2 enero, 2017. Por

Manuel Vilas

A propósito de Lou Reed, ‘el Kafka del rock’
Manuel Vilas

Manuel Vilas (Barbastro, 1962) viaja en su último libro, Lou Reed era español (2016), hasta su infancia en la España de los años 70. Lo hace para recrear el fogonazo de luz que supuso escuchar al músico de Brooklyn en su Barbastro natal y los primeros y rudimentarios viajes para comprar sus discos. Un preámbulo de lo que sería, ya en la edad adulta, una permanente compulsión por verle en directo, subido a mil escenarios. Un peregrinaje que permite contemplar las mil evoluciones de Reed, que cada vez que pisaba nuestro país se la encontraba también cambiada, menos lúgubre, más moderna, más amable.

De la ficción (¿o no?) de pensar que tu músico favorito canta todas sus canciones para ti habla este libro, pero también del paso del tiempo y de lo que éste hace con todos nosotros. Hablamos con Vilas, considerado uno de los mejores escritores españoles de poesía y novela de la actualidad, sobre su fascinación por el autor de Walk on the wild side.

Notodo: En las primeras páginas de Lou Reed era español (Malpaso, 2016) describes las dificultades que tenía un chico de 12 años, de pueblo, en la España de los 70, para escuchar discos extranjeros. ¿Cómo crees que ha cambiado la relación con la música?
Manuel Vilas: Para mí es mejor ahora, es más sencillo: en un click tengo toda la música que quiero a mi disposición. Se ha perdido el componente romántico. Antes, en los 70, era infinitamente más difícil encontrar la música que querías, eso hacía que tus búsquedas tuvieran un componente legendario.

NTD: ¿Crees que las estrellas de rock, como ídolos juveniles, han sido sustituidas por las estrellas del fútbol?
Manuel: No, en absoluto. No tienen nada que ver, o eso espero.

En los 70 encontrar la música que te gustaba tenía un componente legendario

NTD: Si tuvieras que hablar de Lou Reed a una persona que nunca ha oído hablar de él, ¿cómo lo harías? ¿Por dónde empezarías?
Manuel: Creo que no haría nada. Lo dejaría tranquilo. Si no hay oído hablar de Lou Reed, mejor que siga así. Esto no es un apostolado.

NTD: ¿Cuántos veces has visto en directo a Lou Reed y cuál es tu concierto favorito de todos a los que asististe?
Manuel: Muchas. Todos fueron buenos conciertos. Ver a Lou Reed en escena era como verme a mí mismo. Quizá un concierto que dio en San Sebastián en diciembre de 1984. Fue muy romántico.

Lou Reed colonizó territorios musicales misteriosos: es el Kafka del rock

NTD: ¿Qué crees que impulsaba a Lou Reed a seguir evolucionando, a grabar incluso discos poco comerciales, en lugar de repetir una fórmula que le habría hecho aún más rico?
Manuel: Lou Reed es una isla. Es el Kafka del rock. Nunca se sintió a gusto en la industria del rock, por eso me interesa solo él y ningún otro. Colonizó territorios musicales misteriosos, arriesgados. Fue un explorador. Eso solo lo hizo él. Los demás ni sabían que el rock daba para tanto.

NTD: Siempre se ha explicado que la aparición de David Bowie en la vida de Lou Reed le cambió, ya que orientó su carrera profesional y gracias a él salió adelante Transformer (1972). Si eso es cierto, ¿te aventuras a imaginar qué habría sido de Lou Reed si ese encuentro nunca se hubiera producido?
Manuel: Le hubiera costado más tiempo hacerse famoso. Y hubiera sido más pobre.

NTD: Con Lou Reed ocurre algo que también pasa con Bob Dylan. Ambos han sido siempre poco amigos de las entrevistas, y cuando las han concedido siempre se han mostrado herméticos, con respuestas vagas e imprecisas. ¿Por qué crees que hacen algo así dos músicos que, sin embargo, crean una música tan personal?.
Manuel: Porque pueden permitírselo. Lo supieron desde el primer momento: eran tan famosos y tan amados por su público que no necesitaban para nada a los periodistas.

Bob Dylan no escucha, le da igual lo que digan de él: es Dios

NTD: Juan Manuel de Prada llegó a decir, cuando le preguntaron por el Nobel a Dylan, que puede que el año que viene se lo concedan a un patinador. Y no ha sido, ni mucho menos, el más crítico. Como escritor, ¿por qué crees que ha originado tanto recelo en tu propio gremio el reconocimiento oficial de que en la música también hay buena literatura?
Manuel: Yo creo que a Bob Dylan le debe de importar un pimiento lo que digan de él en España, en Francia, en Rusia, en China, en Japón, en India, en donde sea. No escucha; es Dios. Es una estrella universal. Es un triunfo global de la poesía. Toda crítica contra él resulta inaudible. Lo dijo Cohen: darle el Nobel a Dylan es como ponerle una medalla al Everest.

Manuel Vilas