9 mayo, 2018. Por

¿Qué hacer en Mallorca?

Qué hacer en la mayor de las Baleares durante el Mallorca Live Festival
¿Qué hacer en Mallorca?

Antes de que llegue la horda veraniega y con el Mallorca Live Festival a la vuelta de la esquina, la primavera parece uno de los momentos más adecuados para visitar Mallorca, la más extensa de las Islas Baleares. Con poco más de 100 kilómetros de extremo a extremo, Mallorca puede recorrerse en coche sin dificultad, lo cual permite disfrutar tanto de sus 208 playas como explorar sus cuevas, montañas y atardeceres, probar sus vinos y su gastronomía o disfrutar de la arquitectura de sus poblaciones.

Playas

Lo primero que llama la atención de Mallorca son sus playas. Muchas de ellas, poco más que calas escondidas entre rocas y pinos, como Caló D’es Moro, en el municipio de Santanyi. Un de esos paraísos de aguas turquesa, cálidas y tranquilas. Algo más amplia es Varques Cove, en Porto Cristo. Es necesario caminar un poco para encontrarla, pero es una de las playas más respetadas de la isla. Posee una zona arenosa pero también áreas más rocosas, para quien no se lleve bien con la arena. Si lo que buscas es una playa espectacular, la de Torrent de Pareis, rodeada de cuevas y acantilados, es una gema de color turquesa. Aunque, por sus limitadas dimensiones, es más razonable visitarla a primera hora. También se puede acceder a ella cogiendo un barco en Port de Sóller. También encajada entre acantilados, pero con una pequeña población, está Sa Calobra.

Torrent de Pareis, fotografía de Olaf Tausch para Wikimedia Commons

Por otro lado, las Baleares no serían lo mismo sin sus clubes playeros y terrazas chill out. Lugares como el Mood Beach, en Calvià. Un bar lleno de camas balinesas en las que relajarse entre agua y palmeras. También en Calvià está el Balneario Illetas, que cuenta con una terraza sobre la playa de la que toma su nombre en la que tomar algo con un ambiente relajado y amenizado por sus DJs residentes. De un corte similar, nos encontramos con el Nova Beach Lounge en Palma: un complejo en primera línea de playa en el que disfrutar de una amplia carta en un ambiente distendido.

La Serra de Tramuntana

Para quien sea más de montaña que de playa, Mallorca alberga la Serra de Tramuntana, protegida por la UNESCO como paisaje cultural Patrimonio de la Humanidad. Un paisaje en el que la naturaleza y las pequeñas intervenciones humanas se unen para crear un carácter único. La Serra recorre parte del Noroeste de Mallorca y engloba 20 poblaciones. Desde 1912 es recorrido por el Tren de Sóller, un vagón de madera que atraviesa túneles, puentes y viaductos. Dicho tren es una apacible manera de recorrer la Serra de Tramuntana. Los aficionados al senderismo pueden recorrer alguno de los tramos de los 167 kilómetros de la Ruta de la Piedra en Seco. Dividida en cuatro etapas, esta ruta de senderismo permite visitar vestigios históricos y varios municipios mallorquines ricos en arquitectura, gastronomía y artesanía.

Acantilados de Formentor. Fotografía de Frank Vincentz para Wikimedia Commons

La Serra de Tramuntana acoge algunos parajes únicos que valen por sí mismos un viaje a Mallorca. La más conocida es la Cala Tuent, una playa de arena a la sombra del Puig Major, la cima más alta del archipiélago. También emblemáticos de la isla son los Acantilados de Formentor, que se prolongan durante 12 kilómetros de angosta carretera en uno de los paisajes más impresionantes de Mallorca. El idílico mirador de Sa Foradada también forma parte de la Serra. Un rincón romántico desde el que contemplar uno de los mejores atardeceres que se pueden ver en la isla.

Cuevas

Otro de los atractivos más particulares de Mallorca es su riqueza geológica. Bajo su suelo hay un mundo mágico formado gracias a milenios de paciente goteo. En Manacor están las que sin lugar a dudas las Cuevas del Drach son, por su iluminación, las más conocidas de la isla. Cuentan con un recorrido visitable de 1200 metros a lo largo de los cuales se puede disfrutar de música clásica y un paseo en barca a través de un lago subterráneo. En Campanet también se pueden visitar numerosas galerías de roca calcárea y las Cuevas dels Hams, también en Manacor, cuentan con un lago subterráneo.

Cuevas del Drach. Fotografía de Sergey Galyonkin

Rincones

Entre playas y montañas, Mallorca cuenta con un buen puñado de poblaciones pintorescas por las que perderse para disfrutar de la arquitectura balear o de la gastronomía isleña. Uno de ellos es Sóller, uno de los más hermosos de la isla y famoso por sus abundantes plantaciones de naranjos. La arquitectura modernista lo convierte en un lugar delicioso para pasear, y es una de las paradas de las rutas de senderismo que recorren la Serra de Tramuntana. Rodeada de una paisaje montañoso y con una riqueza histórica destacable se debe visitar, también, Capdepedra, con su castillo del siglo XIV como principal atracción. Y, pegado al mar, está Estellencs, una villa rural de calles empedradas, con un pequeño puerto y un buen puñado de bares y restaurantes que explorar.

Estellencs. Fotografía de James Castle para Wikimedia Commons

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