Nada Surf
Entrevistamos a Matthew Caws
Nada Surf. Dos americanos y un español. Seis discos de estudio y uno de versiones. Una bolsa llena de hits. Veinte años de carrera. Un nuevo álbum, The Stars are Indifferent to Astronomy, que vuelve a recalar en el formato típico marca de la casa y que, han decidido, distribuya el sello gallego Ernie Records, una de las mejores garantías del pop independiente estatal. Una casa, la de Daniel Lorca, madrileño de nacimiento que dejó crecer sus rastas y decidió, un buen día, montar campamento en su casa para que la banda entera conteste preguntas. Tres hombres y una voz, la de Matthew Caws, líder, cantante y compositor de la banda, que confiesa devoción por Parálisis Permanente, Gabinete Caligari, Marco Aurelio y la empanada del jefe de Ernie; y que también confiesa su odio al mainstream, los errores cometidos en el pasado y du distancia de productos como Coldplay. Toma mandanga.
Notodo: Pasaron cuatro años entre un disco con nuevas canciones y otro, a pesar de que If a Had a Hi-fi os mantuvo activos. ¿Necesitabas meditar lo hecho, había algún tipo de crisis creativa?
Matthew Caws: Normalmente, después de editar un disco hay una gira muy larga, y a mí me cuesta mucho escribir durante la gira. A eso hay que agregarle el hecho de que cuando vuelves a casa tienes la necesidad de sentir, al menos durante un tiempo, que estás de vacaciones… hasta que te das cuenta de que tienes que ponerte a escribir canciones. If a Had a Hi-fi fue una manera de mantenernos activos y de trabajar sin tener que esperar a que hubiera nuevas canciones, y nos pareció una buena manera de continuar porque ya habíamos editado cinco discos previamente y era una manera de acomodar ideas y tomarnos una especie de descanso creativo, a la vez. No pensábamos que iba a ocuparnos tanto tiempo el proceso de aquel disco: creíamos que nos iba a tomar un par de semanas grabarlo y otro par de semanas de conciertos, pero acabamos haciendo una gira larga de varios meses presentando el disco.
NTD: Llama la atención el título del disco: un poco futurista, espacial...
MC: Es una expresión de mi padre, que es Profesor de Filosofía, y la utiliza mucho con sus alumnos para describir nuestra insignificancia en el Universo. Él dice que un pájaro o un perro no saben que nosotros los llamamos así, no tiene ninguna importancia para ellos. No va a cambiar nada el hecho de que lo sepan o no: nada del mundo va a cambiar, en ese sentido. A la vez, esta frase me hace pensar mucho en el cambio climático: es algo que existe con independencia de que nosotros estemos aquí o no. Nadie nos va a ayudar ni salvar, en ese sentido. Me causa mucha gracia cuando en las Conferencias de México o Kyoto deciden que hay que bajar dos grados o tres o los que sean. ¿En qué va a cambiar la situación del Universo el hecho de intentar rebajar dos grados? No tiene sentido.

Nada Surf es una especie de lugar seguro en donde desplegar nuestras inseguridades

NTD: Durante 2012 cumpliréis veinte años como banda. Cuando fuisteis componiendo las canciones, ¿pensasteis en este hecho, intentando hacer una especie de resumen sonoro de vuestra carrera?
MC: Cuando presentamos If a Had a Hi-fi hicimos tres conciertos en tres garitos distintos de Nueva York repasando, en cada uno de ellos, un disco distinto (además de las canciones de If a Had a Hi-fi): Let Go, The Weight is a Gift y Lucky. Ahí nos dimos cuenta de que había un enfoque a la hora de trabajar los discos que podía ser más o menos elegante o perfecto, pero que, en definitiva, ya estaban hechos. Ya está superado. Era una buena manera de empezar de nuevo, de un modo más natural. Los discos anteriores están ahí, ya están hechos, listos para que cualquiera los pueda oír en cualquier momento. Pero a la hora de afrontar este nuevo álbum entendimos que era el momento de enfrentarnos con esa naturalidad que te comentaba antes.
NTD: En el disco hay una canción que se llama Jules et Jim, como la película de Truffaut. ¿Es una especie de homenaje?
MC: No exactamente. Es una especie de triángulo. No un triángulo físico, sino más bien emocional. Podía comprender los puntos de vista de las tres personas afectadas (Jules, Jim y Catherine): algo que no podemos evitar, todos somos humanos. Yo podía no sólo comprender los puntos de vista sino identificarme con ellos, a su vez. Y es un poco lo que intenté plasmar en la canción, remitiendo a la película una situación que puede darse en cualquier terreno de nuestra vida diaria.

No quisimos nunca estar con un sello multinacional, pero al ver que las indies no respondían, lo acabamos haciendo

NTD: Es curioso porque, a su vez, esta situación de “triángulo” también puede representarse en la misma banda: Daniel, Ira y tú mismo.
MC: Sí, también se da esa situación de tres personalidades cada uno respetando a los demás, trabajando juntos y sabiendo las diferencias que hay entre nosotros. No intentamos en ningún momento cambiar al otro. Es una especie de lugar seguro donde desplegar nuestras inseguridades, conociendo nuestras peculiaridades y “frikadas” y las del otro.
NTD: Llevando tanto tiempo juntos, y habiendo aparecido en una generación (la de los ’90), de las que ya quedan pocas bandas activas, ¿qué consideráis que tenéis vosotros para seguir haciendo canciones felices mientras el resto de vuestra generación se separa, se pelea, mantiene la misma actitud negativa que hace quince o veinte años?
MC: Hay varias cosas que nos hacen seguir. Una de ellas es que, el hecho de dejar la banda hubiera supuesto tener que ponernos a buscar otros caminos para vivir: hubiéramos tenido que estudiar una carrera o haber elegido un estilo de vida un poco más serio (se ríe). El hecho de ser amigos (y seguir siéndolo, claro) ha sido un aliciente para tener ganas de seguir, para no aburrirnos ni cansarnos y hacerlo, además, de un modo feliz y positivo. A su vez, el público siempre nos ha permitido poder seguir creyendo en Nada Surf y seguir adelante. Siempre han vuelto, siempre han estado ahí, al pie del cañón. Y otra cosa que es muy importante y que no todas las bandas hacen es el hecho de haber sabido vivir: haber frenado algunos meses o un año, haber tenido nuestro espacio para hacer cosas ajenas a la banda. Vivir, en definitiva.

Sigo teniendo la ilusión de encontrar una nueva manera de entender la canción pop

NTD: ¿Os consideráis ahora mismo una banda más madura o unos eternos adolescentes?
MC: En este disco, el hecho de hacerlo más rápido, da una sensación más adulta, como si hubiéramos crecido en ese sentido: hay un trabajo que hacer, vamos a hacerlo llegando con las cosas hechas desde antes, no pasar tanto tiempo en el estudio jugueteando y perdiendo el tiempo. Es algo que no hemos hecho en Lucky, por ejemplo, y que esta vez sí. Es, probablemente, el álbum en el que más hemos asumido que Nada Surf, además de muchas otras cosas, es nuestro espacio de trabajo.
NTD: Con respecto a las letras de las canciones, siempre han sido muy positivas, imprimen mucha felicidad. ¿Por qué se da este hecho? Incluso volviendo a lo que te preguntaba antes, en donde varias bandas de vuestra generación promulgaban un tono más depresivo, casi suicida...
MC: Soy una persona que también tiene sus momentos bajos o depresivos, pero es precisamente el hecho de escribir en esos estados lo que me empuja a estar más positivo o feliz. ¡El acto en sí de hacer canciones es muy divertido! (ríe). Es una manera de levantarme el ánimo. Es como una línea ascendente, un vector que tira para arriba. Pienso que no hay que celebrar tanto el hecho de sentirse deprimido, sino de utilizarlo como una especie de terapia que te saque del pozo, que logre levantarte, que no se ensañe.

Para mí el éxito era estar un sello que nos respetaba

NTD: ¿Por qué editáis el disco con Ernie Records, un sello bastante joven y que, hasta el momento, sólo había penetrado en la música independiente española? ¿Os compró Josiño (NdeR: Director de Ernie) con empanada gallega de su abuela o algo por el estilo?
MC: (Risas) ¡Por las empanadas, sin duda! Es el bonus por el que nos decantamos (risas). En realidad es un mundo que domina más Daniel (NdeR: Daniel Lorca, bajista de la banda y español de nacimiento) pero, por nuestra parte, te puedo decir que nosotros en el pasado editamos discos con Warner en España, y no es por decir cosas malas del sello ni mucho menos, pero no funcionó muy bien. Y por lo general siempre hemos tenido mejores experiencias con sellos indies. Cuando empezamos con Nada Surf envié casetes a Matador, Touch and Go y MERGE, que eran los sellos indies punteros en aquel momento, y no respondieron. Y (ahora puedo decirlo) lamentablemente, nos llegaron ofertas de tres grandes: Elektra, Maverick y Warner. No queríamos estar en una multinacional, pero al ver que por parte de las indies no había respuesta, lo acabamos haciendo. Repito: lo que realmente queríamos era estar en una disquera independiente. Cuando fichamos por Barsuk (NdeR: sello con el que llevan desde Let Go hasta la actualidad, a excepción de If a Had a Hi-fi, publicado por MarDev Records) fue, para mí, cuando realmente empezamos: no tenía nada que ver con salir en televisión, ni tener grandes contratos, ni buscar el éxito. Para mí el éxito era estar en un sello que te respetaba. Ese era el verdadero negocio.
NTD: ¿Con esto quieres decir que siempre os ha interesado formar más parte de un circuito de bandas independientes que de bandas más propias del mainstream?
MC: Sí, siempre. Nunca hemos buscado pertenecer a la maquinaria mainstream de ningún modo. Nunca. Pero tampoco tenemos nada en contra de conseguir cierto éxito dentro de un circuito independiente, ya sea en tocar en buenos garitos ante un buen número de público como compartir escenario con bandas importantes. Eso es parte de lo que buscamos, también. Tampoco el underground es tan precisamente “underground” como parece indicar el término.

No hay que celebrar el hecho de estar deprimido, sino utilizarlo como una especie de terapia que te saque del pozo

NTD: Incluso ahora mismo bandas como Arcade Fire, por ejemplo, que están en MERGE, tocan en el Madison Square Garden...
MC: Sí, absolutamente. MERGE, por ejemplo, es un sello que se acabó convirtiendo en algo grande y que ya hacen lo que quieren sin perder su esencia, siguiendo fieles a su filosofía de siempre.
NTD: ¿O sea que Ernie representaría esto en España, por ejemplo?
MC: (Risas entre Matthew y gente del sello) ¡Ojalá que sí! ¡Vamos a intentarlo! (risas)
NTD: Además de que Daniel es español y de que soléis venir a menudo a nuestro país, ¿conocéis la escena de pop español? En If a Had a Hi-fi incluisteis, para sorpresa general, una canción de Mercromina...
MC: Sí, hay varias bandas que nos gustan. De cuando era más joven me gustan mucho Parálisis Permanente y Gabinete Caligari. Conozco también, aunque no mucho, a Clovis (quienes grabaron la primera vez en nuestra casa de Nueva York). Soy un enorme fan de la cultura rock española en general más que de bandas en particular. Del entusiasmo por reinterpretar diferentes géneros: psicodelia, garage, britpop. Hay garitos y sellos muy buenos aquí.

En este disco procuré apartarme un poco del autoanálisis

NTD: Desde Let Go hasta este mismo The Stars are Indifferent to Astronomy, incluso, parece que habéis encontrado un formato de canción y un patrón de sonido bastante similar, como auténticas máquinas de hacer hits de pop-rock felices. ¿Os planteáis, en algún momento, cambiar esta tónica, experimentar con sonidos electrónicos; o piensas que haciendo lo que ya sabéis es mejor no tocar el equipo?
MC: Creo que lo más interesante a la hora de experimentar son más las canciones que los sonidos. Yo me siento totalmente satisfecho con el formato de pop guitarrero con bajo, batería, hammond. Clásico, a la vieja usanza. En este disco creo que hemos cambiado un poquito, y tiene que ver más bien con apartarme un poco del autoanálisis. En vez de tener una cámara apuntándome a mí mismo, el cambio ha sido darle la vuelta a la cámara y enfocar al exterior: no tanto pensar en cómo estoy, cómo me siento, cuáles son mis sentimientos. Sigue habiendo ese tipo de canciones en este disco, pero menos. Al fin y al cabo lo que hacemos son canciones pop: tres acordes o variaciones sencillas sobre esa misma estructura. Pero sigo teniendo la ilusión de encontrar una nueva manera de entender la canción pop, de que me sorprendan nuevos métodos y formas de hacer las cosas.
NTD: Habéis hecho canciones en discos anteriores e incluso en éste que podrían haber dado el pelotazo a una escala más masiva. ¿Estáis descontentos en ese sentido? ¿Os hubiera gustado ocupar el sitio que sí tiene, por ejemplo, Coldplay?
MC: No estoy para nada descontento. Nuestros hits son diferentes al hit medio que logra impactar en radiofórmulas y radios rockeras a la vez: son canciones que se pueden entender como hits pero para un grupo determinado de gente. Así y todo sé que es posible que la semana que viene una de nuestras canciones pueda lograr impactar en una escala algo más masiva. El mundo del pop es muy volátil, cambiante, nunca sabes en qué sitio te van a colocar. Tampoco podemos vivir esperando que ese golpe de suerte suceda. Por eso estamos contentos con lo que hemos conseguido y con nuestro crecimiento como banda durante todos estos años.
Popular fue un pequeño hit, en su día, sin ningún tipo de esfuerzo de la compañía: entró a formar parte de una serie de discos recopilatorios y el boca a boca hizo que se convirtiera en ello, pero fue algo puntual. Creo que para hacer éxitos de la talla de los que componen bandas como
Coldplay es necesario tener un apoyo detrás, un empuje extra por parte tanto de la compañía como de todo el mercadeo pop.
NTD: ¿Qué tipo de objetivos se plantea una banda que lleva veinte años en la carretera?
MC: No tenemos, realmente. Sólo una cosa: si hacemos un disco que realmente sintamos que no nos representa, tener el valor de decidir que no lo sacamos. Pero, en general, creo que ahora tenemos más pasión y ganas que antes, que no hemos perdido fuelle en ese sentido.
NTD: Recomiéndanos un disco, una película y un libro que tengas en la cabeza últimamente.
MC: El último álbum de
Moon Duo,
Mazes, es muy bueno: una nueva forma de entender la psicodelia. El último álbum de
PJ Harvey,
Let England Shake, también me parece una pasada. De película me impactó mucho
Beginners: me parece lo mejor de 2011. Y de libro, últimamente me gusta recomendar las
Meditaciones de
Marco Aurelio, porque es como una especie de tratado introductorio hacia cómo vivir. Y me parece increíble cómo, habiéndolo escrito, hace más de 2.000 años, siga estando de actualidad y supere a cualquier libro de autoayuda.
Gira:
17.02: Santiago de Compostela. Capitol
18.02: Madrid. La Riviera
19.02: Barcelona. Apolo
Entradas: entre 18 y 20 €
Venta de entradas:
www.ticketmaster.es