Mucho ha cambiado el panorama editorial desde que, a finales de los 70, aparecieran tímidamente publicadas las primeras páginas de manga en España. Hoy en día, podemos encontrar cientos de títulos publicados en formato tomo, lujosas ediciones de anime en DVD y algunos libros teóricos. Entre los estudios publicados en castellano destacaríamos El gran libro de los manga, de Alfons Moliné (Glénat, 2002), y Manga, de Masanao Amano (Taschen, 2004). Si bien el primero se trata de una exhaustiva recopilación de las 100 obras más importantes de la historia según el autor, el libro de Taschen se centra en los 135 mangakas más relevantes. Uno enfatiza en las obras y otro en los autores de la historieta japonesa desde que se popularizara después de la Segunda Guerra Mundial con la aparición de las primeras obras de Osamu Tezuka.
Sin embargo, hasta ahora no había sido publicada una obra que se centrara en los orígenes del cómic japonés desde el punto de vista de la Historia del Arte. Mil años de manga es esa obra. La teoría de la autora, Brigitte Koyama-Richard, aun siendo discutible, sitúa el origen del manga a finales del siglo VII, con las primeras caricaturas encontradas en el templo Horiyui. A partir de ahí, se analizan en profundidad aquellas manifestaciones artísticas japonesas (y algunas foráneas) que, de un modo u otro, han influido en el fenómeno cultural de masas que es el manga en nuestros días. Desde los e-makimonos o rollos ilustrados, que aparecieron por primera vez a finales del siglo VIII, hasta el popular ukiyo-e, que comienza en el siglo XVIII, las diferentes corrientes artísticas niponas son tratadas en profundidad. Las innumerables imágenes, con sorprendentes comparativas, los textos, sencillos y bien argumentados, y entrevistas, glosario y una cuidadísima edición hacen de Mil años de manga una obra muy recomendable para los interesados en el arte japonés e imprescindible para el otaku con ganas de conocer el origen de su afición. Ya no hay excusas, el manga también es arte y le quedan, por lo menos, otros mil años.
