6 julio, 2018. Por

Mala Gitana

La Mala Rodríguez se pregunta a sí misma para preguntarnos a todos: “¿quién me protege?”
Mala Gitana

Mientras seguimos viendo quién será la princesa del nuevo pop urbano español (si Bad Gyal, Rosalía, La Zowi, Nathy Peluso, etc.), hay un trono que nadie se podrá disputar, porque reina hay una sola, y no hablamos de Letizia: nos referimos a María, La Mala Rodríguez, probablemente la rapera más importante del mundo en habla hispana, y que lleva tiempo madurando el que será su regreso cerca de cinco años.

Ese es el tiempo que ha pasado desde que publicase Bruja, un álbum que ya de por sí sufrió un proceso complicado en su momento. Sin embargo, los últimos dos años de la sevillana han sido frenéticos: lleva tiempo madurando cuál será su próximo movimiento, pero entremedias ha girado por todo el mundo y ha demostrado el poderío de ella en escena, pero también de uno de los mejores repertorios que ha dado el rap en castellano en las últimas décadas; y hasta se ha permitido licencias tan libres como colaborar con Ibeyi, Juan Magán, El Coleta o Beatriz Luengo.

Sin anunciar disco, de momento, sí que La Mala siembra la semilla de lo que está por venir, y el primer capítulo es Gitanas, una canción en la que los conceptos de empoderamiento femenino y feminista aparecen en un momento especialmente sensible y necesario: la rapera, coqueteando con frecuencias que se pueden identificar con el trap pero también con la facción oriental de artistas como M.I.A., deja lemas como puñales, jugando “de frente” y preguntándose a sí misma para preguntarnos a todos: “¿quién me protege?”.

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