23 marzo, 2018. Por

Midas Fall

El eslabón perdido entre Enya y Daughter
Midas Fall

Depende en el espacio en el que coloques el oído, o la perspectiva en la que recibas el sonido de Midas Fall, puede sonarte tan cerca de la música gótica como de las sonoridades de cámara y cuasi sacras, del dreampop noisy contemporáneo (en la línea de Daughter o la facción más pasiva de The XX), como también de ciertos aires new age, rememorando aquella etapa noventera de la omnipresencia de Enya.

Sin embargo, el dúo escocés que comparten Elizabeth Heaton y Rowan Burn se mueve en un espacio mixto en el que todos esos colores cohabitan con una sensación de agresividad pasiva, de tensión cinematográfica, como si a la vez se estuviera derruyendo un edificio inmenso y una arquitectura viva estuviera levantando otro con las mismas piezas y la misma fiereza.

Dentro de unas semanas, concretamente el 27 de abril, verá la luz Evaporate, el que será el cuarto álbum de las escocesas Midas Fall. Antes que en ningún sitio, en Notodo estrenamos en exclusiva el primer single de este ejercicio, la evocadora (y vaporosa, como el título del disco) Dust and Bone.

Midas Fall