29 junio, 2017. Por

Munch Floyd

‘El Grito’ de Munch y una de las canciones más conocidas de Pink Floyd cobran vida en un cortometraje
Munch Floyd

Uno, nació en 1893 en el lienzo de Edvard Munch. Otro, ochenta años después, en 1973, como una de las piezas más sobresalientes del Dark Side of the Moon de Pink Floyd. Juntos, ahora viven y conviven en un singular cortometraje animado.

Hablamos de la obra que ha parido hace unos meses el realizador rumano Sebastian Cosor, una versión libre y en movimiento de El Grito, la obra más conocida del pintor noruego, entremezclada con la música de The Great Gig in the Sky, incluida ese (sic) grito souly de Clare Torry en una de las canciones más conocidas de la banda británica.

Por un lado, una obra pictórica inspirada en la naturaleza, la angustia y la opresión; por el otro, una canción inspirada en la tristeza, la desesperación y el miedo a la muerte. Ahora, ambas obras icónicas conviven en una pieza audiovisual de algo más de tres minutos.

Munch Floyd