial de toda su carrera: una composición que les daría eterna presencia en el espectro radioeléctrico y se convertiría en himno de una escena que parece no tener caducidad. Tal acontecimiento de éxito mundial se asumía de diferentes maneras entre los seguidores de la banda, dividiendo a crítica y fans entre partidarios o no de que el sonido de The Black Keys mutara en un fenómeno de masas.

Con Lonely Boy sucedió algo así: unos enloquecieron y se volvieron incondicionales de los de Ohio, mientras que otros se volvieron absolutamente reticentes a participar de ese salto hacia la gran esfera comercial. Luego, están los que podríamos bautizar como ‘lonely fevers’, o melómanos de segunda reconvertidos en eternos aduladores del bombazo de discoteca. Todos y cada uno de ellos caben en el mismo saco de crítica (capitaneado por Jack White) al que el dúo estadounidense dedica su último trabajo de estudio: Turn Blue, la notoria sentencia de muerte que profería Ernie Anderson (la cara visible de su personaje, Ghoulardi) en los late night shows de terror de serie B que protagonizaba en una cadena americana. “Stay sick, turn blue”, o una peineta como comité de bienvenida.

Como aperitivo de su Turn Blue lanzaban a finales de marzo su single estrella, Fever, un tema fácil que sigue la estela de Lonely Boy, destinado a convertirse en el hit del álbum a pesar de la poca representatividad que merece del conjunto global. La pauta que predomina realmente sobre el octavo disco del dúo es el medio tempo que encontramos en el primer corte del álbum, The Weight of Love: siete minutos puestos en marcha a base de punteos psicodélicos que bien podrían haber sido concebidos por el Jimmy Page de principios de los setenta. Un tema por el que sienten especial devoción, según comentaban ellos en una entrevista reciente, por el giro que supone en su carrera musical, aunque sus promotores lo consideraran poco apto para ejercer de single en el espectro radioeléctrico.

El resto del álbum se va construyendo con mayor serenidad que sus anteriores: no estamos ante un fenómeno de orientación garage-rock como el que vivimos con Brothers (2010) y la culminación de éste con El Camino (2011). Ahora, disminuyen las revoluciones y presenciamos el inicio de una nueva etapa, comparable a la que inauguraron en 2013 los Arctic Monkeys con su AM, pasando del rock más visceral de melodías para la etapa teen más desenfrenada a un soul-rock más sinuoso con arreglos de R&B y pinceladas de psicodelia. Su inicial The Weight of Soul arranca con dos minutos de trance instrumental que evocan al clásico por excelencia de la carrera de Led Zeppelin, Stairway to heaven, una introducción que continúa con la habitual derivación hacia un rock-blues más sinuoso del que acostumbran a construir. Se plantan en una esfera muy cercana a los Arctic Monkeys, ya sea en la de sus últimos pinitos con el rock & soul (In time) o en la época de A Certain Romance (It’s up to you now), donde también se aproximan a lo último de los de Josh Homme; coquetean con el universo más pop-rock melódico de The Beatles y refuerzan la viralidad de Fever con otro corte fácil de digerir que explora el rock’n’roll de The Rolling Stones, Primal Scream o el revival rock de Black Rebel Motorcycle Club. Sigue el recital de blues rock: si te mareas a la primera de cambio siempre puedes encerrarte en una cápsula del tiempo con Lonely Boy como hilo musical.

The Black Keys

+ INFO

Artista: The Black Keys

�lbum: Turn Blue

G�nero: Blues rock

Gira:
12.07: Bilbao. Kobetamendi (Bilbao BBK Live)

Discogr�fica: Nonesuch / Warner

A�o: 2014