13 marzo, 2018. Por

Mi experiencia lesbiana con la soledad

La lucha contra la depresión y el descubrimiento de la sexualidad contados desde un punto de vista diferente
Mi experiencia lesbiana con la soledad

Mi experiencia lesbiana con la soledad se está convirtiendo en uno de los fenómenos editores de la temporada, al menos en el ámbito del cómic. Fandogamia Editorial traduce al castellano un manga que ya ha ha dado mucho de qué hablar en Japón y en los Estados Unidos y que, sin duda, está logrando interesar a jugosos sectores del público español.

No es para menos: en él Nagata Kabi expone de manera magistral los entresijos de algunas de las enfermedades mentales que más preocupan y afectan a las nuevas generaciones estos días, tales como la depresión, la ansiedad o los trastornos alimentarios. Su aproximación es, eso sí, tan sincera que pone en no pocos aprietos emocionales al lector, tanto haya vivido experiencias similares como si las conoce solamente de oídas.

“Kabi Nagata expone de manera magistral los entresijos de algunas de las enfermedades mentales que más preocupan y afectan a las nuevas generaciones estos días”

A los 28 años Nagata nunca ha mantenido relaciones sexuales con nadie. De hecho, solo hace pocos meses que se ha permitido a sí misma pensar en sexo. Pero ahora se encuentra desnuda en un love hotel acompañada por una escort lesbiana, sin saber muy bien qué hacer. Mi Experiencia Lesbiana Con La Soledad recopila los diez años de viaje interior que llevaron a su autora a encontrarse en esta situación, así como lo que aprendió sobre sí misma una vez se atrevió a contratar los servicios de una escort.

En sus páginas, Nagata Kabi realiza un asombroso ejercicio de desnudez emocional en el que explica, con toda su fría crudeza, lo complicado que puede llegar a ser asumir las responsabilidades de la edad adulta para las personas que sufren trastornos mentales.

Uno de los aspectos más angustiosos de ‘Mi Experiencia Lesbiana Con La Soledad’ es su fría descripición de los trastoros alimenticios que sufre su protagonista

El relato de Nagata comienza, en realidad, diez años antes: cuando, incapaz de completar sus estudios universitarios, la joven empieza a compaginar empleos temporales con la depresión y los trastornos alimenticios. Con un trazo ligero, personal y muy expresivo, Nagata pone palabras e imágenes a la lucha diaria a la que se enfrentan no pocas personas, dentro y fuera de Japón.

La aparente sencillez del dibujo puede llevar a engaño, haciendo pensar que la aproximación al tema es desenfadada y hasta divertida. Nada más lejos de la realidad: las enternecedoras viñetas le quitan un poco de hierro al asunto (probablemente sean lo único que hagan el relato soportable a la mayoría del público) pero, aún así, el relato de Nagata es escalofriante.

“Nagata se deja pocas patologías en el tintero y, al final, la exploración de su sexualidad y la soledad son solamente dos puntos de la larga lista de trastornos que toca”

La autora consigue que el lector se ponga en sus zapatos y empatice con sus frustraciones y angustias de manera sensacional casi desde el primer capítulo. Si Mi Experiencia Lesbiana Con La Soledad tiene algo negativo es que se puede llegar a pasar un par de malos ratos al intentar comprender el origen o las consecuencias de la falta de amor propio de su protagonista. La experiencia es, aún así, muy enriquecedora, aunque tal vez no sea para todo el mundo. Miedo al contacto, necesidad de ser mimada, pánico a la madurez, comportamientos compulsivos… Nagata se deja pocas patologías en el tintero y, al final, la exploración de su sexualidad y la soledad son solamente dos puntos de la larga lista de trastornos que se tocan en Mi Experiencia Lesbiana Con La Soledad.

A pesar de que la actitud de su protagonista puede hacer que este manga sea áspero de disfrutar en algunos momentos, no cabe duda de que Nagata Kabi consigue con creces su objetivo: crear material original e interesante a partir de sus propias experiencias. El lector se sabe en no pocas páginas poco más que un mero receptáculo, casi un terapeuta, que recibe uno tras otro, los dolorosos episodios de pánico que la afectan.

Está claro que las viñetas son alguna forma de terapia para su autora. Pero también es, de algún modo, una experiencia peculiar sentirse partícipe de su proceso de comprensión de sí misma y, en última instancia, de recuperación. Es un manga tan sincero que uno se acaba sintiendo parte de la experiencia curativa de su autora. Por no mencionar el puñado de mensajes positivos que la obra encierra para quien se haya visto en situaciones similares.

“Es un manga tan sincero que no puede evitar sentirse, no solo parte de él, sino también parte de la experiencia de su autora”

Al final nos encontramos ante un manga perfectamente accesible para los lectores que no estén familiarizados con el género, con un dibujo delicioso y una narrativa fresca y ágil. Esto último tiene especial mérito si se tiene en cuenta la gravedad de los temas que trata. Mi experiencia lesbiana con la soledad es mucho más que una historia de salida del armario o de exploración de la sexualidad.

En realidad, la temática LGTB surge más bien como una consecuencia lógica de las experiencias que recoge, y no se presenta como un conflicto, probablemente, porque la protagonista tiene auténticos problemas con los que lidiar. Un libro, en resumen, enternecedor y recomendable pero al que hay que acercarse con cautela, a sabiendas de que no es, para nada, un relato ligero. El manga tiene una segunda parte que también será traducida y editada por Fandogamia a finales de este año.

‘Hitori Koukan Nikki’ (My Solo Exchange Diary), la secuela de este manga, también se publicará a través de Fandogamia a finales de este año.

Mi experiencia lesbiana con la soledad