Tras la hecatombe grunge, Sub Pop lleva años reciclándose para en la actualidad ofrecer una de las mejores carteras de indie pop e indie rock del planeta. Junto a los Shins, Band of Horses o The Postal Service, encontramos a Wolf Parade: pop-rock dotado de un aura inquietante y muy personal. La historia de estos canadienses comienza en el 2003 cuando a Spencer Krug (también en Frog Eyes o Sunset Rubdown) le ofrecen la posibilidad de telonear a Arcade Fire. Dicho y hecho: tras reclutar al resto de la banda (Dan Boeckner, Hadji Bakara, Arlen Thompson y Dante DeCaro) Wolf Parade se presentan en sociedad abriendo para sus paisanos. Su primer álbum supuso una revolución dentro del mundillo indie llegando a conseguir una nominación a los Polaris Music Prize y alcanzando los puestos destacados en las listas a lo mejor del año de toda la prensa internacional.
Tres años después, regresan con el esperado At Mount Zoomer. En él suenan a todo y a nada: construyen melodías emotivas sin caer en la sensiblería, tarareables pero no fáciles; los arreglos son intrincados y precisos -especialmente los teclados y sintes- transmitiendo buen gusto y muchas horas de búsqueda en las cubetas de vinilo de las tiendas de su ciudad. Son modernos y clásicos pero sobre todo son ellos mismos. Además, el artwork satánico-místico y turbador nos encanta. Es cierto que no gozan de la redondez del álbum antecesor pero Wolf Parade siguen inquietando.
Artista: Wolf Parade
Álbum: At Mount Zoomer
Género: Indie-pop, psicodelia
Discográfica: Sub Pop
Año: 2008
