Hace unos meses salía a la luz el debut del canario Pablo Díaz-Reixa, batería de la banda Coconot. Salía a la luz y, desde entonces, de forma efervescente y con mucha intensidad, no ha dejado de irradiar eso mismo: luz y energía, todo multicolor. Alegranza (Discoteca Océano, 2007) se llama su disco debut y se ha convertido en un fenómeno. Desde cabeceras nacionales hasta portales adalides y prescriptores de la música independiente coinciden en una cosa: El Guincho mola. En nuestro caso se ha convertido en el oasis de la redacción. Así que parece que estamos todos de acuerdo.
Con Alegranza, El Guincho seduce a la crítica especializada tanto dentro de nuestro país como fuera. Así que no nos extraña nada encontrarnos su nombre en la próxima edición del festival sevillano South Pop u otros festivales nacionales, al igual que le verán girar internacionalmente en este 2008. ¿Y por qué tanto El Guincho? La fórmula de Pablo es la de acertar con un disco poliédrico en melodías, cadencias, ritmos y loops. Rico y creativo. Un trabajo que construye a partir de multitud de fragmentos extraídos de este y aquel disco de esta y aquella otra tienda de segunda mano. Con pasajes decididamente alucinógenos, cada canción supone un nuevo caleidoscopio desde el que mirar: ecléctico y cambiante, pero siempre uniforme. Un debut basado en una combinación perfecta de tropicalismo, psicodelia y pop; y que tiene a la reiteración como patrón compositivo en cada uno de los nueve cortes que lo componen. De ritmos festivos y carnavalescos, tribales y rituales, Alegranza es un cóctel que conduce a un estado de embriaguez sensorial. Una espiral en la que entramos de la mano de la repetición, sugestivas evocaciones, la acidez pintoresca de samples y otras alteraciones de pistas originales. Nuestro Panda Bear patrio.
Artista: El Guincho
Álbum: Alegranza
Género: Tropicalismo, Psicodelia, Pop
Discográfica: Discoteca Océano
Año: 2007
