3 agosto, 2017. Por

Crónica Low Festival 2017

Te traemos una crónica fotográfica de todo lo que dio de sí el Low 2017
Crónica Low Festival 2017

Con un total de alrededor de 83000 asistentes a lo largo de sus tres calurosísimas jornadas, la novena edición del Low Festival ha combinado de manera inteligente grandes nombres internacionales con uno de los mejores carteles nacionales del año. Te contamos y te mostramos lo que han dado de si estos tres días de calor, humedad, playa y música.

Viernes

Los protagonistas absolutos del viernes, día en el que asistieron unas 25000, fueron los estadounidenses Pixies. Los de Black Francis ofrecieron un show sobrio, de frialdad inquebrantable, pero también con una solvencia milimétrica. Con el público haciendo unos coros (increíblemente bien entonados) en momentos clave como Where Is My Mind? o Debaser; el suyo fue un show emocionante desde la nostalgia en el que cupieron casi 20 temas.

Pero tal vez dos bandas españolas le comieron la tostada a los de Boston: fueron Kokoshca y Biznaga, ambos desde el pequeño escenario Wiko, que desplegaron sendos shows de punk descarado que pusieron a la audiencia a brincar y berrear sin importar la hora o el calor. Otras bandas nacionales como Dorian (llenó el aire de confeti, para deleite del público), La Casa Azul o Varry Brava completaron su habitual comunión con la audiencia a base de hits coreados como si nos encontráramos en un karaoke.

Sábado

El sábado fue la jornada con mayor asistencia de este año en el festival alicantino, con Franz Ferdinand y The Hives como principales atractivos. Con los de Glasgow pasa como con esas ciudades a las que uno nunca se cansa de volver: todo sigue más o menos igual, pero siempre nos emocionamos y encontramos cosas nuevas. Así, la banda liderada por Alex Kapranos parece dar siempre más o menos el mismo concierto, con los cuatro hits más inolvidables de la banda, Walk Away, Take Me Out, Lucky y This Fire distribuidos en momentos estratégicos de la actuación, que luego es rellenada con temas más o menos memorables. En este caso pudimos catar dos canciones nuevas que sonaron muy discotequeras pero potentes.

La galaxia de los suecos The Hives es bien diferente: probablemente más de la mitad de la audiencia les diga que el suyo fue el mejor concierto del festival, aunque quienes les haya visto ya más de una vez habrá empezado a cansarse de tanta payasada y tan poca música. Que sí, que The Hives no paran, que lo dan todo en el concierto y que se pasan más tiempo entre el público que sobre el escenario. Pero cuando da la hora, ha habido poca música y mucha arenga. Mucho más comedidos estuvieron los neoyorkinos Nada Surf, programados a primera hora de la tarde, que empaparon de su sencillo optimismo el escenario principal; o los estoicos pero potentísimos Los Punsetes, que firmaron la mejor actuación nacional de ese día.

Domingo

Por último, aunque los cabezas del cartel del domingo eran los suecos Mando Diao, quienes robó el show esa noche (y casi el festival entero) fueron Fangoria. Y es que Alaska y sus secuaces consiguieron en una hora frenética poner a bailar, a cantar a gritos a desmelenarse a gente que, como yo, no se pone un disco de Fangoria entero desde hace años. Lo suyo fue puro espectáculo, con unos bailarines imparables, el vozarrón de Alaska en perfecto estado de forma, una conexión con el público inmejorable y una selección de temas impecable. El cierre, con un mashup que fue desde el Bailando de los tiempos de Alaska y los Pegamoides hasta el Toro de El Columpio Asesino pasando por Sonia y Selena (gracias, gracias por no incluir el Bailando de Enrique Iglesias).

Para continuar semejante baño de multitudes, Ojete Calor rubricaron un cierre perfecto para el Low 2017: subnopop en estado puro, frases de 0,60, chistes malos sobre el calor de Benidorm, tutús y un público que se lo pasó como los indios. Es increíble la cantidad de canciones que nos sabemos de estos dos, y lo bien que se lo pasa uno cada vez que los ve.

Tampoco podemos olvidar a Mando Diao que ofrecieron un concierto redondo, permitiéndose remixear ellos mismos sobre el escenario su propio Sweet Wet Dreams y haciendo uso de los temas del Good Times que han publicado este año (que probablemente sea su mejor disco). Perfecta conexión con el público y potencia sin necesidad de recurrir a la payasada constante de The Hives.

Por último destacar dos actuaciones nacionales que, no por ser conocidas, tuvieron menos calidad: la de Triángulo de Amor Bizarro que, a media tarde, hicieron estallar el escenario Matusalem con su rock puro, que cada año suena más potente, si cabe que el anterior. Y la de Xoel López, que casi con una decena de músicos sobre el escenario repasó toda su carrera con la madurez y la dulzura que le caracterizan.

Lowers

Por último, los grandes protagonistas del fin de semana: los lowers, que a miles soportaron el asfixiante calor húmedo de la ciudad de los rascacielos levantina. Hubo disfraces, máscaras de animales, purpurina, pancartas, bailoteos, fotos colectivas espontáneas, confeti y, sobre todo, muchísimas sonrisas. La edición 2018 del Low Festival será la décima del evento y ya ha sido bautizada como #GiganticLow.

Crónica Low Festival 2017