21 enero, 2016. Por

Ryan Boudinot

Planos de otro mundo
Ryan Boudinot imagina el mundo dentro de un siglo en una sátira divertida y despiadada
Ryan Boudinot

Planos de otro mundo es el primer libro que nos llega de Ryan Boudinot (1972), una curiosa novela que combina la ciencia-ficción con una sátira efectiva y negrísima. Ha pasado, más o menos, un siglo; y después de una larga era de desastres naturales, guerras y epidemias, así como elementos más extravagantes como una especie de glaciar dotado de conciencia y de deseos homicidas y una rebelión androide, la población mundial ha disminuido drásticamente y se ha alcanzado un nuevo equilibrio. No obstante, el mundo que nos presenta Boudinot tiene fuertes similitudes con el actual, y similares problemas, aunque la tecnología ha llegado a imbricarse con la biología humana y abundan los clones y las personas con implantes, de modo que más que hackear programas o redes de comunicación, se hackean cuerpos.

Boudinot esquiva hábilmente los clichés de la ciencia-ficción y nos va mostrando a una serie de personajes que sólo tienen en común su falta de cualidades excepcionales -perdedores, alienados, irrelevantes- dentro de una trama tan paranoica como psicotrópica, incluyendo Woo-Jin, el campeón mundial de lavaplatos del área del Pacífico; su hermana, obesa mórbida que vende sus tejidos cutáneos al gobierno y pasa el resto del tiempo viendo la televisión; Abby, una analista de datos insatisfecha e insegura con un novio no demasiado recomendable; y una antigua estrella del rock centenaria que vive rodeada por seiscientos clones. La escritura de Boudinot es una mezcla perfectamente combinada de distintas influencias: los autores más “raros” y originales de la ciencia-ficción, como Philip K. Dick, J. G. Ballard o William S. Burroughs; los autores cyberpunk de los que toma su famosa combinación de “high tech and low life”, como Neal Stephenson o William Gibson; y los herederos de la literatura postmoderna, como Haruki Murakami o George Saunders; y hasta el humor absurdo del cine de los Coen y Jim Jarmusch.

Sin embargo, además de estas influencias, perceptibles y asumidas, que aparecen tanto en las distintas reseñas de esta novela como en la propia contraportada, hay una que no se suele citar y que encuentro omnipresente: David Foster Wallace. Específicamente, el Wallace de La broma infinita, con la que Planos de otro mundo guarda una relación casi epigonal. Aquí hallamos el componente futurismo como parodia del presente, la estructura a base de viñetas aparentemente descoordinadas que funcionan casi como relatos autónomos, la mezcla de distintos registros lingüísticos… Por supuesto, que existan esas semejanzas no quiere decir que la obra de Boudinot sea un simple remedo.

Para empezar, Boudinot se toma más en serio la trama de sci-fi, que es mucho más elaborada que en la gran obra de Wallace, donde solo era un pretexto. Le añade una fuerte dosis de psicodelia, la duda philipkadiana entre si aquello que tenemos delante es real o no que recorre toda la novela, plagada de simulacros y recreaciones. Y consigue una ficción desafiante y divertida que, si bien, no supera a sus referentes, nos descubre a un nuevo autor enormemente ambicioso al que, sin duda, vale la pena seguir.

Ryan Boudinot

+ INFO

Autor: Ryan Boudinot

T�tulo: Ryan Boudinot

G�nero: Ciencia-Ficción / Sátira

Editorial: Pálido Fuego

A�o: 2015

P�ginas: 427

Precio: 23.90 €