24 octubre, 2017. Por

The Meyerowitz Stories

Más woodyalleniana que todo lo dirigido por Woody Allen la última década
The Meyerowitz Stories

Los tres hermanos Meyerowitz, Danny (Adam Sandler), Jean (Elizabeth Marvel) y Matthew (Ben Stiller) han pasado gran parte de su vida bajo la sombra de su padre, Harold (Dustin Hoffman), un escultor y profesor de arte, que no se preocupó demasiado de ellos mientras que eran niños o adolescentes, ni en realidad de nada que no fuera su arte. Ahora, con la decadencia física y con la certidumbre de que su carrera artística no llegó nunca a despegar, pasa sus últimos días con su tercera esposa, Maureen (Emma Thompson) y tratando de reconciliarse a su manera con sus retoños.

Cada uno de ellos tiene, a su vez, sus propios problemas: Danny se acaba de separar, y su querida hija, Eliza, se va a la universidad a estudiar cine, así que tiene que decidir qué hacer con el resto de su vida; Jean parece totalmente aislada del mundo; y Matthew es un hombre de negocios de éxito, pero con una vida personal en ruinas. Como escribió Tolstoi, todas las familias felices se parecen, pero las infelices lo son cada una a su manera.

«La película remite directamente a clásicos imborrables como Manhattan o Hannah y sus hermanas, y a su habilidad para mezclar en dosis exactas comedia, drama, sentimentalismo, ternura y compasión»

Hay un montón de buenas razones para ver The Meyerowitz Stories, la última película de Noah Baumbach y, sin duda, una de las mejores de este año, aunque no la vayamos a encontrar nunca en un cine, ya que ha sido estrenada directamente por Netflix. Uno de ellas, tal vez la más  subjetiva posible, y mi preferida, es demostrar de una vez por todas que Adam Sandler, cuando se lo propone –si bien no se lo propone muy a menudo- puede ser un actor estupendo. Desde hacía unos años, el cómico de New Hampshire se había limitado a una serie de películas “para toda la familia” muy poco inspiradas, bastante lejos de sus hitos en el género, como Niños grandes o Zohan y, desde luego, a mil jodidas millas de la magnífica Embriagado de amor que protagonizó para Paul Thomas Anderson en un ya lejano 2002.

En The Meyerowitz Stories tiene que compartir plano con leyendas de la interpretación como Dustin Hoffman o Emma Thompson, que  están geniales, con una sorprendente y colosal Elizabeth Marvel (a la que conocemos por series de televisión como Homeland y Fargo) y a otro excelente cómico, Ben Stiller, y a pesar de ello, se convierte en el centro moral de la película, en su personaje más simpático y, sin duda, en el mejor y más entrañable padre de ficción de 2017.

The Meyerowitz Stories es una película tremendamente neoyorquina y que parece condensar la propia biografía vital y artística de su director. Baumbach es de New York, con unos padres judíos liberales vinculados con el medio artístico (en su caso, críticos de cine), y en sus imágenes se percibe tanto la influencia de los grandes cronistas de la ciudad, de los literarios –Malamud, Roth, Salinger-, como, ante todo, de uno cinematográfico, Woody Allen. The Meyerowitz Stories es la película más woodyalleniana que hemos visto en los últimos tiempos; de hecho, se podría afirmar que es más woodyalleniana que todo lo que ha dirigido el propio Woody en la última década, ya que remite directamente a clásicos imborrables como Manhattan o Hannah y sus hermanas, y a su habilidad para mezclar en dosis exactas comedia, drama, sentimentalismo, ternura y compasión.

Los personajes de Baumbach son complejos y muy humanos, y no cuesta nada encariñarse con ellos; la hábil estructura casi novelística de la película, que recuerda a las últimas creaciones de su colega y amigo Wes Anderson, acentúa su interés; todo se ve y se oye con agrado, y casi el único defecto reseñable de una película, es que, a pesar de resultar a menudo conmovedora, sigue quedando lejos de sus modelos, a los que remite demasiado a menudo. En cualquier caso, es una película inteligente y sensible para espectadores inteligentes y sensibles, y de eso nunca hay suficiente. Ni en los cines ni en Netflix.

The Meyerowitz Stories